martes, 29 de septiembre de 2015

Pastéis de Belém (Pasteles de Belém)



Nunca he estado en Lisboa, nunca he probado los Pasteles de Belém (bueno, sí los he probado pero hace mucho y no me acuerdo de cual es su sabor). ¡Pero tienen tanta fama!, y los ingredientes son tan... de toda la vida, que el otro día pensé que ya tocaba. 

Así es que hoy os traigo esta receta que TENÍA que poner obligatoriamente. ¿Que por qué? Por el exitazo que tuvo en su degustación, no os podéis hacer una idea. Mi padre ya me ha encargado "3 docenas" para llevarlos a casa de mis tíos y en casa me han dicho que a ver cuándo repetimos. Se sorteaban los poquitos que sobraron... ¿Qué más puedo deciros? ¡Ah, sí!, que calculéis que cada comensal va a repetir, o sea, que hagáis doble cantidad de los invitados que tengáis en casa.

Y además deciros muchas cosas buenas a su favor: se hacen bastante rápido, son muy fáciles, ingredientes sencillos y resultado espectacular.

En cuanto a la receta la encontré en El Zurrón de los Postres, un blog que me encanta y que tiene unas recetas que no defraudan nunca. 

Qué, ¿os animáis a hacerlos?




INGREDIENTES (para unas 14 unidades):
  • 350 grs. de Masa de Hojaldre cuadrada o rectangular*
  • 100 ml. de Agua
  • 100 grs. de Azúcar
  • Corteza de 1 Limón
  • Un Palito de Canela
  • 200 ml. de Nata líquida
  • 2 Yemas
  • 1 Huevo
  • 100 ml. de Leche
  • 30 grs. de Maicena
  • Mantequilla, para pintar el molde metálico.
  • Azúcar Glas
  • Canela en polvo 
* Dependiendo de la forma que tenga la base de Hojaldre que compremos el peso será distinto, por eso se pone una medida aproximada de peso y no de unidades de hojaldre. Unos 25 grs. de hojaldre por pastel.


Lo primero que haremos será preparar el almíbar para que se vaya enfriando mientras hacemos el resto de la receta. Para ello vertemos en un cazo el Agua, Azúcar, Canela y la piel del Limón. Llevamos a ebullición y dejamos hervir 5 minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Pintamos con mantequilla o aceite suave un molde de muffins (de esos metálicos en los que caben 12 unidades). Si no tenemos este tipo de molde podemos usar moldes de magdalenas de silicona (éstos no hay que engrasarlos), aunque quedarán con las hendiduras características y algo menos crujientes, por lo que esta opción me gusta menos.

Lo siguiente que haremos será preparar el hojaldre. Para ello enrollamos la plancha por el borde ancho. Necesitamos un rosco que iremos cortando. Para que os hagáis una idea visual: una barra de pan de la que iremos cortando rebanadas. ¿El grosor de las "rebanadas"? Pues eso dependerá de la forma que tenga vuestra plancha de hojaldre. Es decir, si es cuadrada y pequeña al enrollarla saldrán trozos muy pequeños por lo que debemos aumentar el grosor. También podemos poner los dos cuadrados uno al lado del otro y hacer un rectángulo más grande uniéndolos, y a partir de ahí enrollar y cortar. El tema es que una vez que cortéis esas rebanadas debemos ponerlas en la mesa tumbadas (que veamos la espiral) y con un plato "espachurrarlas" hasta que quede una oblea fina del tamaño de unos 10-12 cm. de diámetro. Si para esta medida la masa queda excesivamente fina hacer rodajas/rebanadas más anchas. Yo las pesé y para cada pastel necesité unos 25 grs. de masa. Por si queréis hacer un cálculo.

Precalentamos el horno a 210ºC.

Una vez tenemos las obleas preparadas las depositamos dentro de los moldes y con cuidado le vamos dando la forma intentando que sean lo más altas posibles para que se puedan rellenar bien. 

Para este momento nuestro almíbar ya se habrá templado. Continuamos entonces con el resto del relleno. Mezclamos la Nata, las Yemas y el Huevo y batimos bien (con una batidora es lo más rápido y eficiente para que la clara quede bien batida y sin hebras). Añadimos el Almíbar.

En otro cazo mezclamos la Maizena con algo más de la mitad de la Leche. Batimos de nuevo con la batidora para agilizar. Calentamos el resto de la Leche y se lo añadimos. Colamos esto con un colador uniendo a la mezcla de Almíbar y Huevos. Tendremos un relleno bastante líquido. No os preocupéis, la Maizena y los huevos harán que se cuaje perfectamente en el horno. 

