miércoles, 22 de diciembre de 2010

Turrón de Chocolate


Parece que últimamente tengo el blog bastante paradillo... Y aunque parezca que estoy parada, nada más lejos de la realidad. En estas fechas siempre "me lío" de lo lindo con las manualidades, y tenía mil cosas empezadas y sin acabar. Ya parece que lo único que me queda es llenar mis 2 blogs de entradas con toda la nueva información que les corresponde.

Y os pongo esta receta, que es tan tan facil y tan tan rica que seguro que la haceis (y seguro que os encanta). Y si no, ya me contareis... La receta la he copiado de "Verycocinar". Es un web en la que podeis encontrar videorecetas: practiquísimas para novatos. Y para los que no, una ayudilla, que nunca viene mal. Os la recomiendo.

Se trata del turrón de chocolate tipo "Suchard" pero con el añadido de algunos frutos secos. Está buenísimo y se tarda 10-15 minutos en hacerlo. Además, si no tenéis todos los ingredientes (los frutos secos o el arroz) podéis sustituir unos por otros. O si os gusta solo de avellanas, quitamos los otros frutos secos y ponemos solo éstas. También podemos usar un chocolate de los que vienen con frutos secos y no hay que comprarlos. Es muy versátil esta receta. Y siempre triunfa, sobre todo entre los niños.

Lo mejor es que vayais al enlace y veais el video. Igualmente, os pongo la receta:


INGREDIENTES (para un molde tipo Plumcake):
  • 125 g. chocolate negro para fundir (de cobertura, tipo "Nestlé Postres")
  • 125 g. chocolate con leche para fundir
  • 40 g. mantequilla o manteca de cerdo
  • 30 g. arroz inflado de chocolate
  • 15 g. avellanas
  • 15 g. almendras crudas peladas
  • 15 g. nueces


En un recipiente al baño maría, fundimos la mantequilla y, a continuación, hacemos lo mismo con el chocolate de los dos tipos.


Mientras, troceamos los frutos secos. También vamos dando vueltas al chocolate para que se mezcle bien (estar un poquito pendientes...).

Una vez está fundido, añadimos los frutos secos y el arroz inflado. Removemos para que quede bien repartido y lo ponemos en un molde. Lo introducimos en la nevera hasta que quede compacto.

Si el molde no es de silicona, es mejor poner un papel vegetal o papel film en el fondo para extraerlo con facilidad. Si es de silicona verter directamente en el molde, desmolda de maravilla.

Cuando está sólido, desmoldamos, esperamos unos minutos para que el chocolate no esté tan duro y ya está listo para servir.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Hojaldrinas


Por fin empiezo con los postres navideños. Y es que se me acumula el trabajo. Mi amor por lo casero y por las cosas "hechas por mí" me tiene un poco liada. Y es que este año he decidido hacer con mi niña los adornos del árbol de Navidad: muy bonito, pero muy trabajoso. También estamos "tuneando" el Nacimiento de ahí que los dulces navideños vayan con retraso.

Hoy comienzo con las hojaldrinas ¡me encantan! ¡Y tan típicas en mi provincia!. Y eso es lo malo... que aquí son tas buenas que el listón está muy alto... Aunque creo que con estas he estado bastante a la altura.

El otro día me trajeron naranjas de Almería, recién cogidas del árbol, sin ceras ni nada, y olían... Enseguida me vino olor a hojaldrina, así es que me puse manos a la obra.

La receta la he adaptado de varios blogs. Principalmente del blog "De la Vista al Paladar", aunque he modificado algunas cantidades. Entrad en la página y seguid el "Paso a Paso" que explica muy bien el tema de los dobleces.


Ingredientes:


Para la masa:
  • 600 grs. de harina
  • 320 grs. de manteca de cerdo
  • 80 cc. de vino blanco
  • 80 cc. de zumo de naranja
  • Ralladura de la piel de tres naranjas
  • 50 grs. de azúcar
Para los dobleces:
  • 80 grs. de manteca de cerdo
Para espolvorear:
  • Azúcar glas
Hacer la masa con todos los ingredientes trabajándola bien.

Dejar reposar, en la nevera, bien tapada con film, durante una hora.

Transcurrido este tiempo, sacarla de la nevera y estirar sobre el mármol cubierto con un poco de harina para que no se pegue. Depositar sobre ella los 80 gramos de manteca. Envolver la manteca con la masa. Dar una vuelta sencilla, como si de un hojaldre se tratara (debe quedar con forma rectangular o cuadrada).

Dejar reposar de nuevo en la nevera una media hora.

Sacarla y estirar para darle un doblez doble. Por último estirar la masa constituida por dobleces, dejándola a 1,5 cm. de espesor y procurando que nos queden los bordes rectos.
Cortar en rectángulos de unos 5 por 3 centímetros, desechando los bordes que no tengan forma rectangular.



Hornear unos 3 minutos a 220º y el resto a 170º hasta que estén cocidas. Tardan unos 30-40 minutos.


Espolvorear abundantemente con azúcar glas.

NOTAS:
  • Las hojaldrinas reciben su nombre de la textura hojaldrada que tienen, como en láminas. Esto se consigue con el proceso de los dobleces mencionado. Para ello es importante que la masa quede rectangular o cuadrada y la manteca se reparta de igual proporción por toda ella. Si no, en el proceso de horneado nos subirá la masa más por un lado que por otro (como a mí me pasó en las de forma rectangular que no he puesto en las fotos).
  • Un truco para estirar la masa y que no se nos peque al rodillo ni al pollo es poner film transparente "forrando" el pollo y amasar sobre él. También entre la masa y el rodillo podemos poner film transparente o mejor aun, papel de hornear que es más cómodo de trabajar. Así evitaremos tener que poner harina sin parar para que no se pegue la masa. A la hora de cortar (si usamos cortapastas) también podemos usar el papel film entre la masa y el cortador.
  • Y una apreciación en cuanto a la forma. Yo he usado cortapastas en vez de cortarlas en cuadrados y solamente comentaros que las hojaldrinas "menguan", es decir, reducen su tamaño en el horno. Así es que siempre hacedlas un poquito más grandes del tamaño que queráis obtener.
Espero que las disfrutéis y desearos una dulce y feliz Navidad a todos.



lunes, 13 de diciembre de 2010

Tarta de Chocolate Guinness



¡Vaya nombre para una tarta! ¡Y vaya ingrediente...!, nada más y nada menos que cerveza negra, raro ¿no?.

