miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mantecados de sabores



¡Cuánto estoy tardando este año en ponerme con las recetas navideñas! Llevo más de un mes viendo los blogs de la gente llenos de recetas de dulces, turrones y demás postres navideños, y yo con muchas ganas, pero con poco tiempo.

Pero si en un puente no te pones con ésto..., date por vencida. Y el puente pasado empecé a llenar mi casa de aromas navideños. Esta vez con una receta que me impresionó por lo simple que es, y sobre todo por el resultado obtenido: un dulce con mucho sabor y muy fino, nada basto como a veces resultan algunos mantecados.

En mi casa "somos mucho" de mantecados. Hacen muchos por la zona y como somos tan golosos no nos limitamos a estas fechas para degustarlos, incluso mi hija prefiere un mantecado a un croissant o cualquier pieza de bollería. Cuando hice éstos nos encantaron, pero mi padre y mi hermano que son catadores asiduos de mis recetas, y sobre todo, muy críticos a la hora de evaluarlas (no se cortan un pelo, cosa que agradezco bastante) se quedaron encantadísimos con ellos, ¡hasta mi madre piensa hacerlos! Así supe que habían triunfado :-)

La receta es del blog de Asopaipas, que es un especialista en la materia. Hice varias variedades para ver qué tal estaban y todos quedaron exquisitos. No me enrollo más, aquí tenéis la receta.


INGREDIENTES (para unas 40-50 unidades):
  • 700 grs. de Harina de Fuerza
  • 350 grs. de Azúcar Glas
  • 350 grs. de Manteca de Cerdo Ibérica
  • Ralladura de Limón (mantecados de limón), vainilla líquida (mantecados de vainilla) o en vaina, Chocolate Valor en polvo (mantecados de chocolate), canela (mantecados de canela).
  • Azúcar Glas para espolvorear

El proceso es muy fácil. Lo primero que hay que hacer es tostar la harina, para darle ese gusto tan especial que tienen los mantecados. Para ello ponemos la harina en la bandeja del horno y horneamos a 150º C hasta que pierda el color blanco y empiece a tostarse. El tiempo varía mucho, así es que os recomiendo que estéis pendientes y cada 5-10 minutos remováis con una cuchara para que se tueste toda la harina por igual.

Dejamos enfriar un poco y mezclamos con la manteca y el azúcar glas. Si tenéis algún robot de cocina es bueno utilizarlo en esta fase para evitaros "pringaros" mucho con la manteca, aunque al final mezcléis un poco con la mano para que quede todo bien homogéneo.

Una vez bien mezclada la masa haremos partes, para las distintas versiones. Yo hice 3:
  • Una parte + ralladura de 1-2 limones: mantecados de limón
  • Una parte + una vaina de vainilla abierta (solo las bolitas negras) y una cucharadita de vainilla líquida: mantecados de vainilla
  • Una parte + 2 cucharadas rasas de cacao en polvo Valor: mantecados de chocolate
También podemos añadir una cucharadita de canela para hacer mantecados de canela, o de ralladura de naranja para la versión naranja...

Mezclamos cada parte de la masa con el ingrediente elegido. Yo suelo probar la masa en crudo para ver qué toque de sabor llevan, es decir, si le añado más limón, canela, vainilla... Una vez horneado tiene mal remedio...

Para dar la forma os recomiendo este proceso: encimera de la cocina + film transparente + masa + film transparente + rodillo. Es decir, amasar entre film transparente de cocina os hará el proceso mucho más fácil. No se os pegará la masa ni a la encimera ni al rodillo y será mucho más cómoda de trabajar.

Estiramos la masa dando el grosor deseado. A mi me gustan más finitos, se obtiene una masa más fina y apetecible. Le di 1 cm. de grosor como mucho. Si os gustan más gorditos, también podéis hacerlos así, pero tendréis que hornear algo más de tiempo.

Con un cortador redondo vamos cortando las distintas porciones y con un cuchillo bien afilado vamos separando del film y depositándolos con mucho cuidado en la bandeja de horno, previamente cubierta con papel de hornear. Con la masa que os sobre volvéis a hacer una bola, que volvéis a estirar y vais repitiendo el proceso hasta que se os termine la masa.

