miércoles, 10 de octubre de 2012

Pastel de Manzana con Crema pastelera y Helado de Lima Curd



Ya no sé que título ponerles a mis recetas de tartas de manzana. Y es que con esta ¡ya van 6!, solo de tartas. 

Os he comentado en más de una ocasión que son mi debilidad: el dulce mezclado con el saborcito ácido y refrescante de esta fruta me fascina, es estupendo... Y no me canso de probar y experimentar recetas con manzana.

Hoy os traigo una muy facilita y muy típica (aunque yo no la tenía hecha aun). Fondo de masa quebrada, con una crema pastelera y una "rosa" de manzanas por lo alto. Realmente la hice porque tenía masa quebrada + huevos + manzanas que gastar, y como no, iba a casa de mis padres. Allí los chocolates y tartas empalagosas gustan poco (ya os lo he dicho en varias ocasiones). Y esta sabría que sería ideal...

Y lo mejor: mi hermana Isa también llevaba su "vianda" casera que venía que ni pintada para complementar este postre. Su Helado de Lima. Un delicioso y cremoso helado ácido que debéis probar.

Y todo esto sin improvisar... Un gran postre para culminar una comida que borda mi madre: la tortilla de patatas. Su especialidad. Así casi no cené ese día... Manjares por doquier...



Volviendo a la tarta de manzana. Es una receta rápida (sobre todo si tenéis Thermomix), ligera y buenísima. Os la recomiendo encarecidamente. Aquí la tenéis.


INGREDIENTES (para un molde rizado de unos 26 cm.):
  • Una base de Masa quebrada*
  • 3 Huevos L
  • 650 grs. de Leche
  • 125 grs. de Azúcar
  • 50 grs. de Harina
  • 40 grs. de Licor de Caramelo (podéis usar también Ron, Coñac, Cointreau...)
  • La Piel de un Limón sin la parte amarilla
  • 1 cucharadita de esencia de Vainilla o un sobre de Azúcar vainillado
  • 3 Manzanas
  • 1 cucharada de Gelatina en polvo + 150 grs. de Agua + 2 cucharadas grandes de Mermelada de melocotón (opcional)
  • Mantequilla y Harina para untar el molde

*En esta ocasión iba con prisa y además se trataba de dar salida a una base de masa quebrada, por lo que no os pongo la receta: es congelada. Podéis hacerla casera y seguir con el resto de los pasos.

Precalentamos el horno a 170ºC. Untamos con mantequilla el molde y enharinamos. Reservamos.

Enharinamos la encimera y el rodillo y vamos estirando la masa quebrada hasta que calculemos que cubrirá el molde (tened en cuenta que debe cubrir las paredes también). Ponemos sobre el molde dando la forma rizada del filo y recortamos los restos sobrantes de las paredes con el mismo rodillo de cocina.

Pinchamos con un tenedor la masa para que no crezca y horneamos durante unos 8 minutos (este tiempo puede variar). El punto es cuando vemos que la masa no está cruda pero tampoco está dorada. Si nos pasamos de horno luego no habrá quien corte la tarta y nos quedará rígida en vez de tierna.

Mientras se cocina la masa elaboramos la crema pastelera. Si tenéis Thermomix es muy facil. Yo pongo primero los huevos y los bato (sin la mariposa) a máxima potencia para que no queden briznas de clara mal batida. Después pongo la mariposa y añado el resto de los ingredientes: leche, azúcar, harina, licor, limón y vainilla. Programo 6 minutos, 90ºC, velocidad 4. Una vez terminado el tiempo dejamos un minuto más sin temperatura y listo.

Si no tenéis Thermomix seguid el mismo proceso pero en una olla a fuego medio y con unas varillas. Cocinamos todos los ingredientes sin dejar de mover (se nos puede pegar si nos despistamos un momento), y cuando vemos que espese retiramos.

Volcamos sobre la masa quebrada pero no toda, sino aproximadamente que cubra un dedo la masa. Reservamos. (El sobrante son unas estupendas natillas que con una galleta mojada en leche y caramelo líquido están de muerrrrrte....)