La ocasión era perfecta, era el cumpleaños de Juanlu y lo celebrábamos en casa de Merce y tanto a uno como a otro le encantan las tartas de chocolate y la cerveza. Así es que "desenpolvé" esta receta que tenía guardada en favoritos para la ocasión. Además otra ventaja: iba justa de tiempo y realmente esta tarta es un bizcocho rápido de hacer con un "frosting" que se hace en menos de 5 minutos.

Encontré esta receta en Food & Cook y me encantó ese color negro intenso contrastado con el blanco del frosting. He de deciros que en cuanto a sabor es espectacular. Tiene un sabor muy suave y una textura "húmeda" superapetecible (los que a mí me gustan). También comentaros que no llegué a distinguir el sabor de la cerveza, pero seguro que "algo hace" para que esta tarta sea tan especial.

Fue todo un éxito y el frosting que lo cubría una delicia... En este caso le añadí fresas bañadas con chocolate para adornar. Si buscáis esta tarta en internet suele presentarse de otra manera. En esta ocasión fue así.

Ingredientes (para un molde de unos 26 cm.):
  • 250 ml. Cerveza negra Guinness stout
  • 250 grs. Mantequilla
  • 75 grs. Cacao en polvo (utilicé Valor)
  • 400 grs. Azúcar (yo puse 325 grs.)
  • 140 ml. de Nata para montar
  • 2 Huevos
  • 1 cdta. de Vainilla líquida (o un sobre de azúcar vainillado)
  • 250 grs. Harina
  • 2'5 cdtas. de Bicarbonato
Para el frosting:
  • 300 grs. Queso tipo Philadelpia
  • 150 grs. Azúcar glas
  • 360 ml. Nata para montar
Ponemos en una olla la cerveza a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir, cuando esté caliente le añadimos la mantequilla cortada en trozos y lo vamos moviendo hasta que la mantequilla se derrita completamente, lo retiramos del fuego y lo reservamos.

En un bol ponemos el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato y lo mezclamos hasta que queden bien ligados todos los ingredientes y de un color uniforme.

En otro bol, ponemos la nata líquida, los huevos y la vainilla líquida y lo mezclamos, con un batidor manual, hasta que nos quede una mezcla uniforme, a continuación añadimos el contenido de la olla, la cerveza con la mantequilla, y lo mezclamos nuevamente hasta integrar bien ambas mezclas.

Una vez tenemos la mezcla líquida terminada se la vamos incorporando a los ingredientes secos y con unas barillas lo mezclamos energícamente hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos, quedará bastante líquida, no os asustéis es así, luego solidifica y muestra una textura jugosa y húmeda magnifica.

Pasamos la masa a un molde engrasado y lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º, durante 50 minutos aproximadamente o hasta que lo pinchemos y veamos que sale limpio.

Una vez transcurrido el tiempo, lo sacamos y lo dejamos enfriar en el molde, para posteriormente pasarlo al plato donde lo vayamos a presentar.

Mientras preparamos el frosting, mezclamos el queso y el azúcar, en la Thermomix o con cualquier batidor eléctrico, hasta conseguir una crema suave, después le añadiremos la nata que previamente habremos montado y lo mezclamos con movimientos suaves hasta que estén bien integrados ambos ingredientes, conseguiremos una crema ligeramente untuosa que pondremos sobre la tarta ya fría.




Gnocchis de patata con salsa de jamón



¡Madre mía! Aun recuerdo la primera vez que hice los gnocchis (ñoquis), para no olvidarlo. Era bastante novata en temas culinarios y tenía un cuenco lleno de una pasta pringosa que no había quien la manejara. Pensé "¡A partir de ahora los compro! ¡Quién me mandará meterme en estos 'fregaos'!"

Pero una tiene su orgullo, y un poquito más de experiencia, y quise repetir, y vaya cosa facil de hacer y buena... El truco: no quedarse corta con la harina, mientras se peguen le ponemos más y ya está, ¡si los gnocchis son superagradecidos! Así es que a ver quién es el valiente que se anima. De verdad os digo que se tarda menos de lo que parece y que no son difíciles de hacer (sabiendo ésto de la harina, jeje).

La receta de nuevo de Food & Cook, un blog extraordinario en contenido y en estética (recientemente ha ganado un premio de fotografía de blogs culinarios), es un gusto mirar sus fotos, dan ganas de cocinarlo todo. La salsa la improvisé y salió muy rica (con restos de jamón york y serrano).

Ingredientes (para unas 5-6 personas):
  • 1 Kg. de Patatas
  • 300 grs. de Harina (y hasta 200 grs. más para trabajar la masa)
  • 1 Huevo
  • Sal
Para la salsa:
  • 3 dientes de Ajo
  • 1 Cebolla grande
  • Aceite
  • 700 grs. de Nata
  • Jamón York a trocitos
  • Jamón Serrano a trocitos
  • 1 lata de Guisantes (o el equivalente en guisantes congelados)
  • 1/4-1/2 vaso de Coñac
  • 3 cucharadas soperas de Tomate frito
  • Queso rallado (si es Parmesano mejor)
  • Sal
  • Pimienta

Preparación Gnocchis:

Lo primero que haremos será lavar nuestras Patatas, seguidamente las introducimos en una olla con abundante agua y las dejamos cocer hasta que estén tiernas, aproximadamente unos 25 minutos.

Una vez están cocidas, las escurrimos y las dejamos enfriar un poco, continuamos quitando la piel de las patatas para terminar haciéndolas puré o rallándolas, según os sea más cómodo. Las dejamos enfriar por completo cubriéndolas con un paño.

Sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada ponemos las patatas, hacemos un pequeño hueco y añadimos la Harina, volvemos ha hacer un hueco y añadimos el Huevo junto con la Sal.

