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domingo, 30 de septiembre de 2018

Tarta de Queso La Viña (¡la auténtica receta!)



¡Hola a todos! Casi un año sin publicar..., ¡ay madre mía! Y es que soy "culillo de mal asiento", y no paro, y siempre tengo algo. Primero un niño, luego otro, luego me da por estudiar inglés, después italiano... Y bueno, ahora hago parón con los idiomas, tengo a los peques más grandes y voy a intentar ponerme de nuevo con el blog, que aunque esté "aparcadillo", siempre está en mis pensamientos seguir publicando y compartir por aquí mis recetillas.

Si vierais la cara de asombro que pongo cuando alguien me dice "que no tiene hobbys", ¡Dios mío de mi vida! ¡Si yo es de lo que más tengo en el mundo! Veamos, me gusta la cocina, me gustan las manualidades, me gusta tocar instrumentos (guitarra, cajón, ukelele), me gustan los idiomas, me gusta viajar (¿a quién no?), me gusta bailar flamenco, bordar, hacer ganchillo, andar por la montaña, ir al gimnasio, leer... Y paro, porque pienso todo lo que me gustaría hacer y no tengo tiempo, y me da un coraje... ¿Cuántas vidas tendría que vivir yo para hacer estas cosas? Pero bueno, en el "number one" de mis hobbys sigue estando la repostería, así es que este blog por ahora no tiene mucho que temer.

Aparte de las aficiones ya comentadas, están "los vicios" (los confesables). Entre ellos, como casi todos, el móvil, las redes sociales y... Pinterest, que es una tentación diaria: fotos y fotos de platos deliciosos por hacer y poco tiempo para ponerme con ellos. 

Como sabéis los blogueros o aficionados a la cocina Pinterest pone de moda muchas recetas. No se sabe por qué, ni cómo, pero de repente hay una receta que toooodo el mundo hace o quiere hacer. La mayoría buscan la receta exacta, otros hacen versiones, otros ajustarla a los ingredientes que tienen en casa, y algunos simplificarla o al contrario, hacerla más sofisticada. Ves 50 y todas son distintas. Pero a mí cuando esto sucede trato de investigar y encontrar la receta original. Pues eso me ha pasado con el pastel de queso que hoy os traigo. Bueno, a mí y al 99% de los que la hacen. Dicen que está en el top ten de las tartas de queso más ricas de España (no sé si será este el ranking), pero desde luego en casa ha encantado. 

Investigando, investigando encontré este vídeo. En él, el creador de esta tarta cuenta con todo detalle cómo la hace. Así es que solo tuve que ver el vídeo e ir a comprar los ingredientes. He de deciros que es una de las tartas de queso mas fáciles y rápidas de hacer. Tiene solo 5 ingredientes (en mi caso 6). Todo mezclado, batidora y al horno. No hay ni que engrasar el molde, pues el sistema que usa para hornear incluso lo simplifica. Y en cuanto al sabor... exquisita. Es muy suave y cremosa y un sabor muy delicado. La receta original no lleva limón. Yo le añadí la ralladura para que tuviera ese toque que a mí me gusta tanto. En fin, que esto es todo un lujo. Por supuesto que la voy a repetir una y mil veces. Os recomiendo ver el vídeo, aunque yo os transcribo aquí la receta:

INGREDIENTES (para un molde redondo de 26 cm. de diámetro)
  • 1 kg. de Queso de untar tipo Philadelphia (supongo que con Mascarpone también debe quedar estupenda)
  • 7 Huevos
  • 400 grs. de Azúcar
  • 1 y 1/2 cucharadas de Harina
  • 500 ml. de Nata para montar
  • Ralladura de 2 Limones (aportación personal, opcional por tanto)
Como es muy rápida de hacer podemos precalentar antes de empezar el horno a 210ºC.

Vertemos en un bol grande (son más de 2 kilos de ingredientes) el Queso crema, los Huevos y el Azúcar y mezclamos con unas varillas intentando deshacer los grumos del queso. Añadimos la Harina, mezclamos, y por último la Nata y la Ralladura del limón. Cuando hayamos terminado pasamos la batidora (en este vídeo no se ve, pero en otro que tiene sí he visto que lo hace así). Reservamos.

Cogemos una hoja de papel de hornear, la mojamos bajo el grifo y la estrujamos para que suelte el agua y que sea más maleable para colocar en el molde. La extendemos sobre el molde e intentamos darle la forma del mismo. Vertemos la mezcla sobre el papel y horneamos a 210ºC unos 40 minutos. Yo a partir de los 30 minutos estoy pendiente y si la veo muy tostada la cubro con papel de aluminio para que no se queme más de la cuenta. Cortamos el horno y la sacamos. 

Dejamos enfriar y después metemos en la nevera mínimo 3-4 horas para poder tomarla fresquita. 

Eso es todo. Como dicen en mi tierra: "lo tiene todo mi Maria Antonia": fácil, deliciosa y rápida de hacer. Un lujo.




jueves, 15 de diciembre de 2016

Tarta de queso con Tocino de Cielo (Sin gluten)



Hoy he encontrado un ratito para publicar una entrada. Pensando en cual elegir del gran listado de recetas hechas que tengo pendiente, enseguida se me han ido los ojos a esta. Luego he pensado: "es del mismo estilo que la última que puse. Voy a buscar otra". Pero no, no he encontrado ninguna más deliciosa que esta. No os penséis que a partir de aquí mis futuras recetas no van a estar ricas, ¿eh? Pero es que esta se sale...

Es una combinación exquisita. El tocino de cielo que es un postre sublime. La tarta de queso, apuesta segura, no demasiado dulce, ya que el tocino aporta dulzor extra. Además, cocina española. Nada de glasas, buttercream ni "leches". Es una receta ideal para un café en casa con gente "no tan joven" que es a este tipo de dulces al que está acostumbrado o para invitar a alguien que sea intolerante al gluten, vamos, un celiaco.

No sé si os he comentado que hace unos meses diagnosticaron a mi hermana mayor de celiaquía. Yo he estado haciéndome pruebas también, y aunque no lo soy, mi genética dice "estate pendiente", ya que en cualquier momento puedo desarrollar esta intolerancia. Esta circunstancia me ha impulsado a informarme acerca del mundo de la celiaquía y en la medida de lo posible, adaptar mis dulces a "sin gluten" principalmente cuando viene mi hermana a casa. De hecho este año hemos hecho los buñuelos para los Santos sin gluten, y ¡gran sorpresa": están mucho mucho más buenos y han salido más bonitos e hinchados que los que hacíamos anteriormente con gluten. Nos quedamos con la receta. Intentaré ponerla más adelante.

Igualmente, conforme vaya teniendo tiempo iré adaptando las recetas más fáciles a "sin gluten" por si hay alguien interesado.

Esta receta es del blog "Las recetas de Mamá" y originalmente ya es sin gluten (no he tenido que hacer ninguna adaptación), pero lo etiqueto como tal para poder ser "capturado" por aquellas personas interesadas.

Es un postre sencillamente perfecto, eso sí, el tocino es un producto bastante dulce y con una ración pequeña iremos más que saciados.



INGREDIENTES (para un molde rectangular de unos 30 cm.):

Para la Base:

Para el Tocino de Cielo:

Para la Tarta de Queso:
  • 250 grs. de Queso de Untar Hacendado (o cualquier otro Sin Gluten)
  • 200 ml. de Nata para montar
  • 5 cucharadas de Azúcar
  • 2 Huevos pequeños o 1 grande
  • 1/2 vaso de Leche
  • 1 cucharadita de Maizena
  • Ralladura de 1 Limón

Engrasamos el molde con un poco de mantequilla o aceite. Añadimos el Caramelo bien repartido por el fondo.