Precalentamos el horno a 180ºC. Horneamos durante unos 12-15 minutos. Es importante que estéis pendientes a partir de los 12 minutos más o menos. En cuanto veamos que empiezan a ponerse dorados debemos sacarlos, si no corremos el riesgo de que queden demasiado tostados y sobre todo crujientes, lo que les haría perder su aspecto suave. Fue lo que me pasó en la primera hornada, que fue de 20 minutos, y los mantecados de vainilla acabaron pareciendo los de chocolate. Aunque están buenos han quedado muy crujientes. Este tiempo de horneado también dependerá del grosor que les deis (en la receta original Asopaipas los deja 30-40 minutos).

Sacamos la bandeja del horno y con una paleta vamos colocando sobre una bandeja para que se vayan enfriando. 

Aun calientes, con un colador relleno de azúcar glas los vamos espolvoreando, para que enfríen con el azúcar ya puesto y se les adhiera mejor.

Después de esto..., a disfrutarlos. A mí no sé si me quedaran para cuando llegue Nochebuena. Os los recomiendo de verdad, os van a encantar.



lunes, 3 de diciembre de 2012

Pimientos de piquillo rellenos de Bacalao o Croquetas de Bacalao


Hoy os traigo una receta que nos encanta hacer cuando tenemos alguna comida especial. Y seguro que pensáis que es más complicada que lo que realmente es... ¡Pues no! Es facilita y está de muerte. En casa se hace desde hace muchos años y siempre triunfa. Todo un clásico de la cocina española.

Lo bueno de esta masa es que es muy versátil. Una vez hecha también puede utilizarse para realizar croquetas de bacalao. ¡Y salen muy ricas!

Si tenéis manga pastelera os la recomiendo para rellenar los pimientos, os resultará mucho más cómodo y fácil. Si no, la cuchara de toda la vida y un poquito más de paciencia.

INGREDIENTES (para 4 personas):
  • 16 Pimientos de Piquillo

Para el relleno o masa de croquetas:
  • 150 grs. de Bacalao salado o 250 grs. de Bacalao congelado
  • 1 Cebolla
  • 3 cucharadas de Harina
  • 750 ml. de Leche (esta cantidad es muy variable)
  • Nuez moscada
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta

Para la salsa:
  • 200 ml. de Nata de cocinar (un brick)
  • 8-10 Pimientos de Piquillo
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil (opcional)


Lo primero que debemos hacer es desalar el bacalao (si es en salazón). Para ello lo desmigamos y cubrimos de forma generosa con agua (desmigado se desala mucho antes). Lo ideal es que mientras está en agua lo dejemos dentro de la nevera, sobre todo si es verano. La vamos cambiando varias veces durante unas 3-4 horas el agua. En principio con este tiempo es suficiente. Si quisiéramos desalar un lomo entero sin "desmigarlo" podemos tardar entre 36-48 horas.

Ahora empezamos a realizar el sofrito. Para ello picamos muy finamente la cebolla y la pochamos en una sartén con aceite a fuego lento. Añadimos el bacalao en trocitos pequeños y doramos un poco. Incorporamos la harina y le damos unas vueltas en la sartén para que pierda humedad (a fuego medio 1-2 minutos, hasta que veamos que "nos pide" líquido).

Agregamos la leche (podemos empezar por 400-500 ml.). Removemos y sin esperar mucho tiempo batimos la masa con la batidora dentro de la sartén (este paso es mejor hacerlo antes de que la masa solidifique mucho). Si la mezcla es muy líquida ponemos la batidora más flojita (para evitar que salpique). Si está más espesa subimos la intensidad para que bata bien. Con esto conseguimos quitar los tropezones grandes y que nos quede una masa homogénea, que será más cómoda para rellenar con la manga pastelera. También podéis prescindir de este paso si os gusta la masa con "tropezones" y vais a rellenar los pimientos con cuchara.

Rectificamos de sal (si le hace falta) y ponemos un poquito de pimienta y nuez moscada.

Una vez batida (no hace falta esmerarse demasiado con la batidora, solo unos toques) vamos dando unas vueltas en la sartén hasta que la masa quede un poco más consistente. Si vemos que se nos pasa, "no problem", añadimos más leche y removemos, enseguida espesará de nuevo. El espesor depende del gusto. Tened en cuenta que cuando se enfríe quedará más espesa que en caliente, por lo que es bueno quedarse con un relleno un poco menos espeso del resultado final que deseamos: una masa más líquida que la de las croquetas.

En otra sartén vamos "marcando" los pimientos de piquillo. Para ello limpiamos de las posibles semillas que puedan tener dentro y damos unas vueltas rápidas a fuego fuerte por la sartén, con unas gotitas de aceite.