Mezclamos los ingredientes y amasamos, no demasiado, hasta conseguir una masa lisa y homogénea (aquí es donde vamos incorporando más harina hasta que no se peguen, o se peguen poquito).

Dividimos la masa en varios trozos y vamos formando con cada una de ellas canutillos con un grosor aproximado de unos 1’5 o 2 cm (yo fui haciendo un rulo amasando en la mesa de cocina espolvoreada con harina para que no se pegaran).

Seguidamente cortamos nuestros canutillos con la ayuda de un cuchillo en trozos de unos 2 cm, aproximadamente.

Pasamos nuestros ñoquis por un tenedor, presionando ligeramente, para así conseguir hacer un hueco por una parte y el dibujo por la otra.



Una vez tengamos nuestra pasta lista, la pondremos a cocer, para ello pondremos abundante Agua y Sal en una olla y lo llevaremos a ebullición, añadimos la pasta y cuando veamos que suben a la superficie, estarán listos para sacar.

Escurrimos bien y lo añadimos a la salsa que hayamos preparado.

Os pongo este vídeo del proceso que he encontrado en youtube para que veáis la textura y la forma de hacerlos. Está muy bien y es "rapidito" de ver.


Preparación de la salsa:

Cortamos los Ajos y la Cebolla a trocitos. Sofreímos a fuego lento en el Aceite (que no tenga demasiado).

Añadimos la Nata, el Jamón York, el Jamón Serrano, los Guisantes, el Coñac y el Tomate y dejamos que cocine a fuego lento para que la nata vaya tomando el sabor del resto de los ingredientes.

Cuando ya esté lista añadimos el Queso rallado y la Pimienta. Rectificamos de Sal. Si la vemos muy espesa podemos añadirle un poco de Leche para que la salsa quede más suelta, depende de cómo os guste.

Servir sobre los gnocchis.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Queso, requesón y suero de leche (Qué hacer con leche de cabra)


¡Vaya puente productivo! Cuantas horas de cocina... Pero ha sido con todo el gusto del mundo, sin stress y con ganas de probar algunas recetas pendientes: un montón de derivados de leche, una Tarta de Chocolate con cerveza Guinness y unos Gnocchis de patata con salsa de jamón... Todo estupendo. Pero voy a empezar por orden cronológico. En este post tenéis unas cuántas cosas que hacer con leche fresca de cabra.

Tenía pendiente un encargo de leche fresca de cabra, ¡nada más y nada menos que 10 litros!. La receta del queso fresco llevaba en mi cabeza un tiempo y más cuando me dijeron que podían conseguirme leche fresca de cabra, directamente de la granja. Como siempre empecé a informarme en internet mirando unas cuantas recetas e intentando tener el proceso lo más controlado posible para obtener un buen resultado a la primera (me hubiera fastidiado bastante tener que tirar esos fantásticos 10 litros de leche...). Al final me guié por esta receta que me dió bastante buena impresión. Y con la suerte del principiante conseguí un queso magnífico..., y requesón, y suero de leche... Os cuento todo el proceso.


INGREDIENTES PARA EL QUESO FRESCO:
  • 10 litros de leche de cabra
  • 1/4 cucharadita de café de cuajo en polvo (de venta en farmacias)
  • 1 cucharadita de sal
  • El fondo de un vaso de agua (lo justo para deshacer el cuajo con la sal)
  • 2 trozos de gasa de 50 x 50 cm.
  • Termómetro digital (el Fantast de Ikea va estupendo)
  • 250 grs. de sal gorda

Comentaros que es un proceso largo aunque no requiere estar demasiado pendiente. Tardamos 4 horas desde que empezamos hasta que terminamos, pero casi todo el tiempo son "tiempos muertos" o de espera.

Lo primero que tenemos que hacer es pasteurizar la leche para eliminar las posibles bacterias que pueda tener ésta. Este proceso deberemos hacerlo si la leche no viene envasada, si nos la venden o proporcionan a granel. Si la compramos fresca en un super (envasada) este proceso estará ya hecho y ahorraremos bastante rato (aunque no sé cómo saldrá con esta leche).

El proceso de pasteurización consiste en dejar la leche a unos 63º C durante media hora. Para ello lo único que hay que hacer es poner a calentar la leche teniendo el termómetro a mano. Cuando llegue a esta temperatura bajar el fuego al mínimo o incluso cortarlo (en mi caso, aunque dependerá del tipo y tamaño de nuestro fuego y ollas) y dejarla manteniendo esta temperatura 30 minutos.

Una vez pasada le media hora cortamos el fuego y dejamos reposar la leche hasta que baje la temperatura a 37ºC (a mí se me fue casi una hora). Podemos mover las ollas a un sitio más fresco para acelerar este proceso. Mientras tanto mezclamos en un vaso el cuajo (si no lo usais en polvo seguid las indicaciones del bote), el agua y la cucharadita de sal y removemos. Cuando la leche alcance los 37ºC añadimos esta mezcla y movemos y con el fuego y el termómetro mantenemos esta temperatura 45 minutos. Este es el proceso de Cuajado.

Cuando pase este tiempo veremos como la leche ha adquirido consistencia y en la superficie se ven burbujas de un líquido de color parduzco. Pasamos a "cortarla" con un cuchillo largo en cuadraditos o mejor aun, metemos la mano y deshacemos la mezcla removiendo durante un rato. Cuando esté deshecha agarramos la olla por las asas y pegamos pequeños golpecitos o la giramos a un lado y otro sin parar. De esta forma el queso (la parte dura) se depositará en el fondo de la olla y arriba nos quedará el suero de leche. Cuando se haya posado más o menos el queso procederemos a separar el queso del suero.


Para ello usamos una gasa. Nosotros hicimos el queso en 2 ollas de 5 litros. Para cada una usamos una gasa de 50 cm x 50 cm. Este proceso es mejor hacerlo entre 2. Ponemos una olla grande en el fregadero o en el poyo y sobre ella la gasa y vamos colando el contenido de la olla en la gasa (usando ésta a modo de colador). Una vez colado nos quedará en la olla el suero y en la gasa el queso pero con bastante suero. Para ello hacemos un "hatillo" con ella y dejamos un par de horas el resultado colándose para que vaya soltando el queso todo el suero. Podemos ayudar un poco apretando la gasa o "pinchándola" con el dedo para que vaya eliminando el suero. Conviene durante este tiempo poner la gasa en el recipiente en el que vayamos a darle la forma al queso, puesto que se empezará a endurecer e irá tomando forma.