Preparamos un almíbar con el Agua y el Azúcar. Si tenemos termómetro tenemos que esperar a que la mezcla alcance una temperatura de entre 105º-108ºC y obtengamos un almíbar a punto de hebra floja. Retiramos del fuego y dejamos que se enfríe un poco (que pierda el calor fuerte).

Mientras, batimos las Yemas y el Huevo con un tenedor suavemente para que no hagan espuma... O la versión bestia: con una batidora (al mínimo) y una vez batido quitamos la espuma que pueda tener por encima. Así nos aseguramos que no quedan hebras de clara de huevo. Si lo hemos hecho a mano pasamos esta mezcla por un colador. Si lo hemos hecho con batidora no hace falta.

Ahora añadimos el almíbar despacito a las yemas (no las yemas al almíbar) a la vez que vamos mezclando y ligando todos los ingredientes. Reservamos en la nevera.

Precalentamos el horno a 180ºC. Depositamos en él una bandeja más grande que nuestro molde (para hacer un baño maría) con agua suficiente para cubrir la mitad, al menos, de nuestro molde rectangular con la tarta. Dejamos que se vaya calentando.

Para hacer la tarta de queso no tenemos más que batir todos los ingredientes con la batidora.

Ahora mezclamos todos las capas. Sobre el molde caramelizado vertemos la capa de tocino. Ahora tendremos que añadir la tarta de queso. Para ello nos ayudamos con una cuchara para que vaya frenando la caída de la mezcla de queso. Es decir, agarramos una cuchara encima de la capa de tocino y vertemos sobre ella la mezcla de queso que caerá, con menor fuerza sobre la de tocino.

Cubrimos nuestro molde con papel de aluminio intentando sellar lo mejor que podamos (si no sella bien del todo no pasa nada). Horneamos al baño maría unos 60 minutos. Ante la duda debemos pinchar con un palito y este debe salir limpio. Si seguimos dudando no importa dejarlo unos minutos más. En este caso más vale que sobre horno a que falte, podríamos decir...

Pasados 10 minutos desde que hemos sacado nuestro molde pasamos un cuchillo de punta fina por los bordes. Ahora tenemos 2 opciones: refrigerar en la nevera con molde (para mí mucho más cómodo) o sin molde. A vuestro gusto. Colocamos un plato sobre el molde y damos un giro rápido. Desmoldamos, servimos y disfrutamos... 

sábado, 29 de octubre de 2016

Recetas para el Día de los Santos


Se acerca el Día de los Santos, ¡pero si lo tenemos ya encima! ¡Me encanta esta fiesta! Creo que es el día del año en el que se come mayor porcentaje de dulce por hora ¡una pasada! Y es que para una sola noche hay un montón de recetas típicas, y que lo son sólo para este día. Y siendo una vez al año..., si no las haces (o compras) hoy te tienes que esperar hasta el año que viene para degustarlas.

Yo soy de Jaén, y aquí hay un montón de platos típicos para este día. Es gracioso, porque siempre que nos juntamos tenemos mil postres, pero en casa no tenemos muy claro si hay algún plato salado típico para esta celebración. 

El caso es que os puedo enumerar un buen listado de postres para celebrar este día. 

En esta entrada os voy a enlazar con las recetas que he hecho o he probado personalmente. Unas son mías y otras no, pero os puedo asegurar que todas son exquisitas. Ahí las lleváis:




Esta receta es muy típica en mi tierra. Con esto no quiero decir que las coma todo el mundo, sino que es una comida propia de Jaén. Hace unos años me metí en la cocina con mi madre y cambiamos una receta "a ojo" por una con ingredientes pesados. ¡Donde va a parar! Yo sin peso no me apaño... Quedan exquisitas, muy finas y con un sabor a anís buenísimo. Hay que comer poquitas porque los ingredientes son contundentes, pero son mucho menos pesadas de lo que pueden parecer. Además, se hacen muy muy rápidas. Merece la pena lanzarse y probarlas.




Desde la Virgen del Pilar tenemos buñuelos en nuestras panaderías, es el dulce que más se come en este día. ¡A mí me encantan!, pero los que realmente me gustan son los que hace mi hermana. Los lleva haciendo un montón de años, y como es su terreno yo no me meto... Este año probaré a hacer una versión sin gluten para mi otra hermana, que es celiaca. Si salen buenos tendréis la receta para el año que viene. Aparte de la receta mi hermana tiene en su blog una entrada con una serie de consejos para "bordarlos". Como os dije el otro día acerca del pan: como los buñuelos hechos en casa, con AOVE y nata montada por uno mismo sin ese extra de azúcar de las panaderías... Por no hablar de los buñuelos de crema. ¡Mira que me gusta poco la crema de las pastelerías! Es que no se parece ni en el color, ni en la textura ni por supuesto en el sabor a una casera. Una crema debe ser como una natilla un poco más espesa, y no ser una crema amarilla parduzca que solo sabe a azúcar.




Otro dulce que mejora mucho hecho en casa por el dulzor extra que le ponen en las confiterías, ¿pero por qué los dulces sólo tienen que saber a azúcar? No os voy a engañar: son trabajosos. Pero cuanto más se complica la cosa mayor es la satisfacción. Esta receta no está en mi blog, sino en el de María Lunarillos. Los hice el año pasado pero no colgué la receta, y os puedo asegurar que salieron buenísimos. No tuve ningún problema. Hace algunos años hice otra receta y la yema me quedó muy líquida y el mazapán difícil de manejar. ¡Ala!, ya tenéis una receta de confianza.




Todo el mundo conoce los Panellets, al menos de oídas. Como mi familia paterna es catalana desde chica todos los años he probado los que traen mis tíos para estos días. Un año decidí ponerme manos a la obra y ser yo quien los hiciera. Con un poquito de batata en la masa quedan muy jugosos. Creo que este año repito.


Aparte de estas recetas, si aun tenemos cuerpo de añadir algo más de azúcar a nuestra cena, podemos hacer unas batatas asadas, membrillo cocido con canela o unas castañas asadas. Mi padre también hacía bolitas de coco y batata (esto realmente no sé si es típico o era invención suya).

Pues ya sabéis, entre "truco y trato" espero que saquéis un ratito para preparar algún postre en esta noche tan especial, para mí es como una antesala de la Navidad: mesas llenas y familia reunida. Ya mismo estamos con los mantecados....

jueves, 23 de abril de 2015

Pestiños o Gusanillos, Empanadillas de mi abuela y Mona 2015



Hoy traigo una multi-entrada. Una receta típica de Semana Santa. Pero ya me conocéis..., al contrario que las grandes blogueras yo las recetas en vez de ponerlas antes para que podáis probarlas, las pongo cuando ha pasado un mes del evento..., ¡cuando encuentro un rato!.

Y no solo es que "cuelgue" esta receta con retraso, es que también está hecha después de las fiestas. Pasó la Semana Santa y no encontré un hueco para dedicar a la cocina. Pero como ya se me había antojado, en el momento en el que encontré un ratito (madrugón domingo por la mañana) la "materialicé", y ¡qué ricos estaban!...  