Rellenamos la manga pastelera con la masa de las croquetas usando cualquier boquilla gruesa (para evitar "atascos") que tengamos. Vamos introduciendo con cuidado en cada uno de los pimientos.

Una vez rellenos preparamos la salsa. Para ello ponemos en el vaso de la batidora unos 10 pimientos y la nata. Batimos, rectificamos de sal y pimienta y reservamos. En cuanto a la cantidad de pimientos es libre. Depende si queréis resaltar el sabor de éste o la suavidad de la nata podéis cambiar la proporción: menos nata o más pimientos.

Vamos poniendo los pimientos en una fuente para el horno. Aquí tenemos 2 opciones. Hornear los pimientos solos y calentar la salsa en una cacerola (quedará más bonito para la presentación) o cubrir los pimientos con la salsa y hornearlo todo junto. Eso va al gusto...

Solo necesitamos hornear (a 180º C) unos 15 minutos: el tiempo necesario para que se calienten.

Sacamos del horno y servimos con la salsa. Podemos espolvorear también con un poquito de perejil picado. 


NOTAS
  • Si os gustan las Croquetas de bacalao podéis usar esta receta: espesáis un poco más la masa y formáis las croquetas. Rebozáis en huevo y pan rallado y freís.
  • La Salsa de Pimientos está buenísima también si hacemos las croquetas de bacalao. Queda estupendo en una fuente un fondo de esta salsa y las croquetas por encima. Le da un toque espectacular.


martes, 20 de noviembre de 2012

Croissants "Xavier Barriga"



¿No os pasa que hay veces que os enamoráis de una receta y no paráis hasta que tenéis un huequecito para hacerla? Eso es lo que me ha pasado con estos croissants. Desde que el otro día vi a Xavier Barriga amasando pan en Las Recetas de Maria José (por cierto, un vídeo imprescindible y del que aprenderéis muchísimo si queréis hacer pan casero, recomendado 100%) no he parado hasta que he probado este amasado. Y mejor que con pan, con croissants, que me gustan más.

Así es que este fin de semana se daban las condiciones ideales: lluvia sin parar, sábado tarde sin plan a la vista y muchas ganas de cocinar (hay veces que me pasa y solo quiero estar en la cocina y producir, producir...). Además, me encontraba con ganas de hacer algo "más bregoso". Porque he de deciros que aunque son deliciosos, tienen su trabajillo y hay que tener ganas. Pero realmente os los recomiendo.

Vamos a ver como os explico el proceso para que podáis hacerlos en casa. La receta es del libro "Pan - Hecho en casa y con el sabor de siempre" de Xavier Barriga. Un libro estupendo en el que aprenderéis mucho del tema explicado de forma sencilla.


Yo hice la mitad de la cantidad "al ser una prueba" y me salieron 8 croissants de tamaño normal (o un poquito más pequeño. La verdad es que luego me arrepentí ya que al ser bastante trabajosos (si los hacéis a mano) obtener solo 8 unidades parece que no compensa. Así es que a la próxima los hago con robot y la cantidad que dice Xavier, seguro que me alegro.


INGREDIENTES (para 16 croissants o 35 minicroissants)
  • 500 grs. de Harina Panificable o Harina de Fuerza
  • 10 grs. de Sal
  • 50 grs. de Azúcar
  • 20 grs. de Leche en Polvo
  • 260 ml. de Agua
  • 25 grs. de Levadura Fresca de Panadería
  • 285 grs. de Mantequilla Fría (no es un dulce precisamente "light")
  • 1 Huevo (para pintar)
  • Almíbar (si queremos que queden dulces, para pintarlos al salir del horno)

Amasamos todos los ingredientes a excepción de la mantequilla y la levadura. Para ello, os recomiendo que veáis el vídeo que os he comentado antes. Describe mejor que yo pueda hacer el proceso del amasado y levado de la masa. En resumen, primero la harina con el agua y la sal. Mezclamos bien. Dejamos reposar unos 10 minutos. Amasamos concienzudamente de forma que entre aire a nuestra masa (ver vídeo). Dejamos reposar. Se añade la levadura se amasa unos minutos y se vuelve a dejar reposar.

Si disponemos de robot es mucho más sencillo. Mezclamos todos los ingredientes excepto la mantequilla y la levadura. Amasamos durante unos minutos. Dejamos reposar unos 10 minutos. Añadimos la levadura disuelta en lo mínimo que podamos de agua. Amasamos un poco más y dejamos reposar de nuevo.