Una vez pasado este tiempo (depende de los que lo "ayudemos" puede ser desde 10-15 minutos a un par de horas si lo dejamos "a su aire"), ya tenemos el queso (estará ya prensado y mantendrá la forma). Quitamos la gasa y lo metemos en una salmuera de agua con sal gorda para que tome el sabor a sal. En la receta que yo ví ponía medio kilo de sal. Dependiendo del tamaño del queso variará lo salado que nos quede. Para un queso obtenido de 10 litros yo pongo esta cantidad. Si os salen 2 más pequeños tendréis que cambiar las proporciones. Mantenemos el queso en esta solución durante 1 hora. Enjuagamos bajo el grifo y ya tenemos nuestro queso terminado. Con esta cantidad nos salieron 2 quesos con un peso total entre ambos de 1,650 Kgs.

... Pero ahora tenemos una olla llena de suero... ¿qué hacemos? Pues otro manjar: requesón.


INGREDIENTES PARA EL REQUESÓN:
  • Suero de leche (el líquido que ha sobrado de colar el queso)
  • Una gasa o colador grande de malla fina
Igual que el proceso de elaboración del queso es largo en tiempo y requiere de más precisión, el del requesón es sumamente facil. Tan facil como llevar el suero a ebullición. Una vez que hierva bajamos el fuego. Volvemos a subir para que hierva una segunda vez. Y repetimos este proceso una tercera vez. Colamos la mezcla sobre una olla (yo usé un colador de malla fina) y ya tenemos el requesón.

Al igual que el queso requería eliminar todo el suero posible, no pasa igual con el requesón. El suero que suelte por el colador es suficiente. Si lo colamos demasiado nos quedará muy reseco, y a mí, personalmente me gusta más hidratado.

Nos salieron 2 cuenquecitos como el de la foto (éste es el resultado de colar la primera tanda pero quitando demasiado suero, por lo que quedó más duro).

QUÉ HACER CON EL SUERO DE LECHE SOBRANTE:

... Y nos sigue sobrando suero de leche... Aun después de hacer este estupendo Bizcocho de suero de leche. En este caso ya paramos, porque no teníamos tiempo para seguir con el proceso. Después he aprovechado el suero para hacer otras recetas como las Galletas de Avena, unos deliciosos Whoopie Pies, Muffins de Chocolate, el Bizcocho de suero pero en versión chocolate, y en general, cualquier receta que pida leche, yogurt o buttermilk (en estos 2 últimos casos he sustituido una parte por algo de yogur para espesar un poquito.

Igualmente me he quedado con las ganas de hacer la receta del Buttermilk Bread o estos Panes para hamburguesas o estos Muffins de Limón. También me han comentado que antiguamente este suero se tomaba calentito mojado con pan. Está buenísimo, doy fe.

Así es que, aunque de pena no aprovecharlo con estas esquisiteces con este resto le dimos a los gatos y a un cachorro de perro un festín.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Boquerones rebozados


Una receta de mi infancia, de mi casa, de mi madre... Y ahora una receta que le encanta a mi hija y que hace que se coma el pescado encantadísima. Os la recomiendo a los padres.

El orégano da al pescado un toque muy bueno y si tenéis suerte y le cogéis el punto a la masa disfrutaréis con ellos (a mí cada vez me sale de una manera, aunque cuando acierto es una masa crujiente buenísima). ¡Para no parar!

INGREDIENTES (para 2 personas):
  • 250-300 grs. de boquerones grandes
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada sopera de orégano (no os quedéis cortos con él)
  • 1 cucharadita de colorante "Carmencita"
  • 3 cucharadas soperas de harina
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva para freir

Lo primero es limpiar los boquerones. Abrirlos y quitarle la raspa y las tripas intentando que no se abran en 2 mitades (más que nada por estética). Lavar muy bien y escurrir.

Para el rebozado batimos el orégano, colorante, ajo, sal, harina y agua (la cantidad de agua es a ojo, la próxima vez que los haga intento calcular...) hasta que se quede una pasta de la textura aproximada de unas natillas, es decir ni aguada ni muy espesa. Si se os pasa de líquida podéis añadir harina y si está muy espesa un poquito de agua (no hay problema porque no afectará al resto de las proporciones).

Una vez conseguida la textura deseada mezclamos con los boquerones que estarán bien escurridos (si no lo están se aguará más la masa). Movemos hasta que estén bien cubiertos de la mezcla.

Ponemos una sartén con aceite y calentamos. Cuando esté muy caliente vamos sacando los boquerones intentando mojarlos un poquito en la masa antes de freir para que estén mejor cubiertos. Se frien a fuego fuerte hasta que estén dorados. Sacamos con la espumadera y escurrimos en papel de cocina.

En casa el rebozado que sobraba lo freía también mi madre a cucharaditas y salían unos "buñuelos" muy ricos.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cornetes de Nata


Hoy os traigo una receta muy sencillita y muy rica (¿cuándo no?). Esta noche he tenido invitadas de lujo: "las chicas de la quedada del martes" y como tocaba sorteo para el amigo invisible hemos decidido cenar en casa. Yo, como siempre, me he pedido el postre y como tenia nata montada congelada que ya había que gastar me he puesto con esta receta muy rica y baratita. Lo más complicado puede ser la técnica del enrollado, pero cuando vas por el tercer canutillo ya está todo controlado... Luego llenar los canutillos con la manga pastelera. Os recomiendo que lo probéis, es un gustazo coger la manga y pegar el empujoncillo y ver lo bonita que queda la nata y lo facil que es de rellenar. Por lo demás todo muy sencillo.

En este caso el relleno ha sido de nata, pero ha sido porque había que gastar restos... Salen exquisitos con trufa y crema pastelera (la receta que usa mi hermana es buenísima...).