Entrando en materia os cuento algo de esta receta. Los pestiños son unos dulces muy conocidos por elaborarse en Semana Santa, aunque al igual que en muchas otras comidas, en cada lugar se cocinan de una u otra forma. Aquí, en Jaén, también se les llaman "gusanillos" y son algo distintos de los que quizás estéis acostumbrados a ver en fotos, bañados en almíbar o con miel. Aquí, o al menos en mi casa, se les da forma de distinta manera y una vez fritos se "emborrizan" en azúcar y canela. ¡Madre mía!, como ya hace unos días que los comí, me están volviendo a entrar ganas de unos poquitos, jeje. El secreto para que estén ricos ricos es que la masa sea muuuuy finita, cuanto más mejor. Eso lo conseguimos con el rodillo y un pelín de maña. Así obtenemos unos gusanillos que no empachan nada. Si hacemos la masa menos fina resultarán más pesados.

Como veis la entrada hace referencia a las empanadillas de carne. Con esta misma masa podemos hacerlas. Es más, como con muy poquito masa obtenemos muchos pestiños, siempre suelo guardar una poquita para hacer empanadillas, aunque si solo queremos hacer estas últimas recomiendo prescindir del anís y cambiarlo por vino blanco. Es una masa muy atípica, distinta de las empanadillas que solemos tomar, con mucho sabor, con mucha fuerza, pero a mi me recuerdan a mi abuela, y por eso, en mi caso sí tienen un sabor muy familiar.




Os dejo con la receta. Sin que sirva de precedente (que soy muy perezosa para esto) os pongo un "paso a paso" para que veáis todo el proceso:


PESTIÑOS Y BASE PARA LAS EMPANADILLAS

INGREDIENTES:
  • 190 ml. de Aceite de Oliva Virgen Extra (más el que usemos para freír)
  • 1/2 cucharadita de Matalauva
  • La corteza de 1/2 Limón
  • 250 ml. de Vino Blanco (o 200 ml. de Vino Blanco y 50 ml. de Anís)
  • 750 grs. de Harina (aproximadamente)
  • 1 sobre de Levadura Royal
  • Sal (unos 8 gramos creo)
  • 1 vaso de Azúcar
  • 1 cucharadita de Canela en polvo
Lo primero que haremos será aromatizar y freír el aceite. Para ello calentamos en una sartén a fuego medio-alto (en mi vitrocerámica en el 6) el aceite junto con la cáscara de medio limón y la matalauva. Cortamos cuando veamos que la cáscara de limón se "retuerce" y se empieza a dorar. Colamos el aceite y dejamos que se enfríe un poco. Añadimos el vino blanco y el anís, en su caso.




Mezclamos la harina con la levadura y la sal y agregamos a la mezcla de aceite y vino. Amasamos hasta que todo quede bien integrado. Debemos obtener una masa elástica, que al estirar con el rodillo los bordes queden redondeados, sin picos. Se pegará al rodillo pero a la vez será fácil de despegar, ya que tiene bastante grasa. Si salen picos es que le falta hidratación (vino). Si se rompe al estirarla es que falta harina. Una vez que la tengamos dejamos reposar una hora

Hacemos porciones redondas, del tamaño de una bola de chicle. Estiramos con el rodillo hasta que queden lo más finas que podamos. Es importante conseguir que todos los pestiños queden del mismo grosor y que éste sea finito. Si alguno queda más grueso al freír con el aceite tan caliente puede quedar la masa cruda por dentro. Con cuidado las despegamos del rodillo y plegamos como en la foto. 




Vamos reservando en la encimera de la cocina. Como se fríen casi instantáneamente es recomendable dar la forma a todos y una vez formados freír. 




Ponemos un poco más de un dedo de Aceite a calentar en la sartén (a unos 180ºC). Depositamos los gusanillos en la sartén y vamos dando la vuelta conforme empiecen a dorarse. En mi caso, cuando termino de poner el último voy dando la vuelta al primero. Es un proceso bastante rápido, sin tiempos muertos. Cuando estén dorados sacamos y escurrimos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.




En un bol mezclamos el azúcar con la canela. Rebozamos los pestiños con esta mezcla y listos para servir.





EMPANADILLAS

Para hacer las empanadillas seguimos los mismos pasos que para la elaboración de la masa de los gusanillos. Estiramos y recortamos con algún objeto circular.

Opción salada: Empanadillas de Carne
Rellenamos con un sofrito que habremos elaborado con Carne picada de cerdo, Vino Blanco, Aceite y Sal y al que añadimos un poco de Tomate Frito (preferentemente casero). Mojamos los bordes de las empanadillas con agua y cerramos. Con un tenedor sellamos los bordes. Freímos a fuego fuerte. Escurrimos el exceso de aceite y servimos.


Opción Dulce: Empanadillas de Cabello de Ángel
Para los más golosos también tenemos la opción dulce (ésta también la hacía mi abuela); Rellenamos de Cabello de ángel y bañamos en Azúcar una vez fritas y escurridas.



MONA DE PASCUA

Y como postre (del postre) os pongo también la foto de la Mona de Pascua 2015: Bizcocho de yogur bañado con almíbar de Cointreau, relleno de nata montada y con cobertura de chocolate con leche. Pollitos, huevecitos y demás adornos del Aldi. Ya os contaré que he hecho con lo que me ha sobrado... Espero que sea la próxima entrada y no tengáis que leerla en verano, jeje.



viernes, 24 de enero de 2014

Crema Catalana




...Y qué rica está, y qué bien sale/sabe esta crema catalana. En casa nos ha encantado de siempre. Estos postres de cuchara de "toda la vida" sencillitos de hacer y muy sabrosos son una gozada.

Pensaba que ya había publicado esta receta, la he hecho muchas veces, pero el otro día me di cuenta de que se me había quedado en el tintero. Y quiero seguir con las recetas tradicionales, "las nuestras". Tenemos en este país una riqueza gastronómica..., ¡es una pasada! Sin dudarlo creo que España es el mejor país del mundo gastronómicamente hablando: buena materia prima, buenas recetas, grandes chefs y grandes cocineras que llevan generaciones cocinando en el anonimato y transmitiéndonos la sabiduría gastronómica y mediterránea que nos hace únicos. 

Después de esta exaltación a la gastronomía de nuestra tierra doy paso a la receta. Es del libro "1080 Recetas de Cocina", de Simone Ortega, garantía de éxito.  

A pesar de tener Thermomix me gusta más mi olla y mis varillas para cocinarla: al final tanta tecnología le quita la gracia a la cocina. 

INGREDIENTES (para 6 personas):
  • 1 litro de Leche
  • 8 Yemas de Huevo (podéis congelar las claras según os pongo en este post)
  • 6 cucharadas soperas de Azúcar, para la crema
  • Cáscara de un Limón
  • 2 Cucharadas soperas de Maizena
  • 4 cucharadas soperas de Azúcar, para quemar

Hervimos a fuego lento la leche con la cáscara del limón para aromatizarla.

En un bol batimos las yemas con el azúcar y la Maizena (podemos usar la batidora si no nos queda bien). Cuando estén bien batidas, sin grumos, añadimos poco a poco un vaso de la leche caliente y vamos mezclando muy bien con las yemas para atemperarlas. Una vez esté bien diluido bajamos el fuego a temperatura media y sacamos la corteza del limón. Añadimos la mezcla de las yemas removiendo muy bien y sin parar, con unas varillas o una cuchara de madera. Es muy importante no dejar de remover pues si se pega a la olla amargará la crema. Veremos que la mezcla va espesando poco a poco conforme se va calentando todo. A los 5 minutos más o menos llegará un punto en que tendrá una cierta consistencia (de natilla). Cortamos el fuego y depositamos en cuencos individuales. Si vemos que tiene grumos podemos usar un colador de malla gruesa para separarlos, pero si el proceso lo habéis hecho correctamente no tienen porqué saliros. Dejamos enfriar y cuando se temple introducimos en la nevera. Debemos intentar que quede bien fría, pues al quemarla perderá algo de frío.