Mientras vamos pelando y partiendo las manzanas en láminas. Un poco de paciencia pues puede ser esto lo más trabajoso. Si queréis podéis añadir un poco de zumo de limón para que no se pongan negras. En mi caso no lo hice y quedaron bien. Hay manzanas que oxidan antes y quizás con ellas puede ser más necesario.

Desde los bordes al centro de la tarta vamos colocando los gajos de manzana "de pie" (en vez de "recostados" deben quedar "clavados"), intentando crear una rosa, hasta llegar hasta el centro (reservar los gajos más chiquititos para la parte central).

Horneamos a 180ºC unos 40-45 minutos. La manzana debe verse cocinada, no cruda. Sacar del horno y dejar enfriar un poco.

Si queremos darle un poco de brillo podemos cocinar (calentar en una olla) la gelatina con el agua y la mermelada de melocotón. Calentamos hasta que empiece a hervir. 

Pintamos la manzana y dejamos enfriar unas cuantas horas en la nevera (de un día para otro estará mejor, pues se habrán integrado los ingredientes y tendrá una temperatura más fresca).

lunes, 8 de octubre de 2012

Churros de lazo



¡No os podéis imaginar lo contenta que estoy! Al fin he encontrado la receta que buscaba. Por fin sé hacer... ¡el churro "perfecto"!

Y es que no creáis que ha sido una tarea sencilla... Llevo años con una churrera en casa y varios intentos fallidos de conseguir un buen churro. Seguía la receta típica de mitad de harina y mitad de agua (a veces incluso variaba las proporciones de agua). Al final: siempre me salían muy duros por dentro, no me convencían. Llegué a desanimarme bastante hasta el punto de dejar la churrera apartada en casa y pensar si había sido buena compra...

Pero el sábado pensé que tenía muchas ganas de desayunar unos churros el domingo, y que quería hacerlos yo: me iba a dar otra oportunidad. Así es que me conecté a internet con el propósito de no salir sin una receta que me convenciera para llevar a cabo esta ardua tarea que me había encomendado a mí misma...

Después de mucho mirar: no llegué a ninguna conclusión. Pero vi varias indicaciones que podían aportar algo nuevo a mis recetas: cogí todas esas ideas y las plasmé en mi receta. Así es que probé y ¡estupendo! Exactamente los churros que quería: crujientes por fuera y tiernos por dentro.

El secreto no sé si será la Harina Panadera, la levadura Royal, la leche o la mantequilla..., o quizás el reposo. El caso es que pienso seguir esta receta al pie de la letra para la próxima vez...

¿Os animáis a hacerlos?


INGREDIENTES (para unos 15 churros, 2-3 personas)
  • 1/2 taza (y un pelín más) de Agua (125 grs.)
  • 1/2 taza (y un pelín más) de Leche (125 grs.)
  • Una cucharadita colmada de Mantequilla
  • Un pellizco de Sal (3 grs.)
  • 1 taza de Harina normal (150 grs.)
  • 1 cucharadita de Levadura tipo Royal (no de panadería)
  • Aceite para freír



La elaboración es muy rápida y sencilla. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

En una jarrita medidora mezclamos el agua y la leche. Ponemos en un cazo los líquidos junto con la sal y la mantequilla y calentamos hasta que empiece a hervir. Aquí podemos seguir una de estas 2 opciones:

VERSIÓN VITROCERÁMICA
En este momento cortamos la vitrocerámica y dejamos la olla encima (si es cocina de gas ponemos al mínimo). Añadimos de golpe, de una sola vez, la mezcla de harina al cazo y con una cuchara de madera vamos moviendo hasta que veamos que queda una mezcla más o menos homogénea y que se separa de las paredes del cazo (un par de minutos moviendo más o menos). Yo aprovecho este momento para probar el punto de sal y rectificar si está muy soso (si os habéis pasado será más complicado...)