INGREDIENTES (para unos 16 canutillos aproximadamente):
  • 1 lámina de hojaldre Belbake (el que venden en el Lidl: el mejor del mercado)
  • Margarina para untar
  • Nata, mermelada de fresa, trufa o crema pastelera para el relleno
  • Azúcar glass
  • Chocolate de cobertura (opcional)
Abrimos la lámina de hojaldre y con cuidado para que no se deforme la extendemos sobre el papel para horno con el que viene. Hacemos tiras a lo ancho (por el lado "corto") de aproximadamente 2'5 cm. Nos saldrán como unas 16 aproximadamente y cada una de ellas será un futuro canutillo / cornete.


Precalentamos el horno a 180º.

Untamos los moldes de cornetes con un poquito de margarina (no hace falta mucha, pero como no le pongáis se os quedará pegado el hojaldre y se romperán los cornetes al desmoldar).

Una vez engrasados colocamos las tiras de hojaldre desde la punta del cono hasta arriba y vamos enrollando en espiral, de forma que se superpongan unos 3 mm. Cuando terminemos presionamos el extremo que nos sobra un poquito para que quede bien sellado. Quedarán así:


Vamos colocando en la fuente de horno (sobre una lámina de silicona o el mismo papel de hornear que trae el hojaldre) de forma que la última punta (la que hemos sellado) quede pegada a la bandeja (tapada) y no al aire para que con el calor al crecer no se separe del resto del canuto.

Horneamos aproximadamente unos 12 minutos en la parte de enmedio del horno (incluso en la un poquito inferior a ésta). Igualmente dependiendo del horno estos tiempos variarán.

Si vemos que han quedado tostaditos pero que el hojaldre no se acaba de hacer (sobre todo por abajo) podemos quitar el gratinador y solo dejar horno por abajo o girarlos un poquito para que se hagan por el otro lado.

Sacamos y dejamos enfriar lo justo para no quemarnos con el molde (no más de 5 minutos), ya que en caliente son más faciles de desmoldar. Para ésto yo utilizo un paño. Cojo el canutillo con la mano izquierda y con la mano derecha soteniendo un paño empujo muy suavemente para desmoldar. Si no usamos paño es más facil que se rompan ya que éste es más suave y empuja por todos lados de forma equilibrada. En este proceso juega un papel muy importante el hecho de haber untado antes el molde de margarina. Hay que hacerlo con mucha suavidad y cuidado. La primera vez costará un poquito más pero se le coge el truco muy facilmente.

Y ahora el proceso del relleno. Para esto lo mejor es usar una manga pastelera o una jeringuilla de rellenar. Se llena de nata, trufa o crema pastelera y se rellenan los cornetes. También podéis añadir a la nata cuando esté bien montada 2 cucharadas soperas de mermelada de fresa para hacer un relleno de fresa.


Yo tenía moldes de cornete y de canutillo y he hecho ambas formas. A estos últimos les he pegado un baño en chocolate de cobertura derretido al baño maría por los 2 bordes para sellarlos. Estaban muy buenos, aunque la próxima vez probaré con un chocolate más dulce que éste estaba muy fuerte.


En cuanto a los moldes comentaros que son bastante económicos. Creo que me costaron menos de 2 euros la media docena en tiendas de menaje. Son bastante fáciles de encontrar. Y si alguno de mis amigos se anima a este postre se los dejo encantada ;-)


sábado, 20 de noviembre de 2010

Tarta de Manzana de la Abuela Lola (¡y opción sin gluten!)


El otro día tuve una comida con unos amigos, uno de ellos (Juan Carlos) más goloso de lo habitual. Esta fue la conversación 2 días antes:

- ¿Qué quieres de postre?
- ¿Pueden ser 2...? (Y cómo le voy a decir que no)
- A ver..., que va a ser... (ésto con la boca chica, porque me encanta hacer postres)
- Pues arroz con leche para el postre y tarta de manzana para el café, porque habra café, ¿no?
- Pues claro hombre. No te preocupes que tus deseos son órdenes...

Y ahí me veo preparando aperitivos, comida y 2 postres (teniendo en cuenta que era comida a mediodía y yo trabajo de mañanas :-S). Así es que me pegué un gran tute pero mereció la pena, todo riquísimo y además pude hacer esta receta, que creo que es la más especial que hago.

Esta tarta la hacía mi abuela. Su secreto: las almendras amargas..., pero sin pasarse... (si no tenéis pues las ponéis todas normales).

Y para los celiacos sustituyendo la harina de trigo por arroz y Maizena queda casi más rica que la receta original.


INGREDIENTES (para un molde de 28 cm.):
  • 225 grs. de Almendras molidas o Harina de Almendras (de ellas unas 5-6 almendras amargas)
  • 150 grs. de Mantequilla
  • 150 grs. de Harina (se puede sustituir por 100 grs Harina de Arroz y 50 de Maizena)
  • 150 grs. de Azúcar + 5 cucharadas
  • 3 Huevos
  • 6 Manzanas Reinetas (si no tenéis, cualquier otra variedad vale)

Partir 4 Manzanas en dados pequeños y cocerlas con 400 grs. de Agua y 5 cucharadas de Azúcar hasta que estén bien blanditas. Reservar.

Mezclar la Harina de Almendras, la Harina de trigo (o de Arroz y Maizena) y el Azúcar y hacer un volcán. Añadir la Mantequilla, un Huevo y dos Yemas (reservar las Claras) y trabajar la masa.

Engrasar un molde de 28 cm. de diámetro con Mantequilla y Harina. Extender la masa encima (queda bastante espesa, una pasta tipo mazapán).

Colar la Manzana, reservando el Caldo y colocarla encima de la masa. A continuación pelar y cortar 2 Manzanas a rodajas y colocarlas sobre la tarta. Montar las 2 Claras restantes a punto de nieve y añadirle algo del almíbar de haber cocido las manzanas (yo lo hago a ojo, hasta que coja el sabor del caldo pero muy poco a poco, quizás 1/4 o 1/2 vaso aproximadamente). Extender sobre la tarta.