Vertemos la mezcla de líquidos sobre las cestitas de hojaldre rellenando todo lo que podamos pero con cuidado de que el líquido no se salga.

Horneamos (a 210ºC) durante unos 20 minutos en la parte central del horno. El punto será cuando el relleno empiece a dorarse / tostarse, pero sin esperar a que se queme.

Se sirven templados-calientes espolvoreados generosamente con azúcar glas y una poquita canela.

Aunque la explicación os parezca un poco larga el proceso es muy sencillo. Que esto no os quite las ganas, es que me gusta explicar las cosas bien.

¡Vais a repetir seguro!

domingo, 20 de septiembre de 2015

Lemon Curd Pound Cake (Bizcocho alargado de Lemon Curd)



Ayer hablando con mi hermana comentábamos lo parados que teníamos nuestros respectivos blogs de cocina, y llegábamos a la conclusión que tan poco tiempo que teníamos preferíamos dedicarlo a cocinar que a publicar. En estos meses con los dos peques mi tiempo libre se ha reducido a una fracción del 1% del total. Y es que cuando tengo ese poquito no puedo evitarlo, me pica el gusanillo y siempre hay alguna receta pendiente que quiero probar. Pero hoy ya tocaba contaros alguna de ellas. Y qué receta...

¡Lo que me gusta el Lemon Curd!, y ¡lo que me gustan los bizcochos alargados! Bueno, es que cuando hablamos de dulces con lo golosa que soy pongo pocas pegas. Pero un bizcocho con sabor a limón, umm...

Siempre que hago la Tarta de Queso y Lemon Curd (la favorita de mi hija Raquel) me sobra otro tanto de este suculento producto. ¡Y cuántas posibilidades para darle salida!: galletas, bizcochos, helado, muffins, tartas... ¡Y porque no me lo como a cucharadas!, (que también está rico). En fin, que como tanto me gustó la receta del Cake Marmol de Dorie Greenspan, pensé en una variante sabor limón. Y me alegro, me alegro mucho, porque está buenísimo. Un sabor muy suave pero con el contrapunto de la acidez del limón lo hace muy especial.

Otra cosa, a ver los entendidos en repostería en inglés, que necesito que alguien me aclare. Cada vez que hago un bizcocho en molde rectangular alargado me entra la duda. ¿Cómo se llaman?, ¿cake, loaf cake, pound cake? Que no puedo ni ponerle nombre a la receta, ¡vaya lío! No sé qué diferencia hay entre los tres. Me falta culturilla anglosajona. Y sería estupendo darle su correspondiente nombre a cada bizcocho. ¿Me ayudáis?

Bueno, pues como últimamente tengo poco tiempo, voy directa al grano. Seguro que estáis deseando ver cómo se hace este bizcocho-loaf-pound tan delicioso. ¡Ahí va!




INGREDIENTES (para un molde de 25 cm. de largo):
  • 200 grs. de Harina
  • 1 1/4 cucharadita de Levadura
  • 1/2 cucharadita de Sal
  • 175 grs. de Mantequilla
  • 200 grs. de Azúcar
  • Huevos
  • 75 grs. de Leche
  • Zumo de 1 y 1/2 Limón
  • Ralladura de 2 Limones
  • 150 grs. de Lemon Curd
Para el glaseado:
  • 50 grs. de Azúcar Glas
  • 2-3 cucharadas de Zumo de Limón

Precalentamos el horno a 165ºC. Engrasamos el molde y añadimos un poquito de harina (si usáis como yo uno de silicona no hace falta).

Mezclamos las harina, la levadura y la sal.

Con la KitchenAid o una batidora de varillas batimos la mantequilla, que debe estar a temperatura ambiente a velocidad media durante unos 3 minutos, hasta que quede cremosa. Añadimos el azúcar y la ralladura de limón y batimos un par de minutos más. Si no tenéis KitchenAid y utilizáis una batidora de varillas deberéis poner un poquito más de tiempo. Ahora iremos añadiendo los huevos de uno en uno, es decir, hasta que no se haya integrado cada uno de ellos con la mantequilla no añadiremos el siguiente. Reducimos la velocidad de la máquina y añadimos 1/3 de la harina. Mezclamos bien. Añadimos la leche. Mezclamos. Otro tercio de la harina. Mezclamos. El zumo de limón. Mezclamos y por último lo que queda de harina. Es decir, harina-leche-harina-zumo-harina.