VERSIÓN KITCHEN-AID O AMASADORA
Aunque ensucias un cacharro más es una forma más cómoda de hacer la mezcla. Tamizamos la harina y la levadura sobre el vaso de la amasadora. Una vez que la mezcla de líquidos hierva la vertemos de golpe sobre el vaso de la harina y con el accesorio de pala movemos a velocidad mínima hasta que nos quede una mezcla homogénea. Si hay que rectificar de sal será mucho más fácil de mover con la amasadora que con la cuchara.


Debemos obtener una masa consistente, pero húmeda y relativamente manejable. Como una plastilina tipo "Play-Doh" recién comprada, muy blandita (¡vaya comparación!). Tapamos con un paño de cocina y dejamos reposar una media hora.

Pasamos a la churrera y vamos haciendo los churros según las indicaciones del fabricante y el tipo de churrera que tengamos. Los vamos depositando sobre un paño de cocina (o en la encimera limpia) y reservamos mientras se calienta el fuego. Con esto evitaremos estar friendo a la vez que haciendo los churros y no poder estar pendientes al cien por cien de ellos (¡que no se nos quemen!).


FRITURA Y CONSEJOS PARA OBTENER EL PUNTO EXACTO
Calentamos el aceite en una sartén (yo pongo como un dedo o poco más de aceite) y cuando veamos que está caliente freímos una bolita pequeña de masa. Cuando esté dorada podemos empezar a freír los churros. También podemos hacerlo en cuanto el aceite empiece a echar humo.

Dependiendo del grosor de los mismos necesitarán más o menos tiempo. En mi caso para que se cocinen bien deben quedar doraditos. Pero os recomiendo que el primer churro que saquéis del fuego lo partáis y miréis si está bien hecho por dentro, ni crudo ni tostado (el punto de color que tienen los míos es el que a mí me funciona). En mi vitrocerámica (una Teka) pongo el calor al máximo (al 9). Cuando los churros lleven unos 15 o 20 segundos bajo al 7-8, para que no se hagan muy rápido. Necesitan unos 3 minutos por cada lado más o menos para quedar bien hechos (yo uso un par de tenedores para darles la vuelta y sacarlos). Si vemos que pierden la forma y se abren es que o tienen poco aceite (añadimos más) o éste no está lo suficientemente caliente. Si se nos tuestan enseguida (no se doran, se ponen muy oscuros por los bordes y blancos por el interior del dibujo) quedarán crudos por dentro y eso es porque el fuego está muy fuerte.

Una vez fritos sacadlos y ponedlos en un plato cubierto con una servilleta para que absorvan el exceso de aceite.

Eso es todo. Acompañadlo con un buen chocolate a la taza y un platito de azúcar "para mojar". Seguro que repetís muy a menudo y no os digo nada si tenéis niños... Yo en invierno los hago al menos una vez al mes.

viernes, 5 de octubre de 2012

Plum Cake marmoleado



Hoy os traigo una receta de esas que recuerdan a la niñez. Cuando en casa se descubrieron los Plum Cake "Mildred". ¡Ay lo que nos gustaban! Y eso que no eran caseros... Pero es que estaban muy suaves y muy ricos. Y si encima llevaban chocolate... No duraban nada en casa, ¡con lo golosos que somos!

Desde que comencé mis andaduras por la cocina he intentado varias veces hacer este pastel. Pero casi siempre he obtenido un bizcocho bastante más espeso de lo normal. Este tipo de bizcocho es "consistente", pero los que hice lo eran más aun: no me llegaron a convencer.

Pero me seguí empecinando y el otro día encontré esta receta en Velocidad de Cuchara, un blog especializado en recetas de Thermomix y que me da muchas garantías. Además, los comentarios acerca de lo bueno que está eran muy positivos. Así es que hice un intento más... ¡Y me ha encantado! Mi hija se va contentísima al cole con su trocito de plum cake..., y yo al trabajo también, jeje. Muy suave de sabor y espesito pero tierno. Otro que va a la lista de "Repetir".