Justo antes de servir espolvoreamos una cantidad generosa de azúcar sobre la crema. Quemamos con una plancha (mejor) o soplete de cocina. Debe quedar una costra dura, que haga "clac" al darle con la cuchara. Si hacemos esta fase y después refrigeramos se ablandará y perderá su punto. Si usáis soplete intentad acercarlo lo más posible para que se queme rápido. Si lo alejáis tardará más en quemar y se calentará la crema. 


jueves, 17 de enero de 2013

Roscón de Reyes "Definitivo" 2013



Y a fuerza de correr sigo publicando mis recetas navideñas con bastante retraso. Hoy me toca el roscón de reyes, algo ya institucional entre mis amigos la tarde del día 6. 

Llevo 4 o 5 años haciendo el roscón. Cada año utilizo una receta distinta, así voy probando y viendo cual me gusta más. La verdad es que hasta ahora todos salían bastante bien (pero no encontraba mucha diferencia entre una receta u otra, sinceramente). Pero este año he probado la receta de Velocidad de Cuchara. ¡Si vierais la entrada en su blog! Lo ponen tan bien que a ver quién se atreve a no hacerlo. Y leed sus comentarios. Todo el mundo encantado. Pero lo mejor es la experiencia personal de cada uno. Acabo de contaros que no encuentro demasiadas diferencias entre las distintas recetas de roscones que he hecho en estos últimos años. Pero con esta..., ¡vaya si la hay! Es el roscón más tierno y jugoso que he hecho. Con una suavidad... Creo que realmente, al igual que ella dice, es el "definitivo". Claro, tampoco me extraña mucho si se ha basado en la receta del superpanadero Ibán Yarza, todo un crack.

A mis amigos les encantó, y a mí..., ¡madre mía!, si os hiciérais una idea de lo que me gusta el roscón de reyes, no os digo nada... El poquito que sobró me lo traje para congelarlo y desayunarlo en porciones. ¡Qué rico por favor! Es más, mi hermana también probó este año con esta receta y tuvo el mismo éxito su roscón que el mío. No hay duda, si queréis hacer un roscón espectacular probad con este. Eso sí, os recomiendo que veáis el vídeo en el que Robin Food lo cocina con Ibán Yarza y seguro que aprendéis más de un truco para que sea un éxito. En mi caso, he aprendido que para "cuadrar" la consistencia de la masa, en vez de recurrir a añadir harina si la masa está muy pegajosa, debemos poner primero los ingredientes sólidos e ir añadiendo líquido conforme haga falta. Ya veis, siempre acaba una aprendiendo cosas nuevas de los grandes maestros.

Yo os voy a dar la receta con la Thermomix, que es la que aparece en Velocidad de Cuchara. Si no la tenéis seguid el vídeo de Ibán Yarza que elabora a mano todo el proceso

Pues nada más que contaros. Aquí os dejo la receta y a disfrutar:

INGREDIENTES (para un roscón grandecito, unos 8 comensales):

Para el prefermento:
  • 90 grs. de Harina de Fuerza
  • 50 grs. de Leche
  • 5 grs. de Levadura Fresca de Panadería

Para la masa:
  • 120 grs. de Azúcar
  • Piel de 1 Naranja
  • 80 grs. de Leche
  • 60 grs. de Mantequilla
  • 2 Huevos
  • 15 grs. de Levadura Fresca de Panadero
  • 30 grs. de Agua de Azahar
  • 340 grs. de Harina de Fuerza
  • 1 pizca de Sal

Para decorar:
  • 1 Huevo
  • Azúcar
  • Fruta escarchada, almendras laminadas... (al gusto)
  • Nata montada, trufa, crema pastelera...



Lo primero que haremos será el Prefermento. Este nos servirá para dar fuerza a la masa y ayudar al levado.

Depositamos en la Thermomix la harina, la leche y la levadura y mezclamos un minuto a Velocidad Espiga. Dejamos reposar un mínimo de 3 horas a temperatura ambiente. 

Sacamos de la nevera los ingredientes "húmedos" y los dejamos atemperar para que pierdan el frío.

Ponemos el azúcar en el vaso y pulverizamos a velocidad 5-7-9 durante un minuto. Añadimos la piel de naranja (sin nada de parte blanca, para evitar que amargue) y trituramos durante otro minuto a velocidad 10. 

Añadimos el resto de los ingredientes secos: sal, harina de fuerza y levadura y mezclamos durante 20 segundos a velocidad 6.

Añadimos el prefermento, la mantequilla, los huevos, el agua de azahar y 45-50 grs. de leche. Volvemos a mezclar a velocidad 6 durante 30 segundos. Amasamos durante 3 minutos a velocidad espiga. Debemos conseguir una masa un poquito pegajosa a las manos. Si vemos que no lo está suficiente añadimos algo más de la leche, pues cuanto más espesa esté la masa más dura quedará y eso no nos interesa, así es que debemos añadir toda la leche que podamos para que nos quede más suave. Aunque quede algo difícil de manejar con los reposos y amasados quedará algo más manejable. Si hemos añadido más leche volvemos a amasar otros 3 minutos. 

Ahora dejaremos levar la masa durante 1-2 horas en un bol grande o el vaso de la Thermomix. Debe doblar su tamaño. La protegeremos tapando el recipiente con film transparente.

Sacamos la masa del vaso y tras espolvorear con harina de fuerza la encimera amasamos un poco la masa para quitar el aire que tiene dentro. Si vemos que está algo pegajosa nos podemos untar las manos con aceite y así evitaremos que se nos adhiera en exceso.

Dejamos reposar 15 minutos y procedemos a dar forma al roscón. Para ello solo tenemos que meter un par de dedos en el centro de la masa para hacer el agujero central. Luego cogeremos con las 2 manos la masa e iremos dando forma, agrandando el círculo y afinando los bordes del roscón. Pensad que crecerá bastante en el siguiente levado y en el horno, por lo que debe quedarnos más o menos finita (os vuelvo a recomendar el vídeo de Ibán Yarza para que veáis como debe quedar).

Depositamos sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear. Pintamos con huevo y dejamos levar un par de horas. 

Precalentamos el horno a 200ºC.

Volvemos a pintar con huevo y decoramos con azúcar mezclada con unas gotitas de agua (nos debe quedar una textura como arena de la playa mojada), con fruta escarchada, almendras...

Horneamos durante unos 17 minutos, en la parte media del horno (o en un punto inferior a la mitad). Debemos estar pendientes a partir de los 12-15 minutos pues tiende a dorarse en exceso. En este caso cubriríamos con papel de aluminio cuando tenga el "dorado" deseado para que no nos quede muy oscuro.

Cuando esté frío cortamos y rellenamos con el ingrediente elegido. Por supuesto no se os debe olvidar el haba seca: a quien le toque paga el roscón, como manda la tradición.