Para "montar" el bizcocho vamos poniendo en el molde un poco de masa (que cubra el fondo) y repartimos el lemon curd a nuestro gusto. Es decir, un poco de masa, un poco de Lemon Curd. Otro poco de masa, otro poco de Lemon Curd... Terminando con masa

Horneamos a 165ºC unos 45 minutos. En las instrucciones originales dicen 1 hora y 20 o 30 minutos, pero yo con 45 minutos tuve más que suficiente. Controlad con una brocheta que el pastel esté hecho y lo sacáis cuando al pincharlo salga limpio.

Sacar del horno, Dejar unos 15 minutos y desmoldar.

Para el glaseado mezclamos con unas varillas el zumo de limón y el azúcar glas y removemos bien. Con una cuchara vamos haciendo hilos por encima para adornar.

jueves, 23 de abril de 2015

Pestiños o Gusanillos, Empanadillas de mi abuela y Mona 2015



Hoy traigo una multi-entrada. Una receta típica de Semana Santa. Pero ya me conocéis..., al contrario que las grandes blogueras yo las recetas en vez de ponerlas antes para que podáis probarlas, las pongo cuando ha pasado un mes del evento..., ¡cuando encuentro un rato!.

Y no solo es que "cuelgue" esta receta con retraso, es que también está hecha después de las fiestas. Pasó la Semana Santa y no encontré un hueco para dedicar a la cocina. Pero como ya se me había antojado, en el momento en el que encontré un ratito (madrugón domingo por la mañana) la "materialicé", y ¡qué ricos estaban!...  

Entrando en materia os cuento algo de esta receta. Los pestiños son unos dulces muy conocidos por elaborarse en Semana Santa, aunque al igual que en muchas otras comidas, en cada lugar se cocinan de una u otra forma. Aquí, en Jaén, también se les llaman "gusanillos" y son algo distintos de los que quizás estéis acostumbrados a ver en fotos, bañados en almíbar o con miel. Aquí, o al menos en mi casa, se les da forma de distinta manera y una vez fritos se "emborrizan" en azúcar y canela. ¡Madre mía!, como ya hace unos días que los comí, me están volviendo a entrar ganas de unos poquitos, jeje. El secreto para que estén ricos ricos es que la masa sea muuuuy finita, cuanto más mejor. Eso lo conseguimos con el rodillo y un pelín de maña. Así obtenemos unos gusanillos que no empachan nada. Si hacemos la masa menos fina resultarán más pesados.

Como veis la entrada hace referencia a las empanadillas de carne. Con esta misma masa podemos hacerlas. Es más, como con muy poquito masa obtenemos muchos pestiños, siempre suelo guardar una poquita para hacer empanadillas, aunque si solo queremos hacer estas últimas recomiendo prescindir del anís y cambiarlo por vino blanco. Es una masa muy atípica, distinta de las empanadillas que solemos tomar, con mucho sabor, con mucha fuerza, pero a mi me recuerdan a mi abuela, y por eso, en mi caso sí tienen un sabor muy familiar.




Os dejo con la receta. Sin que sirva de precedente (que soy muy perezosa para esto) os pongo un "paso a paso" para que veáis todo el proceso:


PESTIÑOS Y BASE PARA LAS EMPANADILLAS

INGREDIENTES:
  • 250 ml. de Aceite de Oliva Virgen Extra (más el que usemos para freír)
  • 1/2 cucharadita de Matalauva
  • La corteza de 1/2 Limón
  • 250 ml. de Vino Blanco (o 200 ml. de Vino Blanco y 50 ml. de Anís)
  • 750 grs. de Harina (aproximadamente)
  • 1 sobre de Levadura Royal
  • Sal
  • 1 vaso de Azúcar
  • 1 cucharadita de Canela en polvo
Lo primero que haremos será aromatizar y freír el aceite. Para ello calentamos en una sartén a fuego medio-alto (en mi vitrocerámica en el 6) el aceite junto con la cáscara de medio limón y la matalauva. Cortamos cuando veamos que la cáscara de limón se "retuerce" y se empieza a dorar. Colamos el aceite y dejamos que se enfríe un poco. Añadimos el vino blanco y el anís, en su caso.




Mezclamos la harina con la levadura y la sal y agregamos a la mezcla de aceite y vino. Amasamos hasta que todo quede bien integrado. Debemos obtener una masa elástica, que al estirar con el rodillo los bordes queden redondeados, sin picos. Se pegará al rodillo pero a la vez será fácil de despegar, ya que tiene bastante grasa. Si salen picos es que le falta hidratación (vino). Si se rompe al estirarla es que falta harina. Una vez que la tengamos dejamos reposar una hora

Hacemos porciones redondas, del tamaño de una bola de chicle. Estiramos con el rodillo hasta que queden lo más finas que podamos. Es importante conseguir que todos los pestiños queden del mismo grosor y que éste sea finito. Si alguno queda más grueso al freír con el aceite tan caliente puede quedar la masa cruda por dentro. Con cuidado las despegamos del rodillo y plegamos como en la foto. 




Vamos reservando en la encimera de la cocina. Como se fríen casi instantáneamente es recomendable dar la forma a todos y una vez formados freír. 




Ponemos un poco más de un dedo de Aceite a calentar en la sartén (a unos 180ºC). Depositamos los gusanillos en la sartén y vamos dando la vuelta conforme empiecen a dorarse. En mi caso, cuando termino de poner el último voy dando la vuelta al primero. Es un proceso bastante rápido, sin tiempos muertos. Cuando estén dorados sacamos y escurrimos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.




En un bol mezclamos el azúcar con la canela. Rebozamos los pestiños con esta mezcla y listos para servir.





EMPANADILLAS

Para hacer las empanadillas seguimos los mismos pasos que para la elaboración de la masa de los gusanillos. Estiramos y recortamos con algún objeto circular.

Opción salada: Empanadillas de Carne
Rellenamos con un sofrito que habremos elaborado con Carne picada de cerdo, Vino Blanco, Aceite y Sal y al que añadimos un poco de Tomate Frito (preferentemente casero). Mojamos los bordes de las empanadillas con agua y cerramos. Con un tenedor sellamos los bordes. Freímos a fuego fuerte. Escurrimos el exceso de aceite y servimos.


Opción Dulce: Empanadillas de Cabello de Ángel
Para los más golosos también tenemos la opción dulce (ésta también la hacía mi abuela); Rellenamos de Cabello de ángel y bañamos en Azúcar una vez fritas y escurridas.



MONA DE PASCUA

Y como postre (del postre) os pongo también la foto de la Mona de Pascua 2015: Bizcocho de yogur bañado con almíbar de Cointreau, relleno de nata montada y con cobertura de chocolate con leche. Pollitos, huevecitos y demás adornos del Aldi. Ya os contaré que he hecho con lo que me ha sobrado... Espero que sea la próxima entrada y no tengáis que leerla en verano, jeje.



jueves, 19 de febrero de 2015

Alfajores de Maicena




Esta noche Enrique ha dormido 6 horas seguidas sin decir "esta boquita es mía", así es que me he levantado con las pilas puestas y deseando añadir una nueva receta al blog. Y es que llevo un par de semanas que cocino mucho. Estar en casa de continuo, aun con el trabajo que dan los peques, te deja algunos huecos para ir preparando alguna que otra cosilla. También el hecho de desayunar aquí todos los días motiva a hacer algún desayuno rico rico y así no tener que recurrir a bollería comercial o a cualquier otro "engorde" que no sea casero: "si vamos a echarle calorías al cuerpo, por lo menos que sean de confianza". 

Y como en otras recetas mi "inspiración" es abrir el armario despensero y decir: "uy, ésto hay que gastarlo". Y en este caso ocurrió al ver 3 cajas de Maizena ("yo no sé cómo han llegado aquí"), unido al deseo que tengo desde hace años de preparar unos alfajores argentinos, que he probado en alguna ocasión y me han encantado. Son unas galletas muy especiales, con un sabor muy diferente. Destaca la suavidad del alfajor por la Maizena (que cosa más fina al paladar, ¡por Dios!), y la mezcla de sabores del dulce de leche y el coco. Es una combinación deliciosa y no sé por qué tienen un sabor muy casero, distinto a las galletas comerciales. Ya tengo en mente hacer para la próxima los del tipo "Havanna", cubiertos de chocolate...: perdición total.

Pero bueno, empecemos por los básicos. De verdad que me han encantado y la receta que he encontrado (y la que más me ha convencido de un montón que he "estudiado") creo que se ajusta mucho al sabor que recordaba de este dulce: ni le pondría ni le quitaría nada. ¡Son espectaculares!

INGREDIENTES (para unos 25 alfajores, 50 galletas):

  • 150 grs. de Mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 grs. de Azúcar
  • 4 Yemas de Huevo
  • 250 grs. de Maizena
  • 100 grs. de Harina
  • 2 cucharadas de Coñac
  • 1 cucharadita de Levadura
  • La ralladura de un Limón
  • 1/2 cucharadita de Sal
  • 1 bote de Dulce de Leche
  • Coco rallado

Tamizamos la harina, la Maizena, la levadura y la sal. Reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar unos minutos hasta que quede cremosa y en pomada. Vamos añadiendo las yemas una a una de la siguiente manera: añadimos la yema, batimos hasta que quede bien integrada y así hasta terminar con las 4. Añadimos la ralladura del limón y el coñac e integramos.

Vamos añadiendo la mezcla de harina poco a poco, como en 3 veces: añadimos harina y con una lengua integramos envolviendo la mezcla, sin batir ni mezclando de forma brusca. Así hasta que terminemos con toda la harina. Envolvemos la masa en papel film e introducimos en la nevera sobre unos 30 minutos (si tenéis más prisa podéis hacer una plancha con la masa, envolverla en film y al congelador unos 10-15 minutos).

Precalentamos el horno a 180º C.

Para darles forma debemos preparar antes "la infraestructura". Para mí lo más cómodo es pegar con un poco de aceite papel film a la encimera de la cocina, es decir, "forrarla" con el plástico. Sobre ella estiramos la masa poniendo encima de la misma otro trozo de papel film y estirando con el rodillo por encima. Nos debe quedar de un grosor de unos 4-5 mm. Con un cortador redondo de 5 cm. de diámetro vamos cortando galletas. Repetimos la operación hasta terminar con la masa. 

Introducimos en la parte de enmedio del horno, sobre un papel de cocina, y horneamos sobre  unos 12 minutos. Nos parecerá que las galletas están crudas porque siguen blanquitas pero habrán perdido el aspecto de crudas, pero si las miramos por debajo veremos que están un pelín doradas

Dejamos enfriar. Rellenamos con dulce de leche de forma generosa. Si podemos dejamos reposar hasta la mañana siguiente para que el dulce de leche se asiente. Con la parte de atrás de una cuchara o un pincel pintamos los bordes del alfajor con dulce de leche y pasamos los laterales con coco rallado.

Mi hija probó a rellenarlas de Nutella y también estaban bueníiiisimas, aunque no sean auténticos alfajores...



martes, 10 de febrero de 2015

Cheesecake de Fresas y Oreo y... Enrique




Últimamente cada vez que pongo una entrada tengo que pediros disculpas por el tiempo entre una y otra. Se va volviendo una costumbre... Y es que cada vez ando más liada. Aunque esta vez el motivo es de peso... Bueno mucho peso no, solo 2,650 kilitos y se llama Enrique.

Enrique es mi tercer hijo. Abrió los ojitos el 4 de enero y es la cosa más bonita del mundo. Aunque ya cuento con la experiencia de dos hijos mayores no deja de caerseme la baba cada vez que lo miro, lo cojo en brazos o le doy de mamar... Es la ternura hecha bebé. 

Como os podréis imaginar no es que tenga mucho tiempo para dedicarle a la cocina, y por tanto al blog menos aun. Pero precisamente por eso, siempre que me deja un ratito libre me meto en la cocina a dar salida a alguna de esos cientos de recetas que tengo en mis tableros de Pinterest y que estoy deseando hacer.

Y en esta ocasión estamos hablando de una tarta muy especial... ¡La tarta de mi 40 cumpleaños! Sí, sí, ¡40!. Aunque me veáis tan joven y lozana en la foto de portada (en esa tenía 5 años menos) acabo de cumplir la temida cifra. Y ocasión tan especial requiere una tarta a la altura. Elegida por mi hija al decirle que me gustaban las tartas de queso, de chocolate y de frutas. Esta receta del blog de Barbara Bakes combina todos esos ingredientes y el resultado es... ¡¡Increible!! Entra directamente en el Top 5 de mis tartas favoritas. El conjunto de las 3 capas es... ¡delicioso! Destaco la cremosidad de la capa de queso y el delicioso sabor del sirope de fresa con la que la "regamos". Y lo digo en plural porque fue un trabajo en pareja: en este caso Fernando y yo colaboramos para hacer estar exquisita receta. 

Estamos en temporada de fresas... ¡no la dejéis para el año que viene!


INGREDIENTES (para un molde de 23 cm., y entre paréntesis para un molde de 26 cm.)

Para la Base:

  • 2 (3) paquetes de Galletas Oreo (sin la crema del centro, una pena, pero no la vamos a usar...)
  • 55 (70) grs. de Mantequilla derretida
  • 2 (3) cucharadas de Azúcar
Para el Cheesecake:
  • 900 (1200) grs. de Queso de untar (tipo Philadelphia) a temperatura ambiente
  • 350 (450) grs. Azúcar
  • 3 (4) cucharadas de Harina
  • 1/4 (1/4) cucharadita de Sal
  • 4 (6) Huevos grandes
  • 2 (2) Yemas
  • 1 y 1/2 cucharaditas de Extracto de Vainilla o un sobre de Azúcar Vainillado
  • 60 (75) grs. Nata
Para la capa de Fresas:
  • 1 taza (1 tazón) de Fresas congeladas (descongelarlas para la receta)
  • 1 (1,5) kg. de Fresones
  • 3 (4) cucharadas de Agua
  • 2 (3) cucharadas de Azúcar
  • 1 (1,5) cucharadita de Maizena

Precalentamos el horno a 160º C. Introducimos en el horno algún cacharro, fuente... con agua, en la que poder poner al baño maría posteriormente el molde que vayamos a usar. Tenemos que asegurarnos que el molde que usemos para nuestro cheesecake no va a dejar pasar el agua, pues se nos mojaría la tarta. En mi caso no tenía ninguno y lo hornee con una bandeja en el fondo del horno con agua para que diera humedad, pero sin  poner al baño maría mi tarta.

Trituramos las galletas Oreo con la Thermomix o en su defecto introduciendo las galletas en una bolsa con cierre y "machacando" con un rodillo de cocina o cualquier otro utensilio que nos pueda servir. Añadimos la mantequilla derretida y el azúcar. Engrasamos las paredes del molde e introducimos la mezcla anterior en la base. Presionamos bien para que quede firme y bien asentado.

En un bol grande batimos el queso de untar, el azúcar, la harina y la sal hasta que quede una mezcla cremosa. Si usamos un robot lo pondremos a velocidad lenta. Añadimos uno a uno los huevos y las yemas, no añadiendo otro hasta que el anterior no quede bien integrado. Agregamos la vainilla y la nata.

Introducimos la mezcla en el molde y horneamos al baño maría a la misma temperatura (160ºC) durante unos 70-80 minutos. Debemos pinchar con un palito para ver que el centro no quede crudo. No os preocupéis si quedan marcas al pinchar o si al hornear nos salen grietas, pues con la capa de fresas quedará todo tapado. Una vez apagado el horno dejamos dentro con la puerta entornada unos 10 minutos más para que no se nos enfríe muy deprisa. Después sacamos y dejamos reposar otros 10 minutos antes de desmoldar. Dejamos enfriar y cuando haya perdido el calor la tapamos con film y la enfriamos en la nevera al menos 3 horas, aunque de un día para otro gana muchísimo.

Para hacer el sirope de fresa batimos muy bien las fresas descongeladas con las 3 cucharadas de agua. Pasamos por un colador para quitar las pepitas y que nos quede un puré fino. En un bol aparte mezclamos bien la Maizena y el azúcar. Añadimos al puré de fresas y cocinamos a fuego medio hasta que la Maizena haga su efecto y espese la mezcla. Enfriamos la mezcla y pasamos a un biberón.

Emplatamos la tarta antes de decorar. 

Quitamos los rabitos a los fresones cortando con un cuchillo para dejarlos planos por la base y que no se nos caigan al ponerlos sobre la tarta. Cubrimos con ellos bien todo el cheesecake y regamos con el sirope de fresa justo antes de servir.

martes, 30 de septiembre de 2014

Loaf Cake "Marmol" (Dorie Greenspan)



Tras mucho tiempo perdida vuelvo a publicar en el blog. Cada vez me pasa más ésto: me pierdo y reaparezco a los pocos (o muchos) meses. Y esto es consecuencia de lo metódica que soy, aparte del poco tiempo que tengo, claro. Metódica para hacer algo en condiciones: ¡habré cocinado durante estos meses!, pero si no tengo una foto medio en condiciones o no me satisface el resultado no publico. Metódica porque necesito toda la tranquilidad del mundo para escribir: me pasa con todo, si no estoy relajada y con muuucho tiempo no me pongo. En fin, que después de confesaros alguno de mis defectillos y explicaros los porqués de mis ausencias cojo "lápiz y papel" para una receta que merece y mucho la pena. Es más, cuando probé este bizcocho pensé: "Está tan rico que no puede quedarse en el tintero, esta receta hay que compartirla. Tengo que ponerme con el blog ya"

Ya tengo otro plum-cake marmoleado en el blog, y estaba muy bueno, pero es que éste..., este está mucho mejor. Para mí el plum-cake definitivo. No quiero seguir buscando porque me parece perfecto (igual me pasa con otras recetas, como la New York Cheesecake, el bizcocho de chocolate de la tarta Guinness, la leche frita o el Lemon Curd, en las que a pesar de ver mil alternativas más no las hago porque ésta ya me parece simplemente perfecta). Es jugoso, con el sabor que quería encontrar y se conserva estupendamente durante varios días. No tiene ingredientes complicados y el resultado es genial. En el mismo libro dan las instrucciones para hacer distintas variantes de un plum-cake usando como base esta receta: os aseguro que las haré.