Calentar el horno a 180º y meter la tarta hasta que quede bien hecha (unos 45 minutos en mi horno, que no es de aire). En el horneado a partir de los 10 minutos tened cuidado ya que el gratinador enseguida "tuesta" el merengue que tiene la tarta por encima. Cuando lo veáis dorado cubrir la tarta con papel aluminio para que no se siga tostando y quede demasiado oscura.


Probadla, ya que tiene un sabor muy muy especial y distinto.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Tarta de Queso "Bizcochada"



¿Sabéis la cantidad de recetas de tartas de queso que existen? ¿Habéis probado alguna vez una sola que no esté buena? Y es que hay cientos y todas están riquísimas. De ahí que haya que ponerle "coletillas" al título "Tarta de Queso ..." porque si tienes varias recetas no sabes de cuál estás hablando.

Eso pasa con esta tarta. No sé de dónde he sacado esta receta, tiene años ya..., es de cuando aun no existían blogs ni páginas gastronómicas, así es que "vaya usted a saber" la fuente de la misma.

Lo que sí puedo deciros es que es SENCILLISIMA de hacer (¿sabéis usar una batidora y un horno?), y tiene un sabor muy suave y poco dulce, y como lleva un poquito de harina no es cremosa del todo, de ahí lo de "bizcochada".

A ver qué os parece. Desde luego donde va, triunfa.

INGREDIENTES (para un molde de 24 cm.):

  • 250 grs. de Queso Fresco (también podéis usar queso de untar)
  • 200 grs. de nata para montar (un brick)
  • 1 yogurt natural
  • 4 huevos
  • 200 grs. de azúcar
  • 1 medida del yogur de harina (75 grs.)
  • 2 medidas del yogur de leche
  • Pasas y Ron (opcional)

Remojar un rato las pasas en el ron.

Precalentamos el horno a 180º.

Batir muy bien todos los ingredientes menos las pasas hasta que se haga un líquido uniforme.

Poner en un molde untado con mantequilla y harina (o poner en el molde una lámina de papel de hornear, se pega menos), espolvorear las pasas encima de la mezcla y meter en el horno a 180º, de 20 a 30 minutos (según sea de gruesa). Como siempre vigilad constantemente porque tiende a quemarse bastante por arriba (si la veis muy tostada y no está hecha quitad el gratinador y dad solo calor por abajo). Para comprobar si está id pinchando con un palillo de brocheta hasta que no salga mojado.

Para servir podéis comerla sola (más auténtico), con mermelada, caramelo, dulce de leche...

En cuanto al queso comentaros que suelo hacer esta tarta cuando tengo tanto queso de burgos como queso tipo Philadelphia a punto de caducar. Es una forma de darles un buen uso... (¡y qué bien dado!). Así es que cualquiera de los 2 os puede venir bien.



jueves, 11 de noviembre de 2010

Masa de Pizza crujiente


Hoy os traigo una receta que va a gustar a todos: a niños (¿a qué niño no le gusta una pizza?), a jóvenes y a mayores. Casera y ligera (al ser la masa muy finita). ¿Qué más se le puede pedir a una pizza?

Es una receta que vengo haciendo desde hace algún tiempo. Me la pasó mi hermana y la verdad, me encanta. Le he cogido cariño y no hago otra.

En esta ocasión he tenido la suerte de contar con el horno de leña de Fernando y que hace que la pizza esté doblemente rica.

No se tarda mucho en hacer, unos 15 minutos más o menos, y nada que ver con una "base" de pizza congelada ni nada por el estilo. Desde que la hago ya no se compra pizza en mi casa. Además, podéis congelarla, por lo que podéis hacer un día más cantidad y tener preparada para más veces.

La receta es de Gastronomia & Cia, que tiene muchísimas recetas estupendas (ya he puesto más de una en el blog), aunque la versión que os pongo es la que mi hermana ha redactado a partir de esa. A ver cuándo la pone en su blog, porque come pizza cada semana.

Os paso la receta y consejillos para que os salga estupenda. ¡Animaros!

INGREDIENTES (2 pizzas para 2-3 personas):
  • 220 grs. de agua con gas
  • 20 grs. de levadura fresca de panadero (también podéis usar la levadura de panadero en polvo, haciendo las proporciones que indique la caja)
  • 1 cucharada de azúcar
  • 25 grs. de aceite de oliva
  • 10 grs. de sal
  • 400 grs. de harina de fuerza (más un poquito para amasar)

Disuelve la levadura en el agua templada (no caliente, para no estropear la levadura). Añade el azúcar y el aceite.

Mezcla bien e incorpórala a la harina y la sal en una fuente. Recomendaros que empecéis poniendo unos 380-400 grs. de harina y le vayáis añadiendo conforme veáis la necesidad. Si os pasáis de harina quedará muy difícil de manejar, no subirá tanto y es más complicado añadirle humedad a la masa que añadirle harina. Además dependiendo de su calidad y marca puede necesitar más o menos cantidad.

Mezcla con los dedos haciendo círculos y luego amasa dentro de una fuente hasta que la masa se despegue de las paredes (quedará una masa basta). Puede ser que necesites más agua o más harina, dependerá de la marca de harina utilizada.

Una vez esté todo más o menos integrado amasa sobre el mármol de la cocina con un poquito de harina para que no se pegue a las manos ni a la encimera. Verás que la masa va quedando más suave y uniforme. Tras muchas pizzas hechas he descubierto que el proceso del amasado es muy importante para obtener una buena pizza. Necesitamos que la masa quede muy integrada y elástica. ¿Cómo lo consigo? Con unos 10 minutos de amasado (aunque parezca que está integrada desde el primer minuto necesita que todos los ingredientes hagan su función). Este amasado lo hago de varias formas:

- Golpeo: Dándole a la masa porrazos fuertes contra la encimera
- Estiro: Retorciendo como cuando queremos estrujar una toalla llena de agua
- Amaso: Ésto a vuestro gusto. A mí me encanta amasar empujando con las manos.

Combinamos estos 3 métodos a nuestro gusto. Una vez que hemos terminado vemos que la masa es más uniforme, menos grumosa.

