jueves, 25 de abril de 2013

Cupcakes superchocolateados de Pascua



Como veis siempre os pongo las recetas con mucho retraso. ¡Qué poca formalidad para una bloguera!, pero Fernando sigue consumiendo todo nuestro tiempo, y eso que es un angelito, pero no deja de ser un bebé angelito, y los bebés requieren mucho tiempo y dedicación. Pero esa sonrisa de media cara que pone lo compensa todo...

Y es Raquel, mi otra hija (ya de nueve años), la que me regaló el año pasado para mi cumpleaños un libro con recetas de cupcakes, que desde el momento que recibí le dije: "éste, para cocinar tú y yo juntas, ¿eh?". 



Y ha sido esta Pascua la que decidimos estrenarlo con estos estupendos y chocolatosos cupcakes. Que están de muerte si os gusta el chocolate. Lo pasamos muy muy bien haciéndolos y pensamos repetir, aunque, ¿quién sabe cuál será la próxima receta?

Por ahora aquí tenéis ésta, espero que os guste:

INGREDIENTES (para unas 18 unidades):

Para los muffins:
  • 250 grs. de Leche entera o Suero de Mantequilla
  • 1 Cucharada de Limón o de Vinagre Blanco (si no tenemos Suero de Mantequilla)
  • 330 grs. de Harina
  • 60 grs. de Cacao en Polvo
  • 1 Cucharadita de Levadura
  • 1 Cucharadita de Bicarbonato
  • Una Pizca de Sal
  • 170 grs. de Mantequilla
  • 400 grs. de Azúcar
  • 5 Huevos
  • 1 Cucharadita de Esencia de Vainilla

Para decorar:
  • 420 grs. de Chocolate de Cobertura
  • 420 grs. de Nata
  • 45 grs. de Azúcar Invertido o Miel
  • 105 grs. de Mantequilla
  • Huevos de chocolate o caramelo
Lo primero que haremos será realizar el Buttermilk o Suero de Mantequilla casero. Para ello añadimos a la leche la cucharadita de limón o vinagre y dejamos que "corte" la leche durante unos 10 minutos.

Ponemos en un bol la Harina, el Cacao, la Levadura, el Bicarbonato y la Sal. Mezclamos y posteriormente lo tamizamos con un colador para que quede bien suelto.

Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta conseguir una crema ligera y le vamos añadiendo los huevos, de uno en uno, quedando cada uno bien integrado antes de añadir el siguiente.

Añadimos a la crema la Vainilla y los ingredientes secos, pero no todos de una vez, sino en 3 o 4 veces: integramos bien y añadimos otra parte, también de suero de mantequilla. Así hasta mezclar todos los ingredientes.

Precalentamos el horno a 180º C.

Rellenamos los moldes las 2/3 partes y los horneamos durante unos 15-20 minutos (id comprobando pinchando el muffin con un palito para comprobar que no quede crudo ni nos pasemos de horneado). Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Para realizar el ganache de chocolate lo primero que debemos de hacer es partir a trozos no demasiado grandes el chocolate. Calentamos en un cazo la nata y el azúcar invertido. Cuando rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos el chocolate y la mantequilla. Removemos hasta que se deshagan por completo.

Una vez que haya templado la introducimos en la nevera para que enfríe completamente.

Llenamos una manga pastelera con boquilla rizada con el ganache de chocolate y la vamos decorando haciendo círculos de fuera a dentro del cupcake.

Decoramos con huevos de chocolate o de caramelo.

martes, 9 de abril de 2013

Trufas de Chocolate y Coco



¡Cuánto tiempo sin publicar! ¡Qué ganitas tenía de ponerme un ratito con el blog. Y es que se me acumulan las recetas. Con la baja maternal paso muchas horas en casa y unido a mi "ansia" por comer (Fernando me tiene como una vaca lechera, y para producir hay que alimentarse...) pues no paro de inventar.

Para colmo esto de internet es un peligro: tanto blog, tanto libro a tu alcance en pdf o un caprichito que se da una comprando libros a través de Amazon... No os imagináis la lista de dulces pendientes que ya desde hace tiempo me apetece hacer, más los que ya he hecho alguna vez y me apetece repetir. Este año no sé como voy a llevar la operación bikini.