Os pongo entre paréntesis los datos para hacerla en Thermomix, que es como lo hacen en la receta original.


INGREDIENTES (para un molde rectangular de plum-cake):
  • 200 grs. de Mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 grs. de Azúcar
  • 4 Huevos medianos
  • 1 cucharadita de Azúcar Vainillado
  • 250 grs. de Harina
  • 1 pellizco de Sal
  • 1 cucharada de Levadura
  • 15 grs. de Cacao Puro (yo usé Valor)

Con unas varillas batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla homogénea (con Th. 30 seg. vel. 3 sin varillas).

A continuación vamos añadiendo los huevos uno a uno y seguimos batiendo hasta que estén bien integrados. (Con Th. vel. 3 sin tiempo).

En otro bol añadimos la harina junto con la levadura y la sal y mezclamos bien. Posteriormente añadimos a la mezcla que teníamos y batimos con la batidora normal sin las varillas (Con Th. 1 min. vel. 3). Con una espátula terminamos de remover por si ha quedado harina en las paredes o sin mezclar bien.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Engrasamos el molde de plum cake con mantequilla y harina o forramos con papel de hornear (si es de silicona no hace falta).

Separamos la mitad de la masa (yo prefiero un poco menos de la mitad de cacao) y le añadimos a una de las partes el cacao en polvo. Mezclamos muy bien (en la Th. 10 seg. vel. 3 y terminamos de mezclar con la espátula).

Ahora en el molde vamos añadiendo cucharadas alternas de los 2 tipos de masa para conseguir el efecto "marmolado". Damos unos golpecitos en el molde contra la mesa para que se asiente bien la masa y no queden huecos y si hace falta alisamos la superficie con la espátula un poquito.

Horneamos durante 45 minutos o hasta que pinchando salga el palito limpio. Sacamos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos antes de desmoldar.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Tortas de Polvorón



Estoy muy contenta, sí señor, contentísima. Y es que... ¡he ganado un premio! Nada más y nada menos la propuesta salada del Círculo Whole Kitchen de Septiembre: pasta rellena



Y es que aunque es por sorteo (es decir, no por "méritos"), el ganar un premio en una web de esta categoría y que cientos de personas vean allí mi nombre escrito "me llena de orgullo y satisfacción", jeje. Igualmente estoy muy contenta con aquéllos "Raviolis de Pavo y Queso Fresco con salsa de verdurillas" que elaborá de forma totalmente improvisada y artesanal. ¡Estaban buenisimos!

Ahora, una vez satisfecho mi ego vamos por la receta de hoy...

¡Qué olor salía de mi cocina hace una semana!, cuando hice esta receta.... ¡Olía a Navidad! Y es que me he dado cuenta en estos días de lo importantes que son los olores para activar mi "chip culinario"... 

Os cuento. El otro día llegaba al trabajo tempranito por la mañana (sin desayunar). Como mi tierra es tierra de mantecados, polvorones y demás, se ve que algún obrador andaba preparando alguno de estos productos para la campaña de invierno. El caso es que de mis 5 sentidos solo existía uno: el olfato, y olía a mantecado. Y claro, entonces se me activó el chip. Era una mañana de lluvia y fresca y pegaban ya estas delicias navideñas.

Así es que me puse a buscar como loca por internet una receta que llevo tiempo queriendo hacer y que en casa gusta mucho: las Tortas de Polvorón "tipo" Inés Rosales. Y fue en el blog "Con Delantal" donde encontré la receta y hasta el vídeo para realizarla. Hice algún pequeño cambio y me han salido prácticamente igual a las que compro. La única diferencia es que son un poco más duras (en los ingredientes que aparecen en las tortas he visto que llevan huevo y yo no le puse). Pero a decir verdad me viene estupendo para traerlas y llevarlas (así le puedo poner a Raquel para el cole sin que se les destrocen).