Hacemos una bola con la masa de pizza y la dejamos reposar a temperatura ambiente en un bol (si es una habitación caldeada mejor, pero ojo, no le deis calor directo que se nos "chafará").

Cortamos un trozo de film transparente para tapar, untado con aceite de oliva (con esto evitaremos que se nos pegue la masa al film cuando suba). Verás como pasadas unas horas la masa ha crecido mucho y está llena de aire, al cogerla se desinflará pero no te preocupes que es así, es más, ese es el punto.


Llegado el momento de hacer las pizzas. Hacemos las porciones y estiramos la masa procurando que quede una base de pizza fina (yo suelo utilizar un rodillo). Si el amasado ha sido bueno nos costará poquito estirarla. Si lo hemos hecho rápido veremos que la masa es muy difícil de estirar. Si podemos, lo ideal es dejar reposar otro poquito la masa estirada, subirá más y estará mejor.

Precalentamos el horno a máxima temperatura con calor arriba y abajo.

Después cubrimos la masa con los ingredientes que más nos gusten. Yo le pongo (por este orden): tomate frito casero, cebolla cruda en tiritas, queso mozzarella (en lonchas o fresca), los ingredientes elegidos, un poquito de sal (si le hemos puesto verduras), orégano (generoso) y un chorrito de aceite.

Horneamos unos 10 minutos colocando la pizza en la mitad o mitad superior del horno. Os recomiendo ir vigilando para que no se queme pues puede que necesite menos tiempo. Cuando veamos que la masa está tiesa y empieza a coger color por abajo es el momento de cortar el horno, servir y disfrutar.


El secreto para que obtengáis una masa crujiente es que ésta pierda la humedad que tiene, para ello dos consejillos:
  • Calienta el horno con la bandeja que vas a utilizar para hornear de manera que ésta coja una buena temperatura
  • Estira la masa sobre papel de hornear (irá absorviendo parte de la humedad de la masa cuando la metas en el horno), coloca los ingredientes que te gusten encima y colócalo todo (pizza sobre papel) dentro del horno (sobre la bandeja caliente). Mi prueba para ver que tiene el punto crujiente (aparte del aspecto doradito) es levantar un poco la pizza cuando está en el horno y golpearla con los nudillos, si hace toc toc es que está en su punto.
A mí me gusta utilizar mozzarella fresca que le da un gusto suave y rico aunque combinada con mozzarela en lonchas o rallada ya que la fresca empieza a soltar mucha agua durante la cocción. La puedes encontrar a buen precio (69-79 céntimos) en Lidl o Mercadona. En Mercadona venden además una más cara (2 euros y pico) que es auténtica de búfala, pero la de leche normal está muy buena. La mozzarella la pongo sobre el tomate frito (una capa muy finita que solamente manche la masa), y encima de ésta los demás ingredientes.

Para las proporciones comentaros que con la mitad de la masa sale una pizza para dos-tres personas. Es grande pero al ser muy finita no se pone pesada: es bastante más ligera que una pizza precocinada. Yo suelo hacer la receta entera y congelar el resto en porciones en bolsas zip. Cuando la necesitemos la sacamos con tiempo para que se descongele tranquilamente, estiramos y lista.

En cuanto a los ingredientes tened cuidado de no confundir la levadura de panadero con la levadura de los bizcochos ("Royal", por ejemplo). La levadura de panadero se usa combinada con harina de fuerza y la levadura tipo "Royal" se usa con la harina normal o de repostería. Tened cuidado con ésto porque si os equivocáis no os saldrá bien la masa. La levadura de panadero podéis encontrarla en unos cubitos cerca de la mantequilla en Mercadona, al igual que la harina de fuerza que está en la sección de harinas en un paquete rojo y blanco.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lemon-Poppy Seed Muffins


¡Ay que cosa más rica acabo de sacar del horno! ¡Qué tiernos están estos muffins!

Como todas las semanas (normalmente los lunes) hago mi bizcocho, muffins, galletas o "lo que sea" para desayunar sin tener que recurrir a pastelerías. Así cada día cojo una porción y empiezo tan contenta la mañana. Esta semana se me ha hecho "martes", pero no podía dejar pasar la semana sin "inventar" algo.

Dudaba por qué receta decantarme, pero leyendo en Ma Petite Boulangerie a Eva decir que son los mejores de una larga lista pensé "ya está: éstos" y así lo he hecho. Y he de decir que he elegido muuuuuy bien. Tienen un sabor muy suave y una textura muy esponjosa. Las semillas de amapola le dan un "crujido" extra que les sienta estupendamente. Ahí tenéis la receta:

INGREDIENTES (para unos 14 muffins):
  • 2 huevos grandes
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 125 grs. mantequilla a temperatura ambiente
  • 155 grs. azúcar
  • 220 grs. harina
  • 1 cucharadia de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharadas soperas de semillas de amapola
  • Ralladura de 1 limón
  • 125 grs. buttermilk *
  • 2 cucharadas soperas de zumo de limón
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla líquida (o un sobre de azúcar vainillado)
* Para esta cantidad es perfecto el buttermilk casero. Se prepara añadiendo a 125 grs. de leche entera una cucharadita de zumo de limón, lo dejamos reposar 10 minutos, removemos con una cuchara y está listo para usar.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Engrasamos y enharinamos un molde de 12 muffins (a mí me han salido 14). También podemos usar cápsulas de papel.

Separamos las yemas de las claras. Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y reservamos.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esté suave y sedosa. Añadimos las yemas una a una, esperando a que se integre bien en la mezcla antes de añadir la siguiente.

En otro bol ponemos la harina tamizada, la levadura, el bicarbonato, la sal, la ralladura de limón y las semillas de amapola. Añadimos la mezcla de las harinas en dos veces a la masa de mantequillas alternándolo con el buttermilk. Después, agregamos la vainilla líquida y el zumo de limón. Es importante no batir en exceso la masa, lo justo para que los ingredientes se integren.

Con ayuda de una lengua o de un batidor de varillas, incorporamos las claras a la masa con movimientos envolventes.