Y vamos con una receta que tiene como base al rey de los pecados: el chocolate. Se trata de unas trufas que ya vi hace algún tiempo en Gastronomía & Cía. y que me llamaron mucho la atención. Ahora sé que con todos los motivos. Estas trufas están espectaculares. Además, son sencillísimas de hacer y me venían estupendas para gastar una Leche de coco que paseaba por casa desde hacía algunos meses. ¿Se puede desear algo más delicioso para endulzar y alegrar el paladar?


INGREDIENTES (para unas 35 trufas):

  • 190 grs. de Leche de Coco
  • 50 grs. de Coco rallado
  • 35 grs. de Azúcar glas
  • 300 grs. de Chocolate (podéis usar de cobertura o alguno con más proporción de cacao)
  • Para Rebozar: Coco rallado, Chocolate en Polvo, Virutas de Chocolate...

Troceamos gruesamente el chocolate

Calentamos en un cazo la Leche de Coco, el Coco rallado y el Azúcar glas. Conforme vaya cogiendo temperatura vamos añadiendo el chocolate a trocitos poco a poco. Lo que pretendemos es derretir el chocolate sin que éste llegue a tomar demasiada temperatura, por lo que en el momento que vemos que la mezcla se calienta un poco vamos añadiendo más chocolate. Cuando nos quede la mitad del chocolate aproximadamente retiramos el cazo del fuego, añadimos el chocolate restante y removemos hasta que se deshaga por completo.

Vertemos la mezcla en una fuente y dejamos enfriar primero fuera y cuando pierda calor unas horas dentro de la nevera, hasta que quede espeso y podamos formar las bolas más limpiamente.

Sacamos del refrigerador. Hacemos bolitas y rebozamos con coco, chocolate o cualquier otro ingrediente que deseemos. ¡Ojo! Si queréis rebozar con chocolate en polvo y queréis que os quede con una apariencia seca, debéis hacerlo justo antes de comerlas. Si lo hacéis antes éste se humedecerá y cambiará su aspecto.

Volvemos a refrigerar y estarán listas para servir.



viernes, 22 de febrero de 2013

Panna Cotta de Cítricos... y Fernando



Otra vez ando perdida. Un mes sin publicar, alguna vez me ha pasado, pero esta vez el motivo no es dejadez, falta de ganas o falta de recetas (tengo muchas en la recámara). Esta vez el motivo es la llegada de mi segundo hijo, Fernando. El 25 de enero abrió sus ojitos, dos semanas antes de lo previsto. Un niño muy querido y muy deseado. De nuevo nos ha hecho sentir lo maravillosa que es la vida, que ya lo era..., pero ahora más.

Este niño nos trae locos. Solo queremos pasar tiempo con él, disfrutar de cada gesto, de cada mirada y hasta de cada cambio de pañal. ¡Se nos cae la baba! 

Pero al margen de la euforia (y de la falta de sueño) que nos ha traído Fernando, sigue en mi interior una gran gana de cocinar de seguir probando nuevas recetas y de aprender. Más aun cuando una pasa casi las 24 horas en casa, al lado de la cocina y de mis decenas de libros de cocina, y de internet..., tengo la tentación al alcance de la mano. 

Y aunque poco a poco vuelvo a cocinar durante algunas entradas seguiré poniendo recetas "atrasadas" que no quiero que queden en la recámara. 

Una de ellas es esta Panna Cotta de cítricos, que aunque no es propia de Navidad fue nuestro postre en Nochebuena. Como siempre buscaba algo fresco y ligero que se pudiera digerir tras una estupenda y completa cena. La encontré en el blog de Pepinho, i-Recetas, que tiene cosas estupendas, aunque generalmente con más elaboración de la que a mí me gusta. Pero esta receta es sencilla y con un resultado estupendo, delicioso, ligero y fresco. Os la recomiendo para días en los que queréis algo muy especial pero a la vez ligero. En casa encantó y a pesar del empacho de la cena, nadie dejó nada en el plato.

Aquí tenéis la receta:

INGREDIENTES (para 3 comensales):

Para la Panna Cotta:
  • 3 Hojas de Gelatina
  • 130 grs. de Zumo de Naranja
  • 30 grs. de Zumo de Limón
  • Ralladura de una Naranja
  • Ralladura de medio Limón
  • 5 ml. de Agua de Azahar
  • 10 ml. de Licor de Naranja (Grand Manier, Cointreau...)
  • 140 grs. de Leche Condensada
  • 50 grs. de Nata para montar

Para la Salsa de Frambuesas:
  • 1 vaso de Frambuesas (yo las usé congeladas)
  • 3 cucharadas de Azúcar glas
  • 100 ml. de Nata para montar


Panna Cotta:
Lo primero que debemos hacer es hidratar las hojas de gelatina en agua fría.

Mientras vamos calentando a fuego lento ambos zumos con las ralladuras de cítricos, sin que lleguen a hervir. Colamos el zumo reservando parte las ralladuras. Añadimos aproximadamente la mitad de éstas al zumo. Agregamos también las hojas de gelatina previamente escurridas y disolvemos en los zumos. Incorporamos el agua de azahar y el licor.

En un bol aparte mezclamos con unas varillas la leche condensada y la nata hasta que no nos queden grumos. Añadimos a la mezcla de cítricos.

Vertemos en 3 flaneras metálicas y dejamos enfriar en el frigorífico durante unas 5 horas como mínimo. Como siempre que hagáis algo con gelatina os recomiendo hacerlo el día de antes para que le de tiempo a tomar la consistencia que buscamos. Si tenéis menos tiempo podéis utilizar algo más de gelatina, aunque no  os recomiendo experimentar con este tipo de cosas. Puede que al final nos quede más duro de la cuenta o que aun así no de tiempo a que espese lo suficiente. El tiempo es el mejor ingrediente cuando usemos gelatina.


Para desmoldar pasar un cuchillo afilado por los bordes y voltear sobre un plato con un golpe fuerte.



Salsa de Frambuesas:


En un cazo mezclamos las frambuesas con el azúcar. Hervimos durante un par de minutos. Retiramos del fuego. 

Añadimos la nata y batimos con una batidora lo más potente posible. Se trata de hacer un puré fino que colaremos o pasaremos por un tamiz.

Servir templado o caliente acompañando la Panna Cotta.


jueves, 24 de enero de 2013

Turrón Raffaello



Y cada loco con su tema... Yo a finales de enero sigo poniendo recetas de Navidad, ¡ole ahí! Y es que, como dicen, nunca es tarde si la dicha es buena (en este caso, si el  sabor es bueno).

En realidad se trata del turrón que tiene color blanco, el otro es el turrón de chocolate y frutos secos que vengo haciendo desde hace 3 años.

Os cuento el origen de esta receta. Hace algunas semanas compré en Lidl una crema de untar de coco que suelen sacar a la venta todos los años en Navidad (viene en un bote de cristal tipo Nocilla). Al probarla (está espectacular), me recordó muchísimo al sabor del interior de los bombones Raffaello (que también están buenísimos).

Así es que pensé utilizarla para hacer un turrón con sabor a Raffaello. Todos los años compramos estos bombones en estas fechas y nos encantan, ¡son los primeros que se acaban! Este año me ha faltado "diseccionarlos" para ver de qué están hechos y como poder imitarlos.

El resultado es muy muy parecido. Así es que, si os gustan, aquí los tenéis en forma de turrón (lo de hacer esas bolitas tan perfectas ya era para nota...)




INGREDIENTES (para una tableta):
  • 300 grs. de Chocolate Blanco
  • 150 grs. de Crema de Leche desnatada con Coco rallado Deluxe
  • 40 grs. Coco rallado o Ti' Coco Vahine
  • 40 grs. de Almendras tostadas en trozos
  • 7 Barquillos de galleta o Galletas de helado (las que se usan para el "helado al corte")

Utilizaremos un molde de silicona especial para turrón. Lo espolvoreamos generosamente con la mitad del coco rallado.

Derretimos al baño maría la mitad del chocolate blanco y colocamos sobre el coco en el molde. Intentaremos bañar también las paredes del molde girando éste cuando el chocolate aun esté caliente. Dejamos enfriar para que endurezca.

Ahora cubriremos con la crema de leche y coco intentando evitar los bordes de la tableta (nos quedaremos a 1-2 cm. del borde.

Sobre esta crema añadimos las almendras tostadas y los barquillos o galletas hechos trocitos. Repartimos bien sobre la crema.

Ahora solo nos queda cubrir de nuevo con el resto del chocolate blanco derretido al baño maría y espolvorear con el resto del coco.