RECOMENDACIONES PARA EL LEVADO:
Como se trata de un proceso lento, aunque no laborioso, probablemente tengamos que hacerlo en dos días. Puede que nos interese hornearlo por la mañana para el desayuno o por la tarde si vamos a merendar y no sepamos que hacer con la masa en el momento de la noche. 
Como recomendación general os recomiendo que el prefermento o el primer levado de la masa sea el que dejéis para la noche. No me atrevería a dejar el último levado (con el roscón ya formado) dentro de la nevera, pues es el más delicado. 
Dejad el prefermento o la masa tapados en la nevera toda la noche. Sacadlo para el siguiente paso dejándolo antes atemperar fuera de la misma 15-30 minutos.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mantecados de sabores



¡Cuánto estoy tardando este año en ponerme con las recetas navideñas! Llevo más de un mes viendo los blogs de la gente llenos de recetas de dulces, turrones y demás postres navideños, y yo con muchas ganas, pero con poco tiempo.

Pero si en un puente no te pones con ésto..., date por vencida. Y el puente pasado empecé a llenar mi casa de aromas navideños. Esta vez con una receta que me impresionó por lo simple que es, y sobre todo por el resultado obtenido: un dulce con mucho sabor y muy fino, nada basto como a veces resultan algunos mantecados.

En mi casa "somos mucho" de mantecados. Hacen muchos por la zona y como somos tan golosos no nos limitamos a estas fechas para degustarlos, incluso mi hija prefiere un mantecado a un croissant o cualquier pieza de bollería. Cuando hice éstos nos encantaron, pero mi padre y mi hermano que son catadores asiduos de mis recetas, y sobre todo, muy críticos a la hora de evaluarlas (no se cortan un pelo, cosa que agradezco bastante) se quedaron encantadísimos con ellos, ¡hasta mi madre piensa hacerlos! Así supe que habían triunfado :-)

La receta es del blog de Asopaipas, que es un especialista en la materia. Hice varias variedades para ver qué tal estaban y todos quedaron exquisitos. No me enrollo más, aquí tenéis la receta.


INGREDIENTES (para unas 40-50 unidades):
  • 700 grs. de Harina de Fuerza
  • 350 grs. de Azúcar Glas
  • 350 grs. de Manteca de Cerdo Ibérica
  • Ralladura de Limón (mantecados de limón), vainilla líquida (mantecados de vainilla) o en vaina, Chocolate Valor en polvo (mantecados de chocolate), canela (mantecados de canela).
  • Azúcar Glas para espolvorear

El proceso es muy fácil. Lo primero que hay que hacer es tostar la harina, para darle ese gusto tan especial que tienen los mantecados. Para ello ponemos la harina en la bandeja del horno y horneamos a 150º C hasta que pierda el color blanco y empiece a tostarse. El tiempo varía mucho, así es que os recomiendo que estéis pendientes y cada 5-10 minutos remováis con una cuchara para que se tueste toda la harina por igual.

Dejamos enfriar un poco y mezclamos con la manteca y el azúcar glas. Si tenéis algún robot de cocina es bueno utilizarlo en esta fase para evitaros "pringaros" mucho con la manteca, aunque al final mezcléis un poco con la mano para que quede todo bien homogéneo.

Una vez bien mezclada la masa haremos partes, para las distintas versiones. Yo hice 3:
  • Una parte + ralladura de 1-2 limones: mantecados de limón
  • Una parte + una vaina de vainilla abierta (solo las bolitas negras) y una cucharadita de vainilla líquida: mantecados de vainilla
  • Una parte + 2 cucharadas rasas de cacao en polvo Valor: mantecados de chocolate
También podemos añadir una cucharadita de canela para hacer mantecados de canela, o de ralladura de naranja para la versión naranja...

Mezclamos cada parte de la masa con el ingrediente elegido. Yo suelo probar la masa en crudo para ver qué toque de sabor llevan, es decir, si le añado más limón, canela, vainilla... Una vez horneado tiene mal remedio...

Para dar la forma os recomiendo este proceso: encimera de la cocina + film transparente + masa + film transparente + rodillo. Es decir, amasar entre film transparente de cocina os hará el proceso mucho más fácil. No se os pegará la masa ni a la encimera ni al rodillo y será mucho más cómoda de trabajar.

Estiramos la masa dando el grosor deseado. A mi me gustan más finitos, se obtiene una masa más fina y apetecible. Le di 1 cm. de grosor como mucho. Si os gustan más gorditos, también podéis hacerlos así, pero tendréis que hornear algo más de tiempo.

Con un cortador redondo vamos cortando las distintas porciones y con un cuchillo bien afilado vamos separando del film y depositándolos con mucho cuidado en la bandeja de horno, previamente cubierta con papel de hornear. Con la masa que os sobre volvéis a hacer una bola, que volvéis a estirar y vais repitiendo el proceso hasta que se os termine la masa.

Precalentamos el horno a 180ºC. Horneamos durante unos 12-15 minutos. Es importante que estéis pendientes a partir de los 12 minutos más o menos. En cuanto veamos que empiezan a ponerse dorados debemos sacarlos, si no corremos el riesgo de que queden demasiado tostados y sobre todo crujientes, lo que les haría perder su aspecto suave. Fue lo que me pasó en la primera hornada, que fue de 20 minutos, y los mantecados de vainilla acabaron pareciendo los de chocolate. Aunque están buenos han quedado muy crujientes. Este tiempo de horneado también dependerá del grosor que les deis (en la receta original Asopaipas los deja 30-40 minutos).

Sacamos la bandeja del horno y con una paleta vamos colocando sobre una bandeja para que se vayan enfriando. 

Aun calientes, con un colador relleno de azúcar glas los vamos espolvoreando, para que enfríen con el azúcar ya puesto y se les adhiera mejor.

Después de esto..., a disfrutarlos. A mí no sé si me quedaran para cuando llegue Nochebuena. Os los recomiendo de verdad, os van a encantar.



lunes, 3 de diciembre de 2012

Pimientos de piquillo rellenos de Bacalao o Croquetas de Bacalao


Hoy os traigo una receta que nos encanta hacer cuando tenemos alguna comida especial. Y seguro que pensáis que es más complicada que lo que realmente es... ¡Pues no! Es facilita y está de muerte. En casa se hace desde hace muchos años y siempre triunfa. Todo un clásico de la cocina española.

Lo bueno de esta masa es que es muy versátil. Una vez hecha también puede utilizarse para realizar croquetas de bacalao. ¡Y salen muy ricas!

Si tenéis manga pastelera os la recomiendo para rellenar los pimientos, os resultará mucho más cómodo y fácil. Si no, la cuchara de toda la vida y un poquito más de paciencia.

INGREDIENTES (para 4 personas):
  • 16 Pimientos de Piquillo

Para el relleno o masa de croquetas:
  • 150 grs. de Bacalao salado o 250 grs. de Bacalao congelado
  • 1 Cebolla
  • 3 cucharadas de Harina
  • 750 ml. de Leche (esta cantidad es muy variable)
  • Nuez moscada
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta

Para la salsa:
  • 200 ml. de Nata de cocinar (un brick)
  • 8-10 Pimientos de Piquillo
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil (opcional)


Lo primero que debemos hacer es desalar el bacalao (si es en salazón). Para ello lo desmigamos y cubrimos de forma generosa con agua (desmigado se desala mucho antes). Lo ideal es que mientras está en agua lo dejemos dentro de la nevera, sobre todo si es verano. La vamos cambiando varias veces durante unas 3-4 horas el agua. En principio con este tiempo es suficiente. Si quisiéramos desalar un lomo entero sin "desmigarlo" podemos tardar entre 36-48 horas.

Ahora empezamos a realizar el sofrito. Para ello picamos muy finamente la cebolla y la pochamos en una sartén con aceite a fuego lento. Añadimos el bacalao en trocitos pequeños y doramos un poco. Incorporamos la harina y le damos unas vueltas en la sartén para que pierda humedad (a fuego medio 1-2 minutos, hasta que veamos que "nos pide" líquido).

Agregamos la leche (podemos empezar por 400-500 ml.). Removemos y sin esperar mucho tiempo batimos la masa con la batidora dentro de la sartén (este paso es mejor hacerlo antes de que la masa solidifique mucho). Si la mezcla es muy líquida ponemos la batidora más flojita (para evitar que salpique). Si está más espesa subimos la intensidad para que bata bien. Con esto conseguimos quitar los tropezones grandes y que nos quede una masa homogénea, que será más cómoda para rellenar con la manga pastelera. También podéis prescindir de este paso si os gusta la masa con "tropezones" y vais a rellenar los pimientos con cuchara.

Rectificamos de sal (si le hace falta) y ponemos un poquito de pimienta y nuez moscada.

Una vez batida (no hace falta esmerarse demasiado con la batidora, solo unos toques) vamos dando unas vueltas en la sartén hasta que la masa quede un poco más consistente. Si vemos que se nos pasa, "no problem", añadimos más leche y removemos, enseguida espesará de nuevo. El espesor depende del gusto. Tened en cuenta que cuando se enfríe quedará más espesa que en caliente, por lo que es bueno quedarse con un relleno un poco menos espeso del resultado final que deseamos: una masa más líquida que la de las croquetas.

En otra sartén vamos "marcando" los pimientos de piquillo. Para ello limpiamos de las posibles semillas que puedan tener dentro y damos unas vueltas rápidas a fuego fuerte por la sartén, con unas gotitas de aceite.

Rellenamos la manga pastelera con la masa de las croquetas usando cualquier boquilla gruesa (para evitar "atascos") que tengamos. Vamos introduciendo con cuidado en cada uno de los pimientos.

Una vez rellenos preparamos la salsa. Para ello ponemos en el vaso de la batidora unos 10 pimientos y la nata. Batimos, rectificamos de sal y pimienta y reservamos. En cuanto a la cantidad de pimientos es libre. Depende si queréis resaltar el sabor de éste o la suavidad de la nata podéis cambiar la proporción: menos nata o más pimientos.

Vamos poniendo los pimientos en una fuente para el horno. Aquí tenemos 2 opciones. Hornear los pimientos solos y calentar la salsa en una cacerola (quedará más bonito para la presentación) o cubrir los pimientos con la salsa y hornearlo todo junto. Eso va al gusto...

Solo necesitamos hornear (a 180º C) unos 15 minutos: el tiempo necesario para que se calienten.

Sacamos del horno y servimos con la salsa. Podemos espolvorear también con un poquito de perejil picado. 


NOTAS
  • Si os gustan las Croquetas de bacalao podéis usar esta receta: espesáis un poco más la masa y formáis las croquetas. Rebozáis en huevo y pan rallado y freís.
  • La Salsa de Pimientos está buenísima también si hacemos las croquetas de bacalao. Queda estupendo en una fuente un fondo de esta salsa y las croquetas por encima. Le da un toque espectacular.


martes, 6 de noviembre de 2012

Sopa de Ajo


Con los fríos y la humedad de estos días da gusto llegar a casa y encontrar una sopa calentita que nos atempere el cuerpo y nos haga entrar en calor.

Esta es una receta que mi madre nos hacía en casa. Está (y sienta) de muerte, y a lo largo del invierno "caen" algunas en casa, más para comer que para cenar, por la contundencia de la misma.

INGREDIENTES (para 2 personas)
  • 1/2 litro de Caldo de Pollo
  • 2 trozos de Chorizo Curado
  • 2 rebanadas de Pan
  • 4 dientes de Ajo
  • 1 cucharadita de Pimentón Dulce
  • 2 Huevos
  • Jamón Serrano (opcional)
  • Aceite

Cortamos el chorizo y el jamón en dados para la guarnición. Reservamos.

Ponemos el caldo a calentar en una olla.

Cortamos el pan en cuadritos para hacer los picatostes o cuscurros. Ponemos en una sartén un poco de aceite y los freímos a fuego muy fuerte. Reservamos.

Dejar en la sartén solo el fondo mojado con aceite (quitad el resto). Freímos los ajos cortados en láminas gorditas. Cuando estén tostaditos retiramos los ajos y tiramos.

Esperamos que el aceite enfríe un poco. Cuando ya no esté tan caliente añadimos el pimentón y "damos unas vueltas" en la sartén. Esto debe hacerse con el aceite flojito, ya que cuando se quema el pimentón amarga.

Añadimos al caldo el aceite de haber frito los ajos y el pimentón. Vertemos con cuidado los 2 huevos en el caldo (que ya estará hirviendo) y cortamos el fuego (con el calor de la sopa se cocinarán.

Servimos en cuencos acompañados de la guarnición de chorizo, jamón y picatostes.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Gachas de los Santos



Hoy os pongo otra receta muy típica en Jaén en la noche de los Santos. Aparte de buñuelos, huesos de santo, castañas y batatas, en las casas en las que se mantienen las tradiciones aun se sigue haciendo este postre, que bien hecho está buenísimo.

Muchas veces pienso si con el tiempo estas recetas no se perderán... Los buñuelos y huesos de santo están "muy a la mano" en cualquier pastelería de la ciudad, es decir, "no hay que hacerlos", los compras y listo (aunque yo tengo la suerte de contar cada año con los buñuelos que mi hermana hace y "borda" para este día). Pero las gachas no son fáciles de encontrar. Son de esas recetas que o tienes una abuelita o madre que las hace porque las comía de chica en casa y se anima a cocinar o no las pruebas. Además, la gente joven cada vez cocina menos y tiene menos interés en las tradiciones populares. No sabéis el coraje que me da ver a la gente preparándose para Halloween, que es una tradición americana y no se preocupan por mantener vivas las de aquí. ¡Qué coraje me da! Así es que yo con este blog iré poniendo mi granito de arena para que esto no pase y poco a poco añadiendo "nuestras" recetas, las de toda la vida.

Yo soy una amante de las tradiciones, y no he querido dejar pasar este año sin poner la receta e intentar que no se pierda.

He de deciros que hay muchas formas de hacerlas: con agua o leche, más espesas o menos, frías o calientes, con aceite o sin aceite, con "cuscurros" o sin ellos, más grandes o más chicos... 

Como en mi casa no es una receta que se haya hecho muy a menudo, he de confesarlo, intenté con mi madre, su paladar y su arte en la cocina encontrar una receta que satisficiera la vista y el paladar (hay gachas muy "bastas" que no nos acaban de gustar).

Tomando una receta como base que creía más o menos fiable, y sobre todo, probando mucho para encontrar el equilibrio perfecto de sabores entre matalauva,  limón y canela, os paso la receta que para nuestro gusto quedó "perfecta" (aunque esté feo decirlo). Para la próxima no cambiamos nada. 

Quedaron unas gachas con el espesor justo, el equilibrio de sabores perfecto, nada pesadas (cosa que puede pasar si te pasas de aceite...). 