Repartimos la masa en el molde (o en las cápsulas). Para esto es estupendo usar una manga pastelera. Es mucho más cómoda que el método de las cucharas. Si no tenéis manga pastelera podéis usar una bolsa de plástico, le quitais un piquito, dejáis salir la masa y a rellenar sin ensuciar y muy rápidamente.


Horneamos los muffins durante 20 minutos (yo con 15 he tenido suficiente). Vamos pinchando con un palillo de dientes y cortamos el horno cuando salga limpio.

Retiramos los muffins del molde y los dejamos enfriar sobre una rejilla.

martes, 9 de noviembre de 2010

Yogur casero



Parece receta de abuela, ¿verdad? Y es que ante la bajada de los precios y la competencia en el mercado tenemos los yogures (¿se dice así el plural?) muy a mano por un módico precio. Pero qué queréis que os diga, cada vez me gusta más lo casero y para mí que estos yogures están muchísimo más buenos que los comprados, tienen un sabor que no se puede comparar, sobre todo con los de marca blanca. Y si tenéis la suerte que alguien os pase leche buena..., ¡pues mejor!.

Como no todo el mundo tiene la misma "infraestructura" os voy a poner varias formas de hacerlo y os ajustáis a la que mejor os vaya. Yo lo suelo hacer con Thermomix o Thermomix + Horno. Con estas 2 opciones podemos prescindir del termómetro, basta con calentar a 50ºC.

Aunque os doy un par de alternativas de fermentación os recomiendo el horno, es la más fiable con diferencia, eso sí, si no tenéis niños pequeños a los que les guste "dar la vuelta a la rueda de la temperatura", os lo digo por experiencia...

Todo el proceso completo y los consejos para que obtengamos un yogur perfecto podéis encontrarlos en esta entrada.


INGREDIENTES (para unos 9-10 tarros de yogur):
  • 1 Yogur natural (también se puede usar Bio y Griego)
  • 1 litro de Leche fresca (de la que venden en refrigerados, que tiene "menos fecha". Puede ser entera, semidesnatada o desnatada)
  • 90-125 grs. de Azúcar o la cantidad equivalente de Edulcorante (si lo queremos "azucarado").
  • 30-40 grs. de Leche en polvo (opcional)
  • Termómetro de cocina (para controlar que la temperatura no exceda de los 50ºC)


ELABORACIÓN EN THERMOMIX o THERMOMIX Y HORNO (esta última es la que yo suelo hacer):

Poner todos los ingredientes en el vaso. Mezclamos 10 segundos en velocidad 4 y programamos 5 minutos, 50ºC, velocidad 1 y 1/2. Después elegimos una de estas 2 opciones:

  • Cuando termine, dejar con el cubilete puesto y sin desmontar el vaso de la máquina. Cubrirlo con dos paños y dejarlo reposar 12 horas (yo tengo una bolsa nevera de tela y cubro la máquina también con eso).
  • Depositamos el yogur en tarros de cristal y procedemos a fermentar en el horno (proceso descrito al final de esta entrada). Os recomiendo esta opción. El yogur queda durito en su tarro y queda más profesional.


ELABORACIÓN EN CAZO:

Se pone la leche en un cazo y se calienta hasta alcanzar los 65ºC. Añadimos el azúcar y la leche en polvo previamente disuelta en un poquito de leche que habremos apartado.

A continuación se deja enfriar hasta que alcance los 50ºC. Es importante realizar todo este proceso para evitar que queden bacterias vivas que puedan estropear el yogur.

Cuando la leche está tibia se le agrega un yogur natural, se remueve bien y se coloca en un recipiente de vidrio o de barro (que no sea metálico). Debemos asegurarnos que la mezcla final esté entre los 40-50ºC, ni más ni menos. Después procederemos a fermentar en horno.



PROCESO DE FERMENTACIÓN RECOMENDADO - HORNO

Esta fermentación es la que me ha dado con diferencia mejores resultados. La única con la que he obtenido un yogur totalmente espeso.

Resumiendo un poco, consiste en dejar el yogur ya en sus tarritos en el horno a 50ºC, aunque no hay que mantener constante esta temperatura, basta con que en dos o tres veces calentemos el horno a 50ºC y cuando alcance esta temperatura apaguemos. El yogur estará hecho cuando hayan pasado entre 8-12 horas.

También se puede calentar el horno simplemente dejando la luz que tiene encendida, sin dar temperatura. Con el calor de la bombilla se consigue la temperatura necesaria, pero como dependerá de la bombilla que tenga vuestro horno, a no ser que lo tengáis controlado con un termómetro no os lo recomiendo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Muffins de Limón Doble


Aquí tenéis otra de las recetas que elaboré con el Lemon Curd que me sobró de la Tarta de Yogur con Lemon Curd.

Tienen un sabor muy intenso a limón, muy ricos. Lo que no me ha acabado de convencer es la textura, demasiado espesa para mi gusto. Probaré a modificar un poquito la receta la próxima vez (no sé si ¿añadiéndoles más leche...?) para ver si salen más jugosos. Aunque el sabor es espectacular... Son de la web Gastronomia & Cia.

INGREDIENTES (para unos 12 muffins):
  • 225 gramos de harina
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 huevos
  • 110 ml. de aceite de oliva (o 140 gramos de mantequilla derretida)
  • 50 ml. de leche (yo le puse un poquito más, ya que los ví muy densos)
  • 10 ml. de jugo de limón
  • La piel rallada de un limón
  • 50 gramos de Lemon Curd
  • 6 gramos de levadura en polvo
  • Una pizca de sal.

Pon en un cuenco amplio la harina tamizada con la levadura y la sal, añade el azúcar y la piel rallada de limón y mezcla. Mezcla en otro recipiente los huevos, la leche, la mantequilla derretida, el jugo de limón y el Lemon Curd, mezcla bien y pasa este preparado al recipiente de la harina, mezclando suavemente con las varillas manuales.

Vierte la masa en los moldes, llenando ¾ partes y déjala reposar una media hora, para que pierda algunas burbujas de aire si las ha cogido y mientras se calienta el horno (a 200º).

Introduce la bandeja con los muffins en el horno bajando la temperatura a 180º C, hornea durante 16-20 minutos, hasta que hayan subido y estén dorados.

Después retíralos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla.