viernes, 22 de febrero de 2013

Panna Cotta de Cítricos... y Fernando



Otra vez ando perdida. Un mes sin publicar, alguna vez me ha pasado, pero esta vez el motivo no es dejadez, falta de ganas o falta de recetas (tengo muchas en la recámara). Esta vez el motivo es la llegada de mi segundo hijo, Fernando. El 25 de enero abrió sus ojitos, dos semanas antes de lo previsto. Un niño muy querido y muy deseado. De nuevo nos ha hecho sentir lo maravillosa que es la vida, que ya lo era..., pero ahora más.

Este niño nos trae locos. Solo queremos pasar tiempo con él, disfrutar de cada gesto, de cada mirada y hasta de cada cambio de pañal. ¡Se nos cae la baba! 

Pero al margen de la euforia (y de la falta de sueño) que nos ha traído Fernando, sigue en mi interior una gran gana de cocinar de seguir probando nuevas recetas y de aprender. Más aun cuando una pasa casi las 24 horas en casa, al lado de la cocina y de mis decenas de libros de cocina, y de internet..., tengo la tentación al alcance de la mano. 

Y aunque poco a poco vuelvo a cocinar durante algunas entradas seguiré poniendo recetas "atrasadas" que no quiero que queden en la recámara. 

Una de ellas es esta Panna Cotta de cítricos, que aunque no es propia de Navidad fue nuestro postre en Nochebuena. Como siempre buscaba algo fresco y ligero que se pudiera digerir tras una estupenda y completa cena. La encontré en el blog de Pepinho, i-Recetas, que tiene cosas estupendas, aunque generalmente con más elaboración de la que a mí me gusta. Pero esta receta es sencilla y con un resultado estupendo, delicioso, ligero y fresco. Os la recomiendo para días en los que queréis algo muy especial pero a la vez ligero. En casa encantó y a pesar del empacho de la cena, nadie dejó nada en el plato.

Aquí tenéis la receta:

INGREDIENTES (para 3 comensales):

Para la Panna Cotta:
  • 3 Hojas de Gelatina
  • 130 grs. de Zumo de Naranja
  • 30 grs. de Zumo de Limón
  • Ralladura de una Naranja
  • Ralladura de medio Limón
  • 5 ml. de Agua de Azahar
  • 10 ml. de Licor de Naranja (Grand Manier, Cointreau...)
  • 140 grs. de Leche Condensada
  • 50 grs. de Nata para montar

Para la Salsa de Frambuesas:
  • 1 vaso de Frambuesas (yo las usé congeladas)
  • 3 cucharadas de Azúcar glas
  • 100 ml. de Nata para montar


Panna Cotta:
Lo primero que debemos hacer es hidratar las hojas de gelatina en agua fría.

Mientras vamos calentando a fuego lento ambos zumos con las ralladuras de cítricos, sin que lleguen a hervir. Colamos el zumo reservando parte las ralladuras. Añadimos aproximadamente la mitad de éstas al zumo. Agregamos también las hojas de gelatina previamente escurridas y disolvemos en los zumos. Incorporamos el agua de azahar y el licor.

En un bol aparte mezclamos con unas varillas la leche condensada y la nata hasta que no nos queden grumos. Añadimos a la mezcla de cítricos.

Vertemos en 3 flaneras metálicas y dejamos enfriar en el frigorífico durante unas 5 horas como mínimo. Como siempre que hagáis algo con gelatina os recomiendo hacerlo el día de antes para que le de tiempo a tomar la consistencia que buscamos. Si tenéis menos tiempo podéis utilizar algo más de gelatina, aunque no  os recomiendo experimentar con este tipo de cosas. Puede que al final nos quede más duro de la cuenta o que aun así no de tiempo a que espese lo suficiente. El tiempo es el mejor ingrediente cuando usemos gelatina.


Para desmoldar pasar un cuchillo afilado por los bordes y voltear sobre un plato con un golpe fuerte.



Salsa de Frambuesas:


En un cazo mezclamos las frambuesas con el azúcar. Hervimos durante un par de minutos. Retiramos del fuego. 

Añadimos la nata y batimos con una batidora lo más potente posible. Se trata de hacer un puré fino que colaremos o pasaremos por un tamiz.

Servir templado o caliente acompañando la Panna Cotta.


jueves, 24 de enero de 2013

Turrón Raffaello



Y cada loco con su tema... Yo a finales de enero sigo poniendo recetas de Navidad, ¡ole ahí! Y es que, como dicen, nunca es tarde si la dicha es buena (en este caso, si el  sabor es bueno).

En realidad se trata del turrón que tiene color blanco, el otro es el turrón de chocolate y frutos secos que vengo haciendo desde hace 3 años.

Os cuento el origen de esta receta. Hace algunas semanas compré en Lidl una crema de untar de coco que suelen sacar a la venta todos los años en Navidad (viene en un bote de cristal tipo Nocilla). Al probarla (está espectacular), me recordó muchísimo al sabor del interior de los bombones Raffaello (que también están buenísimos).

Así es que pensé utilizarla para hacer un turrón con sabor a Raffaello. Todos los años compramos estos bombones en estas fechas y nos encantan, ¡son los primeros que se acaban! Este año me ha faltado "diseccionarlos" para ver de qué están hechos y como poder imitarlos.

El resultado es muy muy parecido. Así es que, si os gustan, aquí los tenéis en forma de turrón (lo de hacer esas bolitas tan perfectas ya era para nota...)




INGREDIENTES (para una tableta):
  • 300 grs. de Chocolate Blanco
  • 150 grs. de Crema de Leche desnatada con Coco rallado Deluxe
  • 40 grs. Coco rallado o Ti' Coco Vahine
  • 40 grs. de Almendras tostadas en trozos
  • 7 Barquillos de galleta o Galletas de helado (las que se usan para el "helado al corte")

Utilizaremos un molde de silicona especial para turrón. Lo espolvoreamos generosamente con la mitad del coco rallado.

Derretimos al baño maría la mitad del chocolate blanco y colocamos sobre el coco en el molde. Intentaremos bañar también las paredes del molde girando éste cuando el chocolate aun esté caliente. Dejamos enfriar para que endurezca.

Ahora cubriremos con la crema de leche y coco intentando evitar los bordes de la tableta (nos quedaremos a 1-2 cm. del borde.

Sobre esta crema añadimos las almendras tostadas y los barquillos o galletas hechos trocitos. Repartimos bien sobre la crema.

Ahora solo nos queda cubrir de nuevo con el resto del chocolate blanco derretido al baño maría y espolvorear con el resto del coco.

Dejamos enfriar y desmoldamos. 

jueves, 17 de enero de 2013

Roscón de Reyes "Definitivo" 2013



Y a fuerza de correr sigo publicando mis recetas navideñas con bastante retraso. Hoy me toca el roscón de reyes, algo ya institucional entre mis amigos la tarde del día 6. 

Llevo 4 o 5 años haciendo el roscón. Cada año utilizo una receta distinta, así voy probando y viendo cual me gusta más. La verdad es que hasta ahora todos salían bastante bien (pero no encontraba mucha diferencia entre una receta u otra, sinceramente). Pero este año he probado la receta de Velocidad de Cuchara. ¡Si vierais la entrada en su blog! Lo ponen tan bien que a ver quién se atreve a no hacerlo. Y leed sus comentarios. Todo el mundo encantado. Pero lo mejor es la experiencia personal de cada uno. Acabo de contaros que no encuentro demasiadas diferencias entre las distintas recetas de roscones que he hecho en estos últimos años. Pero con esta..., ¡vaya si la hay! Es el roscón más tierno y jugoso que he hecho. Con una suavidad... Creo que realmente, al igual que ella dice, es el "definitivo". Claro, tampoco me extraña mucho si se ha basado en la receta del superpanadero Ibán Yarza, todo un crack.

A mis amigos les encantó, y a mí..., ¡madre mía!, si os hiciérais una idea de lo que me gusta el roscón de reyes, no os digo nada... El poquito que sobró me lo traje para congelarlo y desayunarlo en porciones. ¡Qué rico por favor! Es más, mi hermana también probó este año con esta receta y tuvo el mismo éxito su roscón que el mío. No hay duda, si queréis hacer un roscón espectacular probad con este. Eso sí, os recomiendo que veáis el vídeo en el que Robin Food lo cocina con Ibán Yarza y seguro que aprendéis más de un truco para que sea un éxito. En mi caso, he aprendido que para "cuadrar" la consistencia de la masa, en vez de recurrir a añadir harina si la masa está muy pegajosa, debemos poner primero los ingredientes sólidos e ir añadiendo líquido conforme haga falta. Ya veis, siempre acaba una aprendiendo cosas nuevas de los grandes maestros.

Yo os voy a dar la receta con la Thermomix, que es la que aparece en Velocidad de Cuchara. Si no la tenéis seguid el vídeo de Ibán Yarza que elabora a mano todo el proceso

Pues nada más que contaros. Aquí os dejo la receta y a disfrutar:

INGREDIENTES (para un roscón grandecito, unos 8 comensales):

Para el prefermento:
  • 90 grs. de Harina de Fuerza
  • 50 grs. de Leche
  • 5 grs. de Levadura Fresca de Panadería

Para la masa:
  • 120 grs. de Azúcar
  • Piel de 1 Naranja
  • 80 grs. de Leche
  • 60 grs. de Mantequilla
  • 2 Huevos
  • 15 grs. de Levadura Fresca de Panadero
  • 30 grs. de Agua de Azahar
  • 340 grs. de Harina de Fuerza
  • 1 pizca de Sal

Para decorar:
  • 1 Huevo
  • Azúcar
  • Fruta escarchada, almendras laminadas... (al gusto)
  • Nata montada, trufa, crema pastelera...



Lo primero que haremos será el Prefermento. Este nos servirá para dar fuerza a la masa y ayudar al levado.

Depositamos en la Thermomix la harina, la leche y la levadura y mezclamos un minuto a Velocidad Espiga. Dejamos reposar un mínimo de 3 horas a temperatura ambiente. 

Sacamos de la nevera los ingredientes "húmedos" y los dejamos atemperar para que pierdan el frío.

Ponemos el azúcar en el vaso y pulverizamos a velocidad 5-7-9 durante un minuto. Añadimos la piel de naranja (sin nada de parte blanca, para evitar que amargue) y trituramos durante otro minuto a velocidad 10. 

Añadimos el resto de los ingredientes secos: sal, harina de fuerza y levadura y mezclamos durante 20 segundos a velocidad 6.

Añadimos el prefermento, la mantequilla, los huevos, el agua de azahar y 45-50 grs. de leche. Volvemos a mezclar a velocidad 6 durante 30 segundos. Amasamos durante 3 minutos a velocidad espiga. Debemos conseguir una masa un poquito pegajosa a las manos. Si vemos que no lo está suficiente añadimos algo más de la leche, pues cuanto más espesa esté la masa más dura quedará y eso no nos interesa, así es que debemos añadir toda la leche que podamos para que nos quede más suave. Aunque quede algo difícil de manejar con los reposos y amasados quedará algo más manejable. Si hemos añadido más leche volvemos a amasar otros 3 minutos. 

Ahora dejaremos levar la masa durante 1-2 horas en un bol grande o el vaso de la Thermomix. Debe doblar su tamaño. La protegeremos tapando el recipiente con film transparente.

Sacamos la masa del vaso y tras espolvorear con harina de fuerza la encimera amasamos un poco la masa para quitar el aire que tiene dentro. Si vemos que está algo pegajosa nos podemos untar las manos con aceite y así evitaremos que se nos adhiera en exceso.

Dejamos reposar 15 minutos y procedemos a dar forma al roscón. Para ello solo tenemos que meter un par de dedos en el centro de la masa para hacer el agujero central. Luego cogeremos con las 2 manos la masa e iremos dando forma, agrandando el círculo y afinando los bordes del roscón. Pensad que crecerá bastante en el siguiente levado y en el horno, por lo que debe quedarnos más o menos finita (os vuelvo a recomendar el vídeo de Ibán Yarza para que veáis como debe quedar).

Depositamos sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear. Pintamos con huevo y dejamos levar un par de horas. 

Precalentamos el horno a 200ºC.

Volvemos a pintar con huevo y decoramos con azúcar mezclada con unas gotitas de agua (nos debe quedar una textura como arena de la playa mojada), con fruta escarchada, almendras...

Horneamos durante unos 17 minutos, en la parte media del horno (o en un punto inferior a la mitad). Debemos estar pendientes a partir de los 12-15 minutos pues tiende a dorarse en exceso. En este caso cubriríamos con papel de aluminio cuando tenga el "dorado" deseado para que no nos quede muy oscuro.

Cuando esté frío cortamos y rellenamos con el ingrediente elegido. Por supuesto no se os debe olvidar el haba seca: a quien le toque paga el roscón, como manda la tradición.


RECOMENDACIONES PARA EL LEVADO:
Como se trata de un proceso lento, aunque no laborioso, probablemente tengamos que hacerlo en dos días. Puede que nos interese hornearlo por la mañana para el desayuno o por la tarde si vamos a merendar y no sepamos que hacer con la masa en el momento de la noche. 
Como recomendación general os recomiendo que el prefermento o el primer levado de la masa sea el que dejéis para la noche. No me atrevería a dejar el último levado (con el roscón ya formado) dentro de la nevera, pues es el más delicado. 
Dejad el prefermento o la masa tapados en la nevera toda la noche. Sacadlo para el siguiente paso dejándolo antes atemperar fuera de la misma 15-30 minutos.

domingo, 13 de enero de 2013

Tronco de Navidad



¡Pues si que ando perdida! No sé vosotros, pero yo en Navidad desconecto de TODO. Son unas fiestas muy especiales para mi. Las celebro en la familia con mucha ilusión (y muchas comidas, y muchas compras, y muchas celebraciones...). Por eso, a pesar de tener vacaciones en el trabajo, no me da tiempo de nada. Desconecto del blog y de cualquier rutina y me dedico a disfrutarlas.

Ahora me toca ponerme al día pues he cocinado bastante y tengo unas cuantas recetas en la recámara. Ya no pegarán mucho, pues son navideñas, pero bueno, si os gustan las guardáis en la recámara para el año que viene. Igualmente yo amplío así mi recetario personal que es uno de los objetivos que seguía al crear este blog.

Y como siempre en estas fiestas... ¡vaya manos de comer! Si es que tenemos la costumbre de celebrarlo todo comiendo: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, comidas con compañeros de trabajo, comidas con amigos, comidas con primos... ¡Un no parar! Y al hacer muchas de ellas en casa o en casa de alguno de ellos es una buena ocasión para preparar algún postre navideño.

Y así fue en la comida con mis amigas: la primera comilona de las fiestas. 10 chicas deseando juntarse para celebrar..., lo que sea. Amigo Invisible, "Pongo" y muchos manjares para pasar el rato. La realizamos en casa de Lola. Cada uno llevaría un plato, algo especial para estas fechas. Y como no, yo me pedí el postre. 

Hace ya tiempo que tenía ganas de hacer un tronco de Navidad, y más después de ver el paso a paso de "Las Recetas de María José". Me encantó el resultado y viendo en vídeo como se hace tan facilmente se anima uno mucho más. Este año caía fijo.

Y cayó. Y el resultado buenísimo, aunque quizás un poco chico para 10 comensales. No resultó complicado de hacer. La mayor complicación puede ser el número de pasos que tiene: bizcocho, crema, cobertura y setitas de adorno, pero todos bastante rápidos. Os animo a hacer este postre, que aunque no sea típico de aquí, deja un sabor de boca estupendo y muy navideño.

Si os animáis con él os recomiendo que veáis el vídeo, os ayudará mucho si andáis un poco perdidos.

Yo lo rellené con una crema de turrón casero y resultó buenísima. Aquí la tenéis.

INGREDIENTES (para un tronco de 8 comensales):

Para el bizcocho:
  • 4 Huevos
  • 120 grs. de Azúcar
  • 120 grs. de Harina
  • Una pizca de Cremor tártaro (opcional)
  • Una pizca de Sal


Para las setas de merengue:
  • 1 Clara de huevo
  • 80 grs. de Azúcar
  • Una pizca de Cremor tártaro
  • Una pizca de Sal


Para la Crema de turrón:
  • 200 ml. de Nata para montar (un brick)
  • Una tableta de Turrón de Jijona
  • Estabilizante de nata (opcional)


Para decorar:
  • 170 grs. de Chocolate de Cobertura
  • Azúcar glass
  • Cacao en polvo




Para la realización seguiremos por orden estos pasos:

Crema de turrón:
Machacamos el turrón hasta que se haga "pizquitos". Montamos la nata (previamente refrigerada) añadiendo el estabilizante. Cuando esté a medio montar (tenga consistencia pero no esté montada del todo) añadimos el turrón y con las varillas seguiremos montando y a la vez mezclando el turrón con la nata. Pararemos cuando adquiera consistencia y la nata tome el color marrón del turrón. Refrigeramos.


Bizcocho:
Separamos las yemas de las claras.

Montamos las claras a punto de nieve junto con el cremor tártaro y la sal hasta que queden muy consistentes.

Montamos las yemas junto con el azúcar hasta que queden espumosas.

Unimos a las yemas las claras montadas. Mezclamos con movimientos envolventes: de fuera a adentro sin "espachurrar" para que no pierdan el aire.

Precalentamos el horno a 170º C.

A esta mezcla le vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada y la vamos integrando.

Cubrimos una placa de horno con papel de hornear y repartimos la masa sobre la superficie intentando obtener un rectángulo uniforme (no tiene por qué ser igual de grande que la bandeja, pero sí lo más uniforme posible en cuanto a tamaño).

Horneamos a 170º C durante unos 10 minutos.

Mojamos un trapo de cocina limpio y lo escurrimos lo más posible.

Depositamos el bizcocho en el paño y vamos enrollando de forma que el bizcocho solo se enrolle sobre el trapo y no sobre sí mismo (para que no se pegue). En el vídeo podéis verlo muy claramente.

Dejamos enrollado un rato hasta que se enfríe.


Setas de merengue:

Montamos la clara junto con la sal, el cremor tártaro y el azúcar. Debemos conseguir un merengue espumoso y bien montado. 

Llenamos una manga pastelera con el merengue y vamos haciendo circulitos (sombreros de las setas) y palitos (el tronco), para posteriormente montar las setas. Debemos intentar que los palitos sean anchos para que puedan aguantar el peso del "sombrero".

Horneamos a 70º C durante una hora.

Dejamos enfriar y añadimos a la base del sombrero un poquito de la crema de turrón (también podemos utilizar chocolate de cobertura derretido). Nos servirá de "pegamento" para pegar el tronco al sombrero de las setas. Pegamos las dos partes.

Si vemos que la crema no nos ha quedado demasiado espesa podemos utilizar el chocolate de cobertura deterrido del paso siguiente para unir las setas, en vez de hacerlo con la crema de turrón.


Cortezas del Tronco:
Derretimos al baño maría el chocolate de cobertura y extendemos sobre una lámina de papel de hornear. Introducimos en la nevera o el congelador y dejamos solidificar.


Montaje:

Desenrrollamos el bizcocho y untamos con la crema de turrón. Enrollamos. Cortamos un trocito de un corte diagonal y lo añadimos a un lado como si fuera un trozo cortado de rama.

Cubrimos con el resto de la crema de turrón el resto del brazo. 

Cortamos a trocitos el chocolate que teníamos refrigerando, imitará la corteza del tronco. Cubrimos la crema de turrón del tronco con ella. Espolvoreamos con azúcar glas.

Decoramos con las setas y las espolvoreamos con un poco de chocolate en polvo.

Servir bien frío. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mantecados de sabores



¡Cuánto estoy tardando este año en ponerme con las recetas navideñas! Llevo más de un mes viendo los blogs de la gente llenos de recetas de dulces, turrones y demás postres navideños, y yo con muchas ganas, pero con poco tiempo.

Pero si en un puente no te pones con ésto..., date por vencida. Y el puente pasado empecé a llenar mi casa de aromas navideños. Esta vez con una receta que me impresionó por lo simple que es, y sobre todo por el resultado obtenido: un dulce con mucho sabor y muy fino, nada basto como a veces resultan algunos mantecados.

En mi casa "somos mucho" de mantecados. Hacen muchos por la zona y como somos tan golosos no nos limitamos a estas fechas para degustarlos, incluso mi hija prefiere un mantecado a un croissant o cualquier pieza de bollería. Cuando hice éstos nos encantaron, pero mi padre y mi hermano que son catadores asiduos de mis recetas, y sobre todo, muy críticos a la hora de evaluarlas (no se cortan un pelo, cosa que agradezco bastante) se quedaron encantadísimos con ellos, ¡hasta mi madre piensa hacerlos! Así supe que habían triunfado :-)

La receta es del blog de Asopaipas, que es un especialista en la materia. Hice varias variedades para ver qué tal estaban y todos quedaron exquisitos. No me enrollo más, aquí tenéis la receta.


INGREDIENTES (para unas 40-50 unidades):
  • 700 grs. de Harina de Fuerza
  • 350 grs. de Azúcar Glas
  • 350 grs. de Manteca de Cerdo Ibérica
  • Ralladura de Limón (mantecados de limón), vainilla líquida (mantecados de vainilla) o en vaina, Chocolate Valor en polvo (mantecados de chocolate), canela (mantecados de canela).
  • Azúcar Glas para espolvorear

El proceso es muy fácil. Lo primero que hay que hacer es tostar la harina, para darle ese gusto tan especial que tienen los mantecados. Para ello ponemos la harina en la bandeja del horno y horneamos a 150º C hasta que pierda el color blanco y empiece a tostarse. El tiempo varía mucho, así es que os recomiendo que estéis pendientes y cada 5-10 minutos remováis con una cuchara para que se tueste toda la harina por igual.

Dejamos enfriar un poco y mezclamos con la manteca y el azúcar glas. Si tenéis algún robot de cocina es bueno utilizarlo en esta fase para evitaros "pringaros" mucho con la manteca, aunque al final mezcléis un poco con la mano para que quede todo bien homogéneo.

Una vez bien mezclada la masa haremos partes, para las distintas versiones. Yo hice 3:
  • Una parte + ralladura de 1-2 limones: mantecados de limón
  • Una parte + una vaina de vainilla abierta (solo las bolitas negras) y una cucharadita de vainilla líquida: mantecados de vainilla
  • Una parte + 2 cucharadas rasas de cacao en polvo Valor: mantecados de chocolate
También podemos añadir una cucharadita de canela para hacer mantecados de canela, o de ralladura de naranja para la versión naranja...

Mezclamos cada parte de la masa con el ingrediente elegido. Yo suelo probar la masa en crudo para ver qué toque de sabor llevan, es decir, si le añado más limón, canela, vainilla... Una vez horneado tiene mal remedio...

Para dar la forma os recomiendo este proceso: encimera de la cocina + film transparente + masa + film transparente + rodillo. Es decir, amasar entre film transparente de cocina os hará el proceso mucho más fácil. No se os pegará la masa ni a la encimera ni al rodillo y será mucho más cómoda de trabajar.

Estiramos la masa dando el grosor deseado. A mi me gustan más finitos, se obtiene una masa más fina y apetecible. Le di 1 cm. de grosor como mucho. Si os gustan más gorditos, también podéis hacerlos así, pero tendréis que hornear algo más de tiempo.

Con un cortador redondo vamos cortando las distintas porciones y con un cuchillo bien afilado vamos separando del film y depositándolos con mucho cuidado en la bandeja de horno, previamente cubierta con papel de hornear. Con la masa que os sobre volvéis a hacer una bola, que volvéis a estirar y vais repitiendo el proceso hasta que se os termine la masa.

Precalentamos el horno a 180ºC. Horneamos durante unos 12-15 minutos. Es importante que estéis pendientes a partir de los 12 minutos más o menos. En cuanto veamos que empiezan a ponerse dorados debemos sacarlos, si no corremos el riesgo de que queden demasiado tostados y sobre todo crujientes, lo que les haría perder su aspecto suave. Fue lo que me pasó en la primera hornada, que fue de 20 minutos, y los mantecados de vainilla acabaron pareciendo los de chocolate. Aunque están buenos han quedado muy crujientes. Este tiempo de horneado también dependerá del grosor que les deis (en la receta original Asopaipas los deja 30-40 minutos).

Sacamos la bandeja del horno y con una paleta vamos colocando sobre una bandeja para que se vayan enfriando. 

Aun calientes, con un colador relleno de azúcar glas los vamos espolvoreando, para que enfríen con el azúcar ya puesto y se les adhiera mejor.

Después de esto..., a disfrutarlos. A mí no sé si me quedaran para cuando llegue Nochebuena. Os los recomiendo de verdad, os van a encantar.



lunes, 3 de diciembre de 2012

Pimientos de piquillo rellenos de Bacalao o Croquetas de Bacalao


Hoy os traigo una receta que nos encanta hacer cuando tenemos alguna comida especial. Y seguro que pensáis que es más complicada que lo que realmente es... ¡Pues no! Es facilita y está de muerte. En casa se hace desde hace muchos años y siempre triunfa. Todo un clásico de la cocina española.

Lo bueno de esta masa es que es muy versátil. Una vez hecha también puede utilizarse para realizar croquetas de bacalao. ¡Y salen muy ricas!

Si tenéis manga pastelera os la recomiendo para rellenar los pimientos, os resultará mucho más cómodo y fácil. Si no, la cuchara de toda la vida y un poquito más de paciencia.

INGREDIENTES (para 4 personas):
  • 16 Pimientos de Piquillo

Para el relleno o masa de croquetas:
  • 150 grs. de Bacalao salado o 250 grs. de Bacalao congelado
  • 1 Cebolla
  • 3 cucharadas de Harina
  • 750 ml. de Leche (esta cantidad es muy variable)
  • Nuez moscada
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta

Para la salsa:
  • 200 ml. de Nata de cocinar (un brick)
  • 8-10 Pimientos de Piquillo
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil (opcional)


Lo primero que debemos hacer es desalar el bacalao (si es en salazón). Para ello lo desmigamos y cubrimos de forma generosa con agua (desmigado se desala mucho antes). Lo ideal es que mientras está en agua lo dejemos dentro de la nevera, sobre todo si es verano. La vamos cambiando varias veces durante unas 3-4 horas el agua. En principio con este tiempo es suficiente. Si quisiéramos desalar un lomo entero sin "desmigarlo" podemos tardar entre 36-48 horas.

Ahora empezamos a realizar el sofrito. Para ello picamos muy finamente la cebolla y la pochamos en una sartén con aceite a fuego lento. Añadimos el bacalao en trocitos pequeños y doramos un poco. Incorporamos la harina y le damos unas vueltas en la sartén para que pierda humedad (a fuego medio 1-2 minutos, hasta que veamos que "nos pide" líquido).

Agregamos la leche (podemos empezar por 400-500 ml.). Removemos y sin esperar mucho tiempo batimos la masa con la batidora dentro de la sartén (este paso es mejor hacerlo antes de que la masa solidifique mucho). Si la mezcla es muy líquida ponemos la batidora más flojita (para evitar que salpique). Si está más espesa subimos la intensidad para que bata bien. Con esto conseguimos quitar los tropezones grandes y que nos quede una masa homogénea, que será más cómoda para rellenar con la manga pastelera. También podéis prescindir de este paso si os gusta la masa con "tropezones" y vais a rellenar los pimientos con cuchara.

Rectificamos de sal (si le hace falta) y ponemos un poquito de pimienta y nuez moscada.

Una vez batida (no hace falta esmerarse demasiado con la batidora, solo unos toques) vamos dando unas vueltas en la sartén hasta que la masa quede un poco más consistente. Si vemos que se nos pasa, "no problem", añadimos más leche y removemos, enseguida espesará de nuevo. El espesor depende del gusto. Tened en cuenta que cuando se enfríe quedará más espesa que en caliente, por lo que es bueno quedarse con un relleno un poco menos espeso del resultado final que deseamos: una masa más líquida que la de las croquetas.

En otra sartén vamos "marcando" los pimientos de piquillo. Para ello limpiamos de las posibles semillas que puedan tener dentro y damos unas vueltas rápidas a fuego fuerte por la sartén, con unas gotitas de aceite.

Rellenamos la manga pastelera con la masa de las croquetas usando cualquier boquilla gruesa (para evitar "atascos") que tengamos. Vamos introduciendo con cuidado en cada uno de los pimientos.

Una vez rellenos preparamos la salsa. Para ello ponemos en el vaso de la batidora unos 10 pimientos y la nata. Batimos, rectificamos de sal y pimienta y reservamos. En cuanto a la cantidad de pimientos es libre. Depende si queréis resaltar el sabor de éste o la suavidad de la nata podéis cambiar la proporción: menos nata o más pimientos.

Vamos poniendo los pimientos en una fuente para el horno. Aquí tenemos 2 opciones. Hornear los pimientos solos y calentar la salsa en una cacerola (quedará más bonito para la presentación) o cubrir los pimientos con la salsa y hornearlo todo junto. Eso va al gusto...

Solo necesitamos hornear (a 180º C) unos 15 minutos: el tiempo necesario para que se calienten.

Sacamos del horno y servimos con la salsa. Podemos espolvorear también con un poquito de perejil picado. 


NOTAS: 
  • Si os gustan las Croquetas de bacalao podéis usar esta receta: espesáis un poco más la masa y formáis las croquetas. Rebozáis en huevo y pan rallado y freís.
  • La Salsa de Pimientos está buenísima también si hacemos las croquetas de bacalao. Queda estupendo en una fuente un fondo de esta salsa y las croquetas por encima. Le da un toque espectacular.


martes, 20 de noviembre de 2012

Croissants "Xavier Barriga"



¿No os pasa que hay veces que os enamoráis de una receta y no paráis hasta que tenéis un huequecito para hacerla? Eso es lo que me ha pasado con estos croissants. Desde que el otro día vi a Xavier Barriga amasando pan en Las Recetas de Maria José (por cierto, un vídeo imprescindible y del que aprenderéis muchísimo si queréis hacer pan casero, recomendado 100%) no he parado hasta que he probado este amasado. Y mejor que con pan, con croissants, que me gustan más.

Así es que este fin de semana se daban las condiciones ideales: lluvia sin parar, sábado tarde sin plan a la vista y muchas ganas de cocinar (hay veces que me pasa y solo quiero estar en la cocina y producir, producir...). Además, me encontraba con ganas de hacer algo "más bregoso". Porque he de deciros que aunque son deliciosos, tienen su trabajillo y hay que tener ganas. Pero realmente os los recomiendo.

Vamos a ver como os explico el proceso para que podáis hacerlos en casa. La receta es del libro "Pan - Hecho en casa y con el sabor de siempre" de Xavier Barriga. Un libro estupendo en el que aprenderéis mucho del tema explicado de forma sencilla.


Yo hice la mitad de la cantidad "al ser una prueba" y me salieron 8 croissants de tamaño normal (o un poquito más pequeño. La verdad es que luego me arrepentí ya que al ser bastante trabajosos (si los hacéis a mano) obtener solo 8 unidades parece que no compensa. Así es que a la próxima los hago con robot y la cantidad que dice Xavier, seguro que me alegro.


INGREDIENTES (para 16 croissants o 35 minicroissants)
  • 500 grs. de Harina Panificable o Harina de Fuerza
  • 10 grs. de Sal
  • 50 grs. de Azúcar
  • 20 grs. de Leche en Polvo
  • 260 ml. de Agua
  • 25 grs. de Levadura Fresca de Panadería
  • 285 grs. de Mantequilla Fría (no es un dulce precisamente "light")
  • 1 Huevo (para pintar)
  • Almíbar (si queremos que queden dulces, para pintarlos al salir del horno)

Amasamos todos los ingredientes a excepción de la mantequilla y la levadura. Para ello, os recomiendo que veáis el vídeo que os he comentado antes. Describe mejor que yo pueda hacer el proceso del amasado y levado de la masa. En resumen, primero la harina con el agua y la sal. Mezclamos bien. Dejamos reposar unos 10 minutos. Amasamos concienzudamente de forma que entre aire a nuestra masa (ver vídeo). Dejamos reposar. Se añade la levadura se amasa unos minutos y se vuelve a dejar reposar.

Si disponemos de robot es mucho más sencillo. Mezclamos todos los ingredientes excepto la mantequilla y la levadura. Amasamos durante unos minutos. Dejamos reposar unos 10 minutos. Añadimos la levadura disuelta en lo mínimo que podamos de agua. Amasamos un poco más y dejamos reposar de nuevo.




Ahora pasamos al proceso del hojaldrado. Estiramos la masa dándole un grosor de 1,5 - 2 cm. Depositamos en una bandeja y cubrimos con film transparente. Dejamos enfriar en la nevera al menos 1 hora.

Mientras haremos el mismo proceso con la mantequilla. Entre 2 trozos de film transparente la estiraremos con un rodillo. Queremos conseguir una placa la mitad de tamaño que la masa.en cuanto a anchura y del mismo largo. Envolvemos en el film ya estirada y dejamos reposar junto a la masa.

Sacamos la masa y la mantequilla del frigorífico. Espolvoreamos el marmol de la cocina con harina y depositamos la masa. Encima colocaremos la placa de mantequilla centrándola a lo ancho. Con los extremos de la masa cubriremos la mantequilla (se nos quedaría una imagen visual como un armario de dos puertas, para que sea un poco gráfico). Estiramos con el rodillo la masa hasta dejarla del mismo tamaño que antes de cubrir la mantequilla.

Ahora realizaremos un pliegue sencillo. Consiste en dividir mentalmente la masa en 3 partes. Depositamos la de la izquierda sobre la del centro y la de la derecha sobre la del centro también, es decir, se nos quedarán como 3 capas de masa una sobre otra. Cubrimos esta masa con film transparente y dejamos reposar unos 15 minutos en la nevera.

Después del reposo giramos la masa 90º y estiramos. Volvemos a realizar otro pliegue sencillo. En total debemos hacer este proceso 3 veces (3 pliegues sencillos para los croissants). Después dejamos reposar unos 30 minutos en la nevera antes de dar la forma a los croissants.

Estiramos la masa en el mármol que habremos espolvoreado con harina. Debemos darle un grosor de un cm. aproximadamente. Hacemos triángulos de 4 cm. de ancho por 8 cm. de alto (para los minicroissants) y un poquito más grandes (casi el doble) para los croissants grandes. Hacemos un pequeño corte en el centro de la base (1 cm.), con lo que conseguiremos que cuando enrollemos el croissant se nos abran un poquito más lo picos y nos quede más alargado. Estiramos un poquito las puntas y enrollamos desde la base a la punta (en youtube hay muchos vídeos en los que podéis ver cómo se hace este proceso, os lo recomiendo).

Una vez formados colocamos bien separados sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear y cubrimos con un paño. Dejamos reposar una hora en un lugar cálido (en cualquier parte de la cocina en verano y dentro del horno apagado en invierno). Veremos que crecen bastante (en el horno crecerán aun más).

Precalentamos el horno a 250ºC. Pintamos los croissants con un huevo (yo le pongo una cucharada de azúcar para que deje algo de dulzor) y horneamos a 200ºC durante unos 12 minutos.

Si los queremos dulces podemos pintarlos al sacarlos del horno con un poco de almíbar (se le puede añadir un poquito de gelatina para que queden como en las tiendas)

Calentitos están estupendos: Dulces, salados, con Nutella, mantequilla, Jamón York y Queso y cualquier cosa que se os ocurra...