Si os gustan esas tortas os recomiendo esta receta. Raquel me dijo que las hiciera más grandes que las que compramos, que si no se acaban muy pronto. Hice 18 y ¡solo quedan 4 o 5!. Son muy muy fáciles de elaborar y están estupendas. De aquí a Navidad seguro que tengo que hacer 2 o 3 veces, jeje.

INGREDIENTES (para unas 18 tortas):
  • 300 grs. de Manteca de Cerdo
  • 225 grs. de Azúcar glass (o molida con Thermomix)
  • 600 grs. de Harina
  • 1/2 cucharadita de Granos de Anís (no os paséis de cantidad)
  • 1/2 cucharadita de Canela
  • Un poquito más de Harina para amasar
  • Un poquito más de Azúcar Glass para espolvorear



Con un mortero machacamos bien los granos de Anís.

Mezclamos la manteca con el azúcar, la harina, la canela y los granos de anís. Si tenéis un robot os recomiendo usarlo, más que nada porque la Manteca "pringa" mucho y si os puede ayudar a realizar esta tarea seguro que se lo agradecéis (bendita Thermomix...). Si no la tenéis la piel de vuestras manos os lo agradecerá ;-)

Cuando esté todo bien integrado pasamos a darle forma, quizás la parte más complicada. Espolovoreais la encimera de la cocina con harina. Ponéis la bola de masa sobre ella y espolvoreais también. Haced lo mismo con el rodillo para evitar que se pegue y poder manejar bien la masa. También podéis poner entre el rodillo y la masa film transparente y así no se nos pegará, eso ya a vuestro gusto... estiramos la masa y le damos un grosor de unos 6-7 mm. 

Sacamos la bandeja del horno y cubrimos con papel de hornear. Precalentamos el horno a unos 160ºC.

Cogemos un cortador redondo o un vaso que tenga un tamaño que nos guste (en mi caso un vaso de unos 8-9 cm. de diámetro) y empezamos a cortar círculos. Desprendemos con la ayuda de una espátula o un cuchillo de punta (con mucho cuidado pues es una masa muy "tierna" y vamos depositando las tortas en la bandeja mientras se termina de calentar el horno.

Horneamos durante unos 15-20 minutos, hasta que vemos que empiezan a perder el color de crudo. Es importante no hornear más de la cuenta, puesto que al no ser unas tortas muy blandas tienden a endurecerse cuanto más tiempo les pongamos.

Durante el tiempo de horneado podemos ir amasando y cortando otra "remesa" que iremos depositando en otra fuente de horno o si no tenéis sobre papel de hornear que luego depositaremos en la bandeja.

Cuando salgan del horno, aun calientes, espolvoreamos con un colador relleno de azúcar glass y terminarán de tener ese aspecto tan estupendo y blanquito que las caracteriza.


martes, 18 de septiembre de 2012

Raviolis de Pavo y Queso fresco con Salsa de Verduritas



Hoy os traigo un plato que me encanta hacer... Eso sí, he de decir que solo cuando dispongo de toda la mañana para meterme en la cocina: es la pasta rellena.

Es una receta con bastante trabajo y hay que hacerla sin prisa, por no estresarnos sobre todo. Pero el resultado es tan satisfactorio que siempre piensas en repetir con un relleno distinto.

En este caso me dio una mañana por preparar pasta fresca. Y debía "apañarme" con lo que tenía en la nevera... No eran ingredientes muy típicos de una pasta rellena. Pero..., tampoco tenían por qué quedar mal. 
Me puse manos a la obra: un poquito de ésto, un poquito de aquéllo y... este fue el resultado. 

Quedaron estupendos y aunque no se puede decir que sean "light", sí están elaborados con ingredientes más ligeros de lo habitual. 

Con esta receta participo en la propuesta salada del mes de septiembre del Círculo Whole Kitchen.

¿Os apetece un plato?