Para el que no se haga una idea del sabor deciros que es algo parecido a una leche frita pero matizada en los sabores (por la matalauva y los ingredientes que lleva fritos). Aquí la tenéis y espero que para el año que viene alguien se anime, y no se pierda esta receta tan nuestra.


INGREDIENTES (para una bandeja grandecita, unos 8 comensales):
  • 1 litro y cuarto de Leche
  • 2 Palitos de Canela
  • La Piel de 2 Limones
  • 200 grs. de Azúcar
  • 150 grs. de Aceite de Oliva Virgen Extra (más otro poco que puede ser usado para freír los picatostes)
  • 1 cucharadita de Matalauva
  • 1 chorrito de Anís dulce (opcional)
  • 150 grs. de Harina (o 90 grs. de Maizena)
  • Una pizca de Sal
  • 4 rebanadas de Pan "sentado" muy finitas (que no lleguen a 1 cm.)
  • Canela en polvo

Lo primero que haremos es aromatizar la leche. Para ello la ponemos a calentar 3/4 de litro con un palito de canela y la cáscara de uno de los limones. Un poco antes de cortar el fuego añadimos el azúcar y removemos bien. Reservamos. No hace falta que hierva mucho tiempo, con un par de minutos a fuego lento es suficiente.

Mientras, podemos ir cortando el pan a cuadraditos (estrechos pero grandes, yo saco 4 de una rebanada, aunque en Jaén se suelen cortar más anchos). Freímos en aceite muy caliente y reservamos. Este aceite no lo utilizaremos para las gachas.

Una vez esté todo esto hecho ponemos en una sartén pequeña el aceite nuevo (150 grs.) con la cáscara del otro limón, el otro palo de canela y la matalauva. Freímos a fuego medio para aromatizar el aceite. Cuando lleve un rato y veamos que el limón se encoje y se dora cortamos. Colamos el aceite y lo pasamos a una sartén más grande. 

Añadimos la harina y le vamos dando unas vueltas con el aceite. Nos quedará una pasta blanda (y si usáis aceite de muy buena calidad de color verdoso). Cuando veamos que ya están bien integrados los dos ingredientes, añadimos la leche colada (para que no le caiga la canela ni el limón) y le añadimos el resto que nos falta para el litro y cuarto de la receta, y empezamos a cocinar a fuego medio sin parar de remover para que no se formen grumos. Añadimos una pizca de sal y probamos. Si vemos que queremos destacarle un poco más el "punto" de anís podemos añadirle un chorrito (en mi caso fue muy muy poquito). 

Veremos que con el calor empiezan a espesar. Debemos cortarlas al poco de espesar, cuando tengan una textura de natilla ligera, que pierdan el estado "líquido" pero que no cueste moverlas. Hay que tener en cuenta que al enfriar espesarán un poquito más. Si vemos que se nos han espesado más de lo deseado, podemos añadir un chorrito más de leche, movemos y retiramos (como hacemos con las croquetas, controlar el espesor con leche o harina, según nos interese quitarle o darle).

Ponemos los picatostes repartidos en el recipiente que vayamos a usar (fuente grande o cuencos individuales). Vertemos las gachas encima y dejamos templar un poco. Introducimos en la nevera unas 3 horas mínimo (para que estén fresquitas, en casa gustan más así que calientes). Antes de servir espolvoreamos con canela en polvo.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Migas de Jaén


¡Cuántas ganas tenía de publicar esta receta! Una de casa, de Jaén, de las de siempre y elaboradas por mis padres, que son unos maestros y las bordan.

Supongo que casi todos habréis oído hablar de las migas. Hay muchas variedades, hechas con pan, con sémola, incluso las Migas en tortilla, como las hace Fernando. Pero aquí, en mi tierra, las de pan son la típicas, y personalmente las que más me gustan. Además los acompañamientos hacen que sean mucho más "digeribles" y que se disfruten de principio a fin. 

Como ya os he dicho mis padres las hacen de muerte y hoy os pongo esta receta, que aunque no es típica del día de todos los Santos ni de Halloween es estupenda en esta época otoñal y de lluvia. Fijaros si me gustan que el 18 de agosto que es mi santo y solemos estar en el campo se las pido a mis padres para comer. Y aunque yo no esté ese día con ellos, las han "institucionalizado" para Santa Elena, jeje.

Comentaros que es un plato "bregoso", en cuanto a ingredientes y elaboración, pero a la vez es estupendo para pasar un día de campo en familia o con los amigos. Eso sí, poned al musculoso de la familia a moverlas o turnaros entre todos porque no se pueden parar de mover.

En cuanto a las proporciones os dejo unas cuantas fotos para que por "ojímetro" calculéis según las personas que estéis. En este caso (en las fotos que os pongo) se hicieron migas para unas 20 personas, por lo que si sois menos ajustad las cantidades).

Espero que os gusten tantíiiiisimo como a mi. Aquí os dejo la receta que se hace en mi casa:

INGREDIENTES (para 6 personas, haced la proporción para más o menos comensales)
  • 900 grs. de Pan de pueblo "sentado" (150 grs. por persona)
  • 3 Chorizos frescos (1/2 por persona)
  • 300 grs. de Tocino de Panceta Salada (50 grs. por persona)
  • 1 cabeza de Ajos
  • 1/2 vaso de Aceite (puede que necesitemos algo más)
  • Sal

Para acompañar: 
  • Pimientos verdes fritos (básico)
  • Melón (muy recomendable)
  • Ajos fritos (los que habremos reservado de la elaboración)
  • Naranjas (opcional)
  • Uvas (opcional)
  • Rábanos (opcional)
  • Granadas (opcional)
  • Boquerones o Sardinas fritas o en Salazón (yo personalmente prefiero no ponerle)

El proceso comienza 2 días antes, comprando un buen pan para que el día antes de las migas esté "bien sentado" (o espeso, con consistencia).

El día anterior prepararemos el pan. Para ellos con un cuchillo vamos cortando rebanadas (del tamaño de una patata a lo pobre) de unos 3 mm. de grosor. Eso es lo que hace mi padre que es muy detalloso. También hay quien "tira pellizcos" al pan, es decir, "desmigaja" el pan, pero quedan más sueltecitas así.

En un barreño vamos poniendo una capa de pan y la vamos humedeciendo un poco. No mojar tanto que nos quede hecha una pasta ni muy seca. Debe estar húmeda, no empapada. Al día siguiente si tocamos un poco la corteza debe deshacerse, pero nunca dejar que se hagan un "amasijo" (insisto en esto). Vamos rellenando el barreño hasta que terminemos de partir el pan montando unas capas sobre otras.

Dejamos reposar toda la noche tapadas con un paño de cocina.

A la mañana siguiente debemos empezar con una hora y media aproximadamente de antelación a prepararlo todo. 

Partimos los ajos en láminas gordas, los chorizos (unos 6 trozos por chorizo), y la panceta en dados (ver fotos). 

Troceamos los pimientos en tiras grandes y freímos a fuego medio. Reservamos.



Ahora empezamos con la elaboración de las migas. Necesitareis un fuego grande (tipo paellera) para elaborar grandes cantidades y una sartén adecuada a las mismas.

Lo primero que haremos será freír los ajos a fuego medio (con medio vaso de aceite). Se sacan cuando estén dorados y un pelín crujientes (no los dejéis más). Reservamos.



Después freímos el tocino y lo sacamos cuando empiece a dorarse. Reservamos.



