martes, 9 de noviembre de 2010

Yogur casero



Parece receta de abuela, ¿verdad? Y es que ante la bajada de los precios y la competencia en el mercado tenemos los yogures (¿se dice así el plural?) muy a mano por un módico precio. Pero qué queréis que os diga, cada vez me gusta más lo casero y para mí que estos yogures están muchísimo más buenos que los comprados, tienen un sabor que no se puede comparar, sobre todo con los de marca blanca. Y si tenéis la suerte que alguien os pase leche buena..., ¡pues mejor!.

Como no todo el mundo tiene la misma "infraestructura" os voy a poner varias formas de hacerlo y os ajustáis a la que mejor os vaya. Yo lo suelo hacer con Thermomix o Thermomix + Horno. Con estas 2 opciones podemos prescindir del termómetro, basta con calentar a 50ºC.

Aunque os doy un par de alternativas de fermentación os recomiendo el horno, es la más fiable con diferencia, eso sí, si no tenéis niños pequeños a los que les guste "dar la vuelta a la rueda de la temperatura", os lo digo por experiencia...

Todo el proceso completo y los consejos para que obtengamos un yogur perfecto podéis encontrarlos en esta entrada.


INGREDIENTES (para unos 9-10 tarros de yogur):
  • 1 Yogur natural (también se puede usar Bio y Griego)
  • 1 litro de Leche fresca (de la que venden en refrigerados, que tiene "menos fecha". Puede ser entera, semidesnatada o desnatada)
  • 90-125 grs. de Azúcar o la cantidad equivalente de Edulcorante (si lo queremos "azucarado").
  • 30-40 grs. de Leche en polvo (opcional)
  • Termómetro de cocina (para controlar que la temperatura no exceda de los 50ºC)


ELABORACIÓN EN THERMOMIX o THERMOMIX Y HORNO (esta última es la que yo suelo hacer):

Poner todos los ingredientes en el vaso. Mezclamos 10 segundos en velocidad 4 y programamos 5 minutos, 50ºC, velocidad 1 y 1/2. Después elegimos una de estas 2 opciones:

  • Cuando termine, dejar con el cubilete puesto y sin desmontar el vaso de la máquina. Cubrirlo con dos paños y dejarlo reposar 12 horas (yo tengo una bolsa nevera de tela y cubro la máquina también con eso).
  • Depositamos el yogur en tarros de cristal y procedemos a fermentar en el horno (proceso descrito al final de esta entrada). Os recomiendo esta opción. El yogur queda durito en su tarro y queda más profesional.


ELABORACIÓN EN CAZO:

Se pone la leche en un cazo y se calienta hasta alcanzar los 65ºC. Añadimos el azúcar y la leche en polvo previamente disuelta en un poquito de leche que habremos apartado.

A continuación se deja enfriar hasta que alcance los 50ºC. Es importante realizar todo este proceso para evitar que queden bacterias vivas que puedan estropear el yogur.

Cuando la leche está tibia se le agrega un yogur natural, se remueve bien y se coloca en un recipiente de vidrio o de barro (que no sea metálico). Debemos asegurarnos que la mezcla final esté entre los 40-50ºC, ni más ni menos. Después procederemos a fermentar en horno.



PROCESO DE FERMENTACIÓN RECOMENDADO - HORNO

Esta fermentación es la que me ha dado con diferencia mejores resultados. La única con la que he obtenido un yogur totalmente espeso.

Resumiendo un poco, consiste en dejar el yogur ya en sus tarritos en el horno a 50ºC, aunque no hay que mantener constante esta temperatura, basta con que en dos o tres veces calentemos el horno a 50ºC y cuando alcance esta temperatura apaguemos. El yogur estará hecho cuando hayan pasado entre 8-12 horas.

También se puede calentar el horno simplemente dejando la luz que tiene encendida, sin dar temperatura. Con el calor de la bombilla se consigue la temperatura necesaria, pero como dependerá de la bombilla que tenga vuestro horno, a no ser que lo tengáis controlado con un termómetro no os lo recomiendo.

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