INGREDIENTES (para 2 personas):

Para la Pasta:

  • 200 grs. de Harina (más otros 150 para espolvorear la masa)
  • 2 Huevos L

Para el Relleno:

  • 200 grs. de Jamón de Pavo
  • 150 grs. de Queso Fresco o Requesón
  • 1 chorrito de Leche

Para la Salsa:

  • 1/2 Cebolla
  • 1 Zanahoria pequeña o 1/2 grande
  • 1/2 Calabacín pequeño
  • 150 grs. de Nata de cocinar
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta
  • Queso parmesano rallado

Elaboración de la masa:
Mezclamos la harina con los huevos y amasamos hasta que quede una pasta manejable. Yo suelo utilizar menos harina de la que pongo y le voy añadiendo conforme lo vaya pidiendo, hasta que no se nos pegue en las manos.

Una vez hecha hacemos una bola, la envolvemos en film transparente y a la dejamos enfriar en la nevera durante 1 hora.

Elaboración del relleno:
En una batidora/picadora batimos el jamón con el queso. Añadimos un chorrito de leche para que nos quede un relleno más "manejable". ¡Ojo!, no debe quedar líquida. La leche se utiliza para que podamos batir mejor el resto de los ingredientes pero debe quedar espeso.  Salpimentamos y reservamos.

Elaboración de la pasta rellena:
Vamos cogiendo puñados de la pasta del tamaño de una pelota de golf. Ponemos la máquina en el 1 y pasamos el montoncito que antes habremos "aplanchetado" un poco con la mano para que entre en la máquina. Doblamos la tira resultante en tres partes (como si dobláramos un tríptico) y lo pasamos de nuevo (unas 3 veces normalmente) hasta que vemos que la masa está homogénea y no quedan grumos ni agujeritos (puede ser que "pida" harina, si es así vamos espolvoreando sobre la masa).

Después ir pasando la "tira" resultante por todos los números en mi caso hasta el 7 para este tipo de pasta. Veremos que conforme vamos subiendo el número la pasta se nos alarga y alarga hasta quedar perfectamente una tira de 1 metro (o más). 




Ahora hacemos los ravioli propiamente dichos: ponemos un poquito de harina en el molde, ponemos la tira encima y apretamos un poquito para que se pegue. Con una servilleta de papel hacemos una bola que vamos empujando dentro de cada uno de los huecos de los ravioli para darle la forma. Después untamos los filos (donde van a ir los cortes de cada ravioli) de agua. Rellenamos los agujeros con la mezcla de queso y jamón y ponemos la otra mitad de la tira de pasta encima. Empujamos con los dedos para pegar por el mismo sitio (donde está el corte). Como aun apretando mucho y pasando el minirodillo un montón de veces no se cortaban optamos por solamente apretar para darles la forma y delimitar la zona de corte. Desmoldamos con cuidado y con un cortador de empanadillas cortamos por la zona marcada: así ahorramos bastante tiempo.



Poner en una bandeja con el fondo cubierto de harina para que no se peguen: cuanto más humedos más harina. Si están más resecos casi no les hace falta. Repetimos la operación hasta que acabemos toda la masa.




Elaboración de la salsa:
Sofreímos la cebolla cortada en trocitos pequeños en una sartén. Añadimos la zanahoria cortada en trocitos pequeños (si tenemos cortador de patatas paja va ideal, si no, con un cuchillo a tiritas). Cuando haya sofrito un poco añadimos el calabacín cortado de la misma manera. Salpimentamos y cocinamos hasta que la verdura esté "al dente", es decir, que no esté cruda pero que quede durita. 

Añadimos la nata y damos unas vueltas a fuego muy lento para que espese y vaya cogiendo los sabores de la verdura.

Emplatado:
Ponemos a calentar una olla con agua, sal y aceite. Cuando hierva añadimos la pasta y dejamos cocer unos 5 minutos (depende el punto que queráis darle). Sacamos y escurrimos.
En cada uno de los dos platos ponemos una ración de pasta y cubrimos con la mitad de la salsa. Espolvoreamos con parmesano rallado.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Virolos de Baeza


Hoy os traigo una receta muy muy especial por muchos motivos. El primero es porque es un dulce muy típico de Jaén, más concretamente de Baeza, y siempre lo de la tierra de uno... tira mucho. El segundo porque es una delicia: un dulce muy ligero y suave. Tercero, porque es de lo más fácil de hacer: pocas recetas tengo en mi blog tan fáciles, puede que las palmeritas sean las únicas que compitan en este término. Y por último porque es la receta con la que participo en el concurso "Recetas tradicionales" que nos propone un blog muy especial "Cosicas dulces... y alguna salada", de María. Un blog que a pesar de su "juventud" tiene encandiladas a cientos de personas por su sencillez, buen hacer y sobre todo por el cariño de su autora. Un beso María y espero que esta receta te guste: va para ti.


En cuanto al Virolo ya os he contado algo. Es un hojaldre que destaca principalmente por se ligereza (se deshace en la boca, jamás he probado un hojaldre tan ligero). Casi pareciera que estás comiendo aire..., con un poquito de cabello de ángel que le da un toque muy especial. A mí personalmente el cabello de ángel me gusta lo justo, pero en este dulce le da un toque muy especial. A cualquiera que vaya a Baeza o que encuentre este producto en alguna tienda "gourmet" le recomiendo que lo deguste: le va a encantar.

Como ayer los hice para una merienda en la que participaba mi hija decidí hacer también una variante de Nutella, así ella estaría más contenta..., y lo estuvo...

Para mostraros la receta lo mejor es que veáis el vídeo que nos muestran desde el blog "Con Delantal". Con la explicación que dan lo tenéis sumamente fácil.

Eso sí, como siempre os recomiendo el hojaldre "Belbake", el que venden en Lidl. Si no disponéis de éste os recomendaría casi no hacer la receta. El Virolo destaca por su ligereza y laminosidad de las capas. Que yo sepa, sólo con este hojaldre conseguimos un efecto parecido (los Virolos auténticos son aun más suaves) y el hojaldre congelado queda mucho más tieso y duro. Al menos esa es mi opinión...

INGREDIENTES (para 18 minivirolos o 10 virolos tamaño normal):
  • 1 lámina de Hojaldre Belbake (Lidl)
  • 1/2 bote de Cidra o Cabello de Ángel
  • Nutella (no es un ingrediente de Virolo, pero si tenéis niños sustituid el relleno por este ingrediente)
  • Azúcar glass

Sacamos el hojaldre de la nevera y dejamos atemperar unos minutos (sin que se llegue a poner muy blando, pues nos costará más trabajarlo).

Extendemos y sobre el mismo papel vamos a hacer los cortes. Si decidimos hacer mini-virolos haremos rectángulos dando 6 cortes a lo largo y 3 cortes a lo ancho. Si por el contrario queremos hacerlos más grandes y a un tamaño más parecido al real daremos 5 cortes a lo largo por 2 a lo ancho.

Los cortes se harán sin "arrastrar" el cuchillo para que no se nos deforme el hojaldre. Lo mejor es usar un cuchillo lo más largo posible y con punta bien afilada.

Precalentamos el horno a 180º-190ºC. 

Una vez hechos los rectángulos depositamos en medio una cucharadita de cabello de ángel no demasiado llena (si queréis podéis rellenar alguno con Nutella) y doblamos por la mitad juntando los dos extremos (como si dobláramos un folio para hacer dos cuartillas). Una vez doblado no es necesario pegar estos extremos solo hacer el doblez y dejar "reposar" una parte sobre otra (en el vídeo lo veréis muy claramente). Si lo pegáramos no subiría de la forma que debe subir el hojaldre y queremos que se "levante" por los extremos dando la forma característica al Virolo. Yo los doblo una fila hacia mí y otra fila hacia fuera, en distinto sentido, para que queden separados (nos queda la bandeja del horno como un tablero de ajedrez virolo-hueco-virolo-hueco..., y en la siguiente fila hueco-virolo-hueco-virolo...)

Introducimos la bandeja en el horno y dejamos unos 10-15 minutos (debe estar dorado clarito y que se vea hecho por dentro). 