Ahora pasamos al proceso del hojaldrado. Estiramos la masa dándole un grosor de 1,5 - 2 cm. Depositamos en una bandeja y cubrimos con film transparente. Dejamos enfriar en la nevera al menos 1 hora.

Mientras haremos el mismo proceso con la mantequilla. Entre 2 trozos de film transparente la estiraremos con un rodillo. Queremos conseguir una placa la mitad de tamaño que la masa.en cuanto a anchura y del mismo largo. Envolvemos en el film ya estirada y dejamos reposar junto a la masa.

Sacamos la masa y la mantequilla del frigorífico. Espolvoreamos el marmol de la cocina con harina y depositamos la masa. Encima colocaremos la placa de mantequilla centrándola a lo ancho. Con los extremos de la masa cubriremos la mantequilla (se nos quedaría una imagen visual como un armario de dos puertas, para que sea un poco gráfico). Estiramos con el rodillo la masa hasta dejarla del mismo tamaño que antes de cubrir la mantequilla.

Ahora realizaremos un pliegue sencillo. Consiste en dividir mentalmente la masa en 3 partes. Depositamos la de la izquierda sobre la del centro y la de la derecha sobre la del centro también, es decir, se nos quedarán como 3 capas de masa una sobre otra. Cubrimos esta masa con film transparente y dejamos reposar unos 15 minutos en la nevera.

Después del reposo giramos la masa 90º y estiramos. Volvemos a realizar otro pliegue sencillo. En total debemos hacer este proceso 3 veces (3 pliegues sencillos para los croissants). Después dejamos reposar unos 30 minutos en la nevera antes de dar la forma a los croissants.

Estiramos la masa en el mármol que habremos espolvoreado con harina. Debemos darle un grosor de un cm. aproximadamente. Hacemos triángulos de 4 cm. de ancho por 8 cm. de alto (para los minicroissants) y un poquito más grandes (casi el doble) para los croissants grandes. Hacemos un pequeño corte en el centro de la base (1 cm.), con lo que conseguiremos que cuando enrollemos el croissant se nos abran un poquito más lo picos y nos quede más alargado. Estiramos un poquito las puntas y enrollamos desde la base a la punta (en youtube hay muchos vídeos en los que podéis ver cómo se hace este proceso, os lo recomiendo).

Una vez formados colocamos bien separados sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear y cubrimos con un paño. Dejamos reposar una hora en un lugar cálido (en cualquier parte de la cocina en verano y dentro del horno apagado en invierno). Veremos que crecen bastante (en el horno crecerán aun más).

Precalentamos el horno a 250ºC. Pintamos los croissants con un huevo (yo le pongo una cucharada de azúcar para que deje algo de dulzor) y horneamos a 200ºC durante unos 12 minutos.

Si los queremos dulces podemos pintarlos al sacarlos del horno con un poco de almíbar (se le puede añadir un poquito de gelatina para que queden como en las tiendas)

Calentitos están estupendos: Dulces, salados, con Nutella, mantequilla, Jamón York y Queso y cualquier cosa que se os ocurra...


lunes, 19 de noviembre de 2012

Crumble de frambuesas y plátano



¡Ay qué descubrimiento! ¡Qué cosa tan rica! Y es que mi primer crumble, un apetecible crumble de manzana que hice hace unos meses, me enamoró. Para los que no sepáis qué es os cuento. Una crumble es un postre de fruta horneado. Básicamente consiste en hornear fruta pequeña o en trocitos con un poco de azúcar y poner unas "miguitas" (crumbles) de harina, mantequilla y azúcar por encima. Forman una especie de costra crujiente que dan una textura estupenda a este postre. Si lo tomais caliente con un poco de helado por encima no solo encontramos contraste de texturas sino también de temperaturas... Y eso no hay quién lo resista.

Aparte de lo delicioso que es tiene otras muchas cualidades: rápido, económico y con muy pocos ingredientes y además todos bastante accesibles. Se puede tener medio preparado (se tarda 5 minutos) y mientras comemos se va horneando. Así lo tomamos calentito, recién hecho y si podemos acompañar con una bola de helado por encima... ¡el éxtasis absoluto! (Soy un pelín exagerada, ¿no?)

Solo os recomiendo que os hagáis con unos moldes redondos de esos de barro, como los que se usan para los souffles. Los míos los compré en Aldi, y en Lidl también salen a veces a muy buen precio. También os servirán para arroz con leche, natillas, crema catalana... No escribo más que voy a llenar de baba el teclado del ordenador, jeje.

Y si no queréis comprar los tarritos, basta una fuente de horno o cualquier "cacharro" que podáis hornear, no tiene por qué ser individual. Lo importante es que lo hagáis, ¿ok?

En cuanto a esta receta nace de la improvisación. El otro día muchas ganas (¿antojo?) de un crumble. Y aunque tenía manzanas pensé en cómo quedaría con unas frambuesas congeladas que tenía desde hace tiempo en casa, y ya sabéis, hay que renovar las existencias del congelador. Pensé: "al horno van". Pero quería aligerar el sabor ácido de la frambuesa, que es bastante, y pensé que el plátano, al ser una de las frutas más dulces, podría irle bien. Y no me equivoqué...

Lo gracioso es que al sacar las frambuesas descubrí un resto de helado de turrón que también "andaba" por allí. Dije: "ésto para acompañar". Vamos, que una cosa llevó a la otra y ahí me encontré plantada delante de un pedazo de postre.

Así es que me puse manos a la obra y en 5 minutos tenía la mezcla en el horno. Se horneó mientras comía y cuando terminé ya estaba el postre hecho. Aquí lo tenéis:


INGREDIENTES (para dos personas):
  • 3 tazas de Frambuesas congeladas (si son frescas poned algo menos, pues reducen menos)
  • 2 Plátanos pequeños
  • 2 cucharadas de Azúcar de Caña (mejor éste que el blanco)
  • 50 grs. de Harina
  • 25 grs. de Mantequilla
  • 25 grs. de Azúcar de Caña o Azúcar normal
  • Almendras laminadas (opcional)
  • Helado (de vainilla, turrón, nata, limón..., esto también es opcional aunque altamente recomendable)

Precalentamos el horno a 180ºC.

Cocinamos en una sartén las frambuesas con los plátanos (en rodajas) y las 2 cucharadas de azúcar de caña. Lo hacemos durante unos 3-5 minutos, lo suficiente para que se ablande un poquito la fruta y empiece a cocinarse.

Mientras (sin dejar de vigilar el fuego), mezclamos la harina, el azúcar y la mantequilla con las manos. Deben quedarnos como unas miguitas (crumbles) de masa.

Vertemos el contenido de la sartén en los cuencos y cubrimos con la masa, intentando que nos queden esas miguitas por encima.

Horneamos durante unos minutos con calor arriba y abajo. Tardará unos 15 minutos. Si queremos añadirle las almendras cuando veamos que casi se ha hecho una costra en la masa de nuestra crumble y que empieza a dorarse se las podemos añadir por encima y hornear un ratito más. Pero ¡ojo!, las almendras se suelen hacer bastante rápido y tienden a quemarse con mucha facilidad, así es que tendréis que estar vigilantes.

Sacamos del horno. Dejamos perder el calor fuerte durante unos 5 minutos y servimos. Si queremos podemos cubrir con una bola de helado. El contraste frío calor es espectacular, os lo recomiendo.



jueves, 15 de noviembre de 2012

Morcilla de chocolate


Esta es una entrada "prestada". Es la receta que hizo mi hija Raquel para la VI Convención de la Tapa. Como su blog no es de cocina sino de manualidades (pasaros por él que le hará mucha ilusión: Manual-Ideando) me ha pedido que os ponga su receta en el mío.

Y aquí tenéis esta estupenda Morcilla de Chocolate, que aunque pueda parecer otra cosa es un dulce-galleta estupendo.

Eso sí, es un plato bastante consistente, "hiper-calórico" pero con un sabor muy especial, resultado de la mezcla de frutos secos, la miel y el sabor de las galletas de naranja Pim's (aun sin ponerle naranja confitada destaca el sabor a naranja). Estupenda como tentempié cuando nos da un bajón o para acompañar un café (buenísimo eso de sacar la tabla de madera con la "morcilla" y ver la cara de los comensales).

Por cierto, la receta es del blog "Les receptes de St. Hilari".

Como sobró "la segunda morcilla" hemos pensado hacer unas cookies y sustituir las nueces y el chocolate por esta mezcla (aquí no se tira nada). Si salen buenas las compartiré con vosotros...

Sorprenderá seguro.

INGREDIENTES (para 2 "tripas" de morcilla):
  • 100 grs. de Chocolate 70% cacao
  • 40 grs. de Mantequilla
  • 75 grs. de Galletas Chiquilín
  • 60 grs. de Miel
  • 60 grs. de Azúcar
  • 6 galletas Pim’s Delight Orange
  • 5-6 Carquiñolis
  • 3 cortes de Naranja confitada (yo no le puse y le añadí coco rallado)
  • 35 grs. de Harina
  • 35 grs. de Harina de almendras
  • 35 grs. de Avellanas
  • 35 grs. de Nueces
  • Azúcar glas

En un cazo al baño maría, o en el microondas, fundir el chocolate. En otro cazo a fuego suave, mezclar la mantequilla, la miel y el azúcar. Retirar del fuego e incorporar, sin dejar de remover, la harina, la harina de almendras y el chocolate.

Poner de nuevo al fuego para que vuelva a coger temperatura y sin dejar de remover, esperar a que espese un poco. Retirar y añadir las galletas Chiquilín aplastadas groseramente con un rodillo de cocina, las nueces, las avellanas y los carquiñolis desmenuzados, las galletas PIM'S y las rodajas de naranja confitada, cortadas en pequeños trozos.

Dejar enfriar un poco y verter la mezcla sobre un papel film. Enrollar y dar la forma que más se acerque a la de una longaniza. Esto lo conseguiremos apretando mucho el film para que se compacte. Reservar en la nevera unas 8 horas.

Una vez bien endurecido, retirar el papel film y rebozar la longaniza de chocolate con el azúcar glas. Partir con un buen cuchillo (queda bastante dura y servir).

Nosotras la decoramos con un trocito de cordón rojo y blanco (como si fuera la "guita" de la que cuelga) y se lo clavamos por la parte de atrás con un alfiler para que pareciera más real. Eso sí, recordad quitar el alfiler antes de comerla...

¿Naranjas heladas o Cocktail de Marisco? Y crónica de la VI Convención de la Tapa


Y por fin llegó el tan esperado día. Una de las citas que más me ilusionan al año (casi como Navidad, los Santos y por supuesto los Reyes). Es la VI Convención de la Tapa, una reunión en la que un grupo de amigos nos juntamos para cocinar, degustar e intentar sorprender al resto de los comensales.

Una o dos veces al año quedamos en casa de alguna de las 4 parejas. Unas veces con temática y otras "estilo libre". Lo importante es cocinar algo vistoso, sorprendente, distinto o simplemente elaborado con ingredientes de primera. Y el día 27 de octubre fue nuestra última reunión. ¿Veis que fotos? Son sorprendentes. La temática: "No soy lo que parezco". Platos, que bien por el nombre o la apariencia "no eran lo que parecían".

Antes de leer mi comentario, acerca de cada plato os propongo un juego, a ver si adivinais que son cada uno de estos platos (las fotos están por el orden en que se sirvieron en la mesa: 6 entrantes + 3 postres):


  • Comenzamos con un entrante. Parece... un "Pastel de limón", aunque en realidad era... una Mousse de Espárragos deliciosa. Suaviiiiisima al paladar. Podéis verla en el blog de Fernando.
  • Después llegó lo que según Rafa era la "Salchicha momificada del faraón", aunque en realidad eran Salchichas de tofu envueltas en hojaldre (muy buenas, nunca había probado el tofu).
  • ¡Ummm! Qué ricas "magdalenas"..., ¿a mitad de la comida? ¡Claro! En realidad eran unos Muffins salados de Salmón y Queso. He hecho muffins de bacon y queso pero con salmón me gustaron muchísimo más.
  • Y llegó la fruta..., ¿Peras? Nooo, en realidad un Puré de patatas muy bien tuneado
  • Y más fruta... Este era mi plato: con apariencia de "Naranjas heladas" presenté un sencillo Cocktail de Marisco, que después de tanto plato resultó ligero y digestivo. Cuanta más fruta se le ponga, mejor. Para mi gusto quedó estupendo.
  • Luego llegaron los Ravioli de Puerro y Gambas, en este caso lo que engañaba era el nombre. Como veis eran unos Paquetitos de Calabacín rellenos de Puerro y Gambas. Receta de mi hermana. También podéis verla en su blog. Gustaron muchísimo.
  • Y el otro Fernando, como siempre sorprendiendo: Con apariencia de "Croquetas" nos presentó un Deep Fried Chocolate Cake, o lo que es lo mismo, un bizcocho de chocolate frito. Pensábamos que quizás fuera algo pesado, pero no sé cómo, no fue así, y eso que estaba rebozado y frito como una croqueta. Estaba realmente bueno, os lo recomiendo (la receta podéis encontrarla por internet).
  • Y ahora el plato que más sonrisas y carcajadas proporcionó ese día: El crep Ecce Homo. Las cosas de mi cuñado... Se curró 3 plantillas con cartón y papel aluminio para poder presentarlo sobre la marcha sin perder mucho tiempo y conseguir 9 crepes iguales. ¡¡¡ Fue genial !!!
  • Y por último la aportación de mi hija, Raquel (ésto fue para acompañar el café): ¿¿¿¿¿Morcilla????? Pues no. Fue una estupenda y consistente Morcilla de Chocolate. Estupendamente conseguida y que también sorprendió de lo lindo. Como la elaboramos entre las dos y su blog es de Manualidades (ella tiene 9 años) la pondré como siguiente entrada en mi blog.
Como podéis imaginar nos pusimos como "el Kiko". Venga platos y platos y antes unos aperitivos estupendos. Y tras la comilona, un concierto de los Love of Lesbian en Granada. No podía haber resultado un día mejor. Estoy deseando que llegue la siguiente...