No sé si conocéis el libro de Dorie Greenspan "Baking: from my home to yours". Es un libro genial, con unas recetas estupendas y que también tiene su historia... Una bloguera recibió este libro como regalo de Navidad y se propuso hacer una receta del mismo por semana hasta completar el libro. Como no se fiaba de su perseverancia lo propuso como un reto en su blog "Tuesday with Dorie", para que los blogueros que quisieran hicieran la misma receta a la vez que ella. Tuvo un gran éxito y cientos de blogs (algunos de ellos blogs estupendos) siguieron este reto durante 4 años, tiempo que tardaron en hacer todas las recetas del libro. Os lo recomiendo 100%, no hay críticas malas sobre él. 

Y después de tanto preámbulo os pongo la receta, espero que la hagáis y que os guste tanto como a mi.

INGREDIENTES (para un molde rectangular de 25 cm. de largo)
  • 200 grs. de Harina
  • 1 1/4 cucharadita de Levadura
  • 1/2 cucharadita de Sal
  • 175 grs. de Mantequilla
  • 200 grs. de Azúcar
  • 4 Huevos
  • 1/2 cucharadita de Esencia de Vainilla o un sobre de Azúcar vainillado
  • 125 grs. de Leche
  • 115 grs. de Chocolate de cobertura

Precalentamos el horno a 165ºC. Engrasamos el molde de plum-cake y añadimos un poquito de harina (si usáis como yo uno de silicona no hace falta).

Mezclamos las harina, la levadura y la sal.

Con la KitchenAid o una batidora de varillas batimos la mantequilla, que debe estar a temperatura ambiente a velocidad media durante unos 3 minutos, hasta que quede cremosa. Añadimos el azúcar (y el azúcar vainillado si no usamos la esencia) y batimos un par de minutos más. Si no tenéis KitchenAid y utilizáis una batidora de varillas deberéis poner un poquito más de tiempo. Ahora iremos añadiendo los huevos de uno en uno, es decir, hasta que no se haya integrado cada uno de ellos con la mantequilla no añadiremos el siguiente. Añadimos la esencia de vainilla y mezclamos bien. Reducimos la velocidad de la máquina y añadimos la harina en 3 veces y la leche en 2, mezclando bien cada vez que añadimos cada uno de los ingredientes. Es decir, harina-leche-harina-leche-harina.

Ahora vamos a dividir la masa en dos porciones del mismo tamaño. Derretimos la cobertura de chocolate en el microondas o al baño maría y dejamos enfriar un poquito. Añadimos a la mitad de la masa que habíamos separado y mezclamos bien.

Para conseguir el efecto marmolado vamos alternando capas de masa "blanca" y de chocolate. En mi caso fue blanca-chocolate-blanca. Pero podemos ir poniendo a trocitos, o menos cantidades en más veces y conseguiremos un efecto más chulo. Una vez en el molde cogemos un cuchillo y hacemos un zig-zag sobre la masa unas cuantas veces, para que la masa se desplace dentro del mismo y darle este efecto.

Horneamos a 165ºC unos 45 minutos. En las instrucciones originales dicen 1 hora y 20 o 30 minutos, pero yo con 45 minutos tuve más que suficiente. Controlad con una brocheta que el pastel esté hecho y lo sacáis cuando al pincharlo salga limpio.

Sacar del horno, Dejar unos 15 minutos y desmoldar. Os aseguro que es exquisito.

jueves, 20 de febrero de 2014

Pan de Molde - Pain de Mie



¡Ay el mundo del pan! Me tiene loca. Venga a ver recetas y todas las quiero hacer. La única pega es que por temas de línea tenemos la muletilla de "no como pan que engorda". No como pan, no, pero tengo un blog de cocina lleno de recetas dulces e hipercalóricas que "la flipas". Eso sí, caseras caseras. 

Las contradicciones de la vida y de las dietas: sacarina para el zumo de naranja..., pero con unas galletitas para acompañar; filetito a la plancha para comer..., pero cuando termino, oye, que tengo ganas de un cuadrito (o dos) de chocolate; pan integral en el desayuno..., pero con unas rodajas de salchichón; ensalada a diario para comida y cena..., pero con un dedo de aceite de oliva virgen extra que le da un gusto muy bueno... Estas son algunas de mis contradicciones. Así es que, pensándolo mejor, ¡que viva el pan! Que me encanta hacerlo y a toda la familia comerlo. Y si acaso le ponemos un poquito de pavo y lechuga y así compensamos, y que vivan estas contradicciones que le dan su puntito a la vida.