Por último freímos los chorizos, sin que lleguen a hacerse mucho. Luego estarán un rato más haciéndose con las migas, así es que solo darles unas vueltas. Reservamos junto al tocino.



Tanto la panceta como el chorizo irán soltando grasa. Podemos apartar un poquito de este aceite en un vaso, para que no nos pasemos. Si viéramos al freirlas que quedan secas, podemos irle añadiendo poco a poco del que tenemos reservado.

Así deben quedar todos estos ingredientes (este es el punto de "fritura"):



Ahora iremos añadiendo el pan puñado a puñado (no todo de una vez) en la sartén. Añadimos un poquito, damos unas vueltas y añadimos otro poco. Así hasta completar la cantidad que tenemos. 

Freiremos a fuego medio. Se pueden hacer también a fuego fuerte, pero habrá que mover con mucha más asiduidad para evitar que se nos peguen, es decir, no podremos dejar de mover. Si están a fuego medio podemos mover un poco, paramos unos segundos, movemos otro poco...



Cuando el pan empiece a tomar color, cuando lleve un rato en la sartén añadimos los chorizos y la panceta (la foto siguiente muestra el momento en el que se lo añadimos, para que os hagáis una idea) y seguimos el mismo proceso: mover sin parar. Añadimos la sal (preferible quedarse corto... Si no tenéis cálculo se puede rectificar en cualquier momento).



Las migas estarán hechas cuando pierdan la humedad: si las probamos no notaremos el agua de humedecerlas y se empezarán a desprender unas de otras. Pero no os paséis, que no deben quedar tostadas tampoco pues estarían más resecas y no es ese el punto: debemos notar la miga pero no el agua.



Así quedarán cuando estén terminadas:



Servimos acompañadas de pimientos (esto es muy tradicional) y melón (las hace muchísimo más ligeras y le dan un punto dulce buenísimo) y si os gustan, con los ajos fritos. En casa también solemos poner rábanos y naranja y alguna vez uvas. ¿A que apetece un platito?

lunes, 8 de octubre de 2012

Churros de lazo



¡No os podéis imaginar lo contenta que estoy! Al fin he encontrado la receta que buscaba. Por fin sé hacer... ¡el churro "perfecto"!

Y es que no creáis que ha sido una tarea sencilla... Llevo años con una churrera en casa y varios intentos fallidos de conseguir un buen churro. Seguía la receta típica de mitad de harina y mitad de agua (a veces incluso variaba las proporciones de agua). Al final: siempre me salían muy duros por dentro, no me convencían. Llegué a desanimarme bastante hasta el punto de dejar la churrera apartada en casa y pensar si había sido buena compra...

Pero el sábado pensé que tenía muchas ganas de desayunar unos churros el domingo, y que quería hacerlos yo: me iba a dar otra oportunidad. Así es que me conecté a internet con el propósito de no salir sin una receta que me convenciera para llevar a cabo esta ardua tarea que me había encomendado a mí misma...

Después de mucho mirar: no llegué a ninguna conclusión. Pero vi varias indicaciones que podían aportar algo nuevo a mis recetas: cogí todas esas ideas y las plasmé en mi receta. Así es que probé y ¡estupendo! Exactamente los churros que quería: crujientes por fuera y tiernos por dentro.

El secreto no sé si será la Harina Panadera, la levadura Royal, la leche o la mantequilla..., o quizás el reposo. El caso es que pienso seguir esta receta al pie de la letra para la próxima vez...

¿Os animáis a hacerlos?


INGREDIENTES (para unos 15 churros, 2-3 personas)
  • 1/2 taza (y un pelín más) de Agua (125 grs.)
  • 1/2 taza (y un pelín más) de Leche (125 grs.)
  • Una cucharadita colmada de Mantequilla
  • Un pellizco de Sal (3 grs.)
  • 1 taza de Harina normal (150 grs.)
  • 1 cucharadita de Levadura tipo Royal (no de panadería)
  • Aceite para freír



La elaboración es muy rápida y sencilla. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

En una jarrita medidora mezclamos el agua y la leche. Ponemos en un cazo los líquidos junto con la sal y la mantequilla y calentamos hasta que empiece a hervir. Aquí podemos seguir una de estas 2 opciones:

VERSIÓN VITROCERÁMICA
En este momento cortamos la vitrocerámica y dejamos la olla encima (si es cocina de gas ponemos al mínimo). Añadimos de golpe, de una sola vez, la mezcla de harina al cazo y con una cuchara de madera vamos moviendo hasta que veamos que queda una mezcla más o menos homogénea y que se separa de las paredes del cazo (un par de minutos moviendo más o menos). Yo aprovecho este momento para probar el punto de sal y rectificar si está muy soso (si os habéis pasado será más complicado...)

VERSIÓN KITCHEN-AID O AMASADORA
Aunque ensucias un cacharro más es una forma más cómoda de hacer la mezcla. Tamizamos la harina y la levadura sobre el vaso de la amasadora. Una vez que la mezcla de líquidos hierva la vertemos de golpe sobre el vaso de la harina y con el accesorio de pala movemos a velocidad mínima hasta que nos quede una mezcla homogénea. Si hay que rectificar de sal será mucho más fácil de mover con la amasadora que con la cuchara.


Debemos obtener una masa consistente, pero húmeda y relativamente manejable. Como una plastilina tipo "Play-Doh" recién comprada, muy blandita (¡vaya comparación!). Tapamos con un paño de cocina y dejamos reposar una media hora.

Pasamos a la churrera y vamos haciendo los churros según las indicaciones del fabricante y el tipo de churrera que tengamos. Los vamos depositando sobre un paño de cocina (o en la encimera limpia) y reservamos mientras se calienta el fuego. Con esto evitaremos estar friendo a la vez que haciendo los churros y no poder estar pendientes al cien por cien de ellos (¡que no se nos quemen!).


FRITURA Y CONSEJOS PARA OBTENER EL PUNTO EXACTO
Calentamos el aceite en una sartén (yo pongo como un dedo o poco más de aceite) y cuando veamos que está caliente freímos una bolita pequeña de masa. Cuando esté dorada podemos empezar a freír los churros. También podemos hacerlo en cuanto el aceite empiece a echar humo.

Dependiendo del grosor de los mismos necesitarán más o menos tiempo. En mi caso para que se cocinen bien deben quedar doraditos. Pero os recomiendo que el primer churro que saquéis del fuego lo partáis y miréis si está bien hecho por dentro, ni crudo ni tostado (el punto de color que tienen los míos es el que a mí me funciona). En mi vitrocerámica (una Teka) pongo el calor al máximo (al 9). Cuando los churros lleven unos 15 o 20 segundos bajo al 7-8, para que no se hagan muy rápido. Necesitan unos 3 minutos por cada lado más o menos para quedar bien hechos (yo uso un par de tenedores para darles la vuelta y sacarlos). Si vemos que pierden la forma y se abren es que o tienen poco aceite (añadimos más) o éste no está lo suficientemente caliente. Si se nos tuestan enseguida (no se doran, se ponen muy oscuros por los bordes y blancos por el interior del dibujo) quedarán crudos por dentro y eso es porque el fuego está muy fuerte.

Una vez fritos sacadlos y ponedlos en un plato cubierto con una servilleta para que absorvan el exceso de aceite.

Eso es todo. Acompañadlo con un buen chocolate a la taza y un platito de azúcar "para mojar". Seguro que repetís muy a menudo y no os digo nada si tenéis niños... Yo en invierno los hago al menos una vez al mes.