INGREDIENTES (para 9 personas):
  • 9 Naranjas de primera calidad medianas-grandes
  • 1 bolsa de Mezcla de Lechugas
  • Lechuga
  • 1 Mango
  • 1 Aguacate
  • 3 rodajas de Piña (puede ser en su jugo o fresca)
  • 350 grs. de Langostino Cocido
  • 2 Colas de Océano Krissia (eso que parece langosta) o Palitos de Cangrejo
  • Huevas de Lumpo
  • Salsa Rosa
  • Mayonesa
El trabajo más delicado consiste en vaciar las naranjas. Para ello les cortamos un casquete y vamos vaciando con paciencia con ayuda de un cuchillo, cuchara... Nosotros íbamos haciendo algo de zumo (para aprovecharlas) sin llegar a apurar para que no se rajaran y con un cuchillo o una cuchara sacando el resto de la pulpa. Es decir, las exprimíamos pero solo la parte más externa. En el momento en que la empujes más hacia dentro se rajan y ya no nos valen para la presentación. Un poco de paciencia y tranquilidad bastan.

Elaborar el cocktail de mariscos no tiene secretos. Pelamos los langostinos, partimos el mango, el aguacate, la piña y las colas de océano. Mezclamos con las lechugas y vamos repartiendo en el interior de las naranjas. Añadimos en lo alto las huevas de lumpo.

Mezclamos una proporción de 2/3 de Salsa Rosa con 1/3 de Mayonesa. Tanto si es casera como comprada debe quedar una mezcla lo suficientemente espesa como para trabajar con la manga pastelera. Con una boquilla redonda mediana y la manga, cubrimos con la salsa las naranjas en sentido circular. Debemos conseguir que asome un poquito para que parezca el helado de naranja. Yo no tuve tiempo para muchas florituras, pues los comensales esperaban... y desesperaban..., y este proceso no me quedó del todo bien. Si no tenéis prisa no habrá problema.

Cubrimos con el copete de la naranja y servimos muy frío.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Yogur Griego de Stracciatella y consejos para elaborar yogur casero



Hoy os traigo una receta de yogur que en cuanto vi pensé que quería hacerla, por mí, por Raquel y por Fernando (a los 3 nos encanta el Yogur Griego con trocitos de chocolate). Es del blog "La Juani de Ana Sevilla" y me ha encantado. 

De nuevo me ha picado el gusanillo del yogur casero. Soy muy yogurtera. Casi todos los días me tomo un par de ellos, ya que al no gustarme la leche es la forma que tengo de tomar calcio. Además los dietistas lo recomiendan después de la comida y la cena (ya sabéis: la fruta antes y el yogur después), y a la hora del desayuno también es estupendo.

Y como los sabores naturales son lo mejor y más sano con diferencia, sigo investigando en este tema que tanto me gusta. 