Y ahora me centro en la receta, que me ha encantado. Quería hacer pan de molde, para mis desayunos en la oficina, y como era la primera vez había que elegir una receta con la que ir "A LO SEGURO". Entonces no hay duda: Ibán Yarza, el panarra más dicharachero. Con él da gusto probar cualquier receta, todo parece fácil y todo es delicioso. La receta es de "El foro del Pan", un foro muy bien estructurado en el que aprendes mucho no, TODO del mundo del pan. Con muy poco trabajo obtuve un pan de molde muuuuy bueno. Si le quitas la corteza parece pan de los comprados (la corteza no es tan tierna como las de los panes comerciales, aunque tampoco es dura). De verdad que pienso repetir, eso sí, ahora versión integral o multicereales. Ya la veréis por aquí. 

Os recomiendo este pan: requiere poco trabajo, poca destreza, no demasiado tiempo (15 minutillos de amasado como mucho) y el resultado de verdad es genial. Ha durado solo un par de días en casa. Y conservantes: cero patatero. Eso sí, cada día va perdiendo "ternura", por lo que recomiendo congelarlo a rebanadas si no vais a gastarlo en un par de días.




INGREDIENTES (para un molde de 26 cm.):
  • 420 grs. de Harina Panadera o de Fuerza
  • 168 grs. de Agua
  • 84 grs. de Leche
  • 21 grs. de Azúcar
  • 8 grs. de Sal
  • 8 grs. de Levadura seca de panadero
  • 41 grs. de Mantequilla 

Mezclamos todos los ingredientes a excepción de la mantequilla y amasamos unos 5 minutos. Yo suelo dar un primer amasado con mi Kitchen Aid (para evitarme el momento "lo que se pega esto") y cuando está todo bien mezclado voy amasando a mano, que es un placer..., cuando no se pega.

Incorporamos la mantequilla a temperatura ambiente en el centro de la masa hecha trocitos y envolvemos con la masa. Amasamos unos 10 minutos hasta que se incorpore por completo a la masa y se integre con los ingredientes que ya estaban amasados. Debe quedar una masa lisa y brillante.

Introducimos en un bol enharinado, tapamos con un paño de cocina y dejamos levar hata que doble su volumen: en sitios cálidos bastará una hora y en pisos "de no ir en manga corta", como el mío (unos 19ºC) tardará un par de horas. Igualmente siempre podéis aprovechar lugares más cálidos para dejar levar: cerca de un radiador o brasero, en un cuarto más calentito, encima de la nevera o junto algún electrodoméstico que desprenda algo de calor...

Ahora debemos "desgasar" la masa, es decir amasarla un poquito pero solo para quitarle las burbujas. No es un amasado en toda regla, solo "quitarle los agujeros de aire" que se producen por el levado. Dejamos reposar otros 5-10 minutos para que la masa se relaje. 

Untamos el molde con mantequilla o le hacemos una funda con papel de horno (yo lo hice así para poder sacarlo rápidamente del molde y darle el toque final de horneado). Damos forma al pan (podéis ver este vídeo que explica como) o hacer dos o tres bolitas del mismo tamaño y colocarlas dentro del molde, con los pliegues (si los tiene) hacia abajo. Dejamos reposar sobre una hora, hasta que la masa haya doblado su volumen, ojo con no pasarnos. En mi caso podéis ver dos hoyitos que tiene el pan: me fui a la calle a hacer unos recados y cuando volví me había pasado de fermentación, metí el dedito para ver qué tal estaba y no volvió a subir, o sea, sobrelevado :-(

Precalentamos el horno a 190ºC y horneamos durante 35-40 minutos. Vigilad el color del pan. Cuando adquiera el tono que os guste tapadlo con papel de aluminio, con esto evitaréis que se dore más de la cuenta. A partir de los 25-30 minutos podemos sacar el pan del molde y hornearlo tal cual dentro del horno. Obtendremos un tono más uniforme.

Cuando saquéis el pan del horno veréis que la corteza está un poco dura, pero cuando se enfríe quedará más blandita, como unas "medias noches". 

Degustar solo, relleno, tostado, con ingredientes dulces o salados... Da mil posibilidades. Aquí lo tenemos con mantequilla y unas rodajitas de salami..., ¡toma ya!.