Aun calientes espolvoreamos bastante generosamente con azúcar glass. Dejamos enfriar al aire.

Lo demás, viene solo...

viernes, 7 de septiembre de 2012

Tarta de Crema de Queso y Yogur


Parece que al final he resucitado... Y es que entre las vacaciones y el principio del verano "que me pone floja floja", he tenido el blog muuuuy abandonado. 

Así es que espero resurgir como el Ave Fénix y poner toda la carne en el asador y toda el azúcar en mis cacerolas para  compartir con todos vosotros las recetillas que van entrando en mi cocina.

Hoy os traigo una receta muy rica y muy fresquita que he hecho este verano. Es de uno de mis blogs preferidos "Los Postres de Teresa", y la tenía en Favoritos desde hace tiempo esperando el momento oportuno para hacerla... Y llegó el día del cumpleaños de Nati, ¿qué mejor ocasión?. Está buenísima y es muy ligera, cosa bastante deseable con los calores veraniegos. La base le da un sabor muy especial (podéis utilizarla para otras tartas con base de galletas). Solo tiene la pequeña pega de que hay que hacerla el día de antes para dar tiempo a la gelatina a espesar la mousse y que adquiera la textura deseada. 

Ya me contaréis si os animáis. Aquí os la dejo...


INGREDIENTES (para un molde de 26 cm.):

Para la base de galletas y cacahuete:
  • 200 grs. de Galletas (integrales, "María"..., las que más os gusten)
  • 100 grs. de Mantequilla
  • 50 grs. de Miel
  • 100 grs. de Cacahuetes (picados en trocitos)
Para el relleno:
  • 250 grs. de Nata para montar
  • 25 grs. de Leche en Polvo
  • 250 grs. de Queso tipo Philadelphia
  • 150 grs. de Azúcar
  • 250 grs. de Yogur Griego (si no tenéis usad el normal)
  • 5 Hojas de Gelatina
  • 50 grs. de Leche
Para la cobertura de mermelada:
  • 250 grs. de Mermelada (fresa, frambuesa, arándanos..., al gusto)
  • 10 grs. de Agua
  • 2 Hojas de Gelatina

Elaboración de la base:
Machacamos las galletas y unimos a los cacahuetes. Derretimos la mantequilla unos segundos en el microondas con la miel y unimos al resto de los ingredientes secos hasta que nos quede una mezcla homogénea.
Forramos la base del molde con papel de hornear (así será más fácil desmoldarlo luego). Vertemos sobre ella la mezcla y con la ayuda de un vaso o una cuchara apretamos bastante a la base para que nos quede compacta. Horneamos a 170º unos 15 minutos (o hasta que el olor a galletas inunde vuestra cocina...).
Sacamos del horno y dejamos enfriar en la nevera.

Elaboración del relleno:
Ponemos en remojo en agua fría las hojas de gelatina.
Montamos la nata sin que llegue a espesar mucho. Añadimos la leche en polvo y la mitad del azúcar. Reservar (si es en frío mejor).
Calentamos la leche en un cazo con la mitad del azúcar y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Dejamos que entibie un poco.
Añadimos a la mezcla anterior el yogur y el queso. Poco a poco vamos incorporando también la mezcla que teníamos de la nata todo ello hasta que obtengamos una mezcla homogénea.
Cubrimos con esta mezcla la base de galletas y dejamos enfriar en la nevera toda la noche (necesita su tiempo)

Elaboración de la cobertura:
Ponemos a remojar en agua fría las 2 hojas de gelatina.
En un cazo calentamos la mermelada con el agua y añadimos la gelatina bien escurrida. Removemos hasta que quede bien disuelta. 
Retiramos el cazo de fuego y dejamos entibiar unos minutos (para que no derrita lo mousse). Cuando esté templada y antes de que empiece a espesar cubrimos la tarta. Volvemos a enfriar en la nevera al menos un par de horas.
Decorar a vuestro gusto y servir bien fresquita.