Después de varias pruebas y de leer bastante del tema he llegado a las siguientes conclusiones. 
  • Tamaño: "Divide y vencerás": El yogur es mejor hacerlo en tarros pequeños. Probé con un termo (que se supone debe mantener más la temperatura) y quedó más líquido que el que hice en tarritos. 
  • Temperatura: También he descubierto lo bien que se hacen en el horno y lo espesos que quedan. Debemos intentar mantener la temperatura a 50ºC (ojo, sin pasarnos de este valor, que matamos los "bichitos") el mayor tiempo posible, y para ello el horno, es ideal.
  • Elaboración: Otra cosa que les viene bien es que "intervengamos" en el proceso. Cuando llevan unas horas fermentando es bueno remover un poquito con una cuchara. Con ello conseguimos que se vuelvan a repartir las "bacterias" por todo el tarro y quede un yogur más homogéneo (sin grumos, más espeso y uniforme). Si utilizáis el horno y los tarros de cristal podéis omitir este paso.
  • Suplemento: Si utilizamos un "apoyo" de leche en polvo también conseguiremos más espesor. Si tenéis niños seguro que os agradecen no encontrar un yogur líquido y lleno de "grumos". Yo empecé haciéndolo con leche en polvo. Ahora los prefiero lo más naturales posibles y como consigo el punto de espesor que necesito sin la leche en polvo no la uso. Pero si no os quedan tan consistentes como queréis os recomiendo usarla.
  • Tiempo: Y mi última conclusión: con 10-12 horas de fermentación obtenemos los mejores resultados (antes lo hacía con 8). Por eso lo mejor, al menos en mi caso, es empezar a hacerlos sobre las 8-10 de la noche (para que al menos fermente un par de horas) o a primera hora de la mañana. Conseguimos que terminen a una hora buena para guardarlos en la nevera y tenemos tiempo de "intervenir" en el proceso dando temperatura y removiendo.
Si queréis hacer una receta de yogur natural o azucarado (el de toda la vida) podéis ver la receta en este enlace.


INGREDIENTES (para unos 9-10 tarros de cristal):
  • 700 grs. de Leche Entera (mejor si es de la que venden fresca)
  • 300 grs. de Nata de Montar
  • 100-125 grs. de Azúcar (depende de lo dulce que os guste)
  • 1 Yogur Natural
  • 30-40 grs. de Leche en Polvo (opcional)
  • Chocolate rallado o Virutas de chocolate
  • Termómetro de cocina (si no tenéis Thermomix)
Si queréis hacerlo con Thermomix (que es mucho más rápido y cómodo) seguid las indicaciones de esta receta de Yogur Natural.

Sacamos el yogur de la nevera. Reservamos un vaso de leche de los 700 grs.

Mezclamos el resto de la leche con la nata y el azúcar. Ponemos al fuego y calentamos sin que llegue a hervir, sólo debemos conseguir que se integren bien todos los ingredientes. 

Mientras calentamos un poco la leche (caliente pero que no hierva) que teníamos reservada en el vaso (yo lo hago en microondas) y le añadimos la leche en polvo. Removemos muy bien para intentar que ésta se disuelva totalmente. Para evitar los grumos colamos sobre el resto de la leche y dejamos enfriar toda la mezcla hasta los 50ºC, que es la temperatura ideal para la elaboración del yogur.

Una vez conseguida esta temperatura añadimos el yogur y removemos muy bien para que quede perfectamente mezclado con la leche. Intentaremos hacer la menor espuma posible.

Pasamos a los vasos de yogur y los tapamos (si los tarros no tienen tapa con un trocito de papel de aluminio estará bien) . Introducimos en el horno a 50º C. Cuando consigamos esta temperatura apagamos el horno y dejamos unas horas que repose dentro. 

Aunque el horno aísla bastante y mantiene la temperatura debemos de vez en cuando encenderlo a 50º C y una vez que llegue a este valor ir apagando (no uséis el termostato, hacedlo a mano ya que no hace falta un calor continuo a esta temperatura). Con que hagáis esto dos o tres veces es suficiente. 

Cuando lleve unas 4 horas (yo lo he hecho con 2 y también sale bien) removemos cada uno de los tarros con una cuchara para que se vuelvan a repartir las bacterias de la misma manera por todo el vaso. Volvemos a encender el horno, a apagarlo al alcanzar los 50ºC y dejamos reposar las 8 horas restantes.

Como os he comentado antes yo empiezo este proceso a media tarde-noche. Voy dando temperatura un par de veces y antes de acostarme remuevo y pongo el horno a 50ºC. Cuando llegue a esta temperatura apago. A la mañana siguiente cuando me levanto (si dormís las 7-8 horas de rigor) veréis que el yogur está perfectamente cuajado, totalmente espeso como un yogur comprado. Metéis los tarros en la nevera bien tapados y dejáis enfriar.

Antes de degustarlos añadimos una cucharadita de chocolate rallado o virutas de chocolate y removemos bien. ¡Os encantarán! 

NOTA: En algunos de los tarros quedó una capa dura, como una costra en lo alto. Es la grasa de la nata que tiende a subir a la superficie del tarro. Lo podéis apartar con una cuchara y comer el resto del yogur. También podéis usar nata con menor porcentaje de materia grasa para evitar esto o añadirle menos cantidad.