Dejamos enfriar y desmoldamos. 

jueves, 17 de enero de 2013

Roscón de Reyes "Definitivo" 2013



Y a fuerza de correr sigo publicando mis recetas navideñas con bastante retraso. Hoy me toca el roscón de reyes, algo ya institucional entre mis amigos la tarde del día 6. 

Llevo 4 o 5 años haciendo el roscón. Cada año utilizo una receta distinta, así voy probando y viendo cual me gusta más. La verdad es que hasta ahora todos salían bastante bien (pero no encontraba mucha diferencia entre una receta u otra, sinceramente). Pero este año he probado la receta de Velocidad de Cuchara. ¡Si vierais la entrada en su blog! Lo ponen tan bien que a ver quién se atreve a no hacerlo. Y leed sus comentarios. Todo el mundo encantado. Pero lo mejor es la experiencia personal de cada uno. Acabo de contaros que no encuentro demasiadas diferencias entre las distintas recetas de roscones que he hecho en estos últimos años. Pero con esta..., ¡vaya si la hay! Es el roscón más tierno y jugoso que he hecho. Con una suavidad... Creo que realmente, al igual que ella dice, es el "definitivo". Claro, tampoco me extraña mucho si se ha basado en la receta del superpanadero Ibán Yarza, todo un crack.

A mis amigos les encantó, y a mí..., ¡madre mía!, si os hiciérais una idea de lo que me gusta el roscón de reyes, no os digo nada... El poquito que sobró me lo traje para congelarlo y desayunarlo en porciones. ¡Qué rico por favor! Es más, mi hermana también probó este año con esta receta y tuvo el mismo éxito su roscón que el mío. No hay duda, si queréis hacer un roscón espectacular probad con este. Eso sí, os recomiendo que veáis el vídeo en el que Robin Food lo cocina con Ibán Yarza y seguro que aprendéis más de un truco para que sea un éxito. En mi caso, he aprendido que para "cuadrar" la consistencia de la masa, en vez de recurrir a añadir harina si la masa está muy pegajosa, debemos poner primero los ingredientes sólidos e ir añadiendo líquido conforme haga falta. Ya veis, siempre acaba una aprendiendo cosas nuevas de los grandes maestros.

Yo os voy a dar la receta con la Thermomix, que es la que aparece en Velocidad de Cuchara. Si no la tenéis seguid el vídeo de Ibán Yarza que elabora a mano todo el proceso

Pues nada más que contaros. Aquí os dejo la receta y a disfrutar:

INGREDIENTES (para un roscón grandecito, unos 8 comensales):

Para el prefermento:
  • 90 grs. de Harina de Fuerza
  • 50 grs. de Leche
  • 5 grs. de Levadura Fresca de Panadería

Para la masa:
  • 120 grs. de Azúcar
  • Piel de 1 Naranja
  • 80 grs. de Leche
  • 60 grs. de Mantequilla
  • 2 Huevos
  • 15 grs. de Levadura Fresca de Panadero
  • 30 grs. de Agua de Azahar
  • 340 grs. de Harina de Fuerza
  • 1 pizca de Sal

Para decorar:
  • 1 Huevo
  • Azúcar
  • Fruta escarchada, almendras laminadas... (al gusto)
  • Nata montada, trufa, crema pastelera...



Lo primero que haremos será el Prefermento. Este nos servirá para dar fuerza a la masa y ayudar al levado.

Depositamos en la Thermomix la harina, la leche y la levadura y mezclamos un minuto a Velocidad Espiga. Dejamos reposar un mínimo de 3 horas a temperatura ambiente. 

Sacamos de la nevera los ingredientes "húmedos" y los dejamos atemperar para que pierdan el frío.

Ponemos el azúcar en el vaso y pulverizamos a velocidad 5-7-9 durante un minuto. Añadimos la piel de naranja (sin nada de parte blanca, para evitar que amargue) y trituramos durante otro minuto a velocidad 10. 

Añadimos el resto de los ingredientes secos: sal, harina de fuerza y levadura y mezclamos durante 20 segundos a velocidad 6.

Añadimos el prefermento, la mantequilla, los huevos, el agua de azahar y 45-50 grs. de leche. Volvemos a mezclar a velocidad 6 durante 30 segundos. Amasamos durante 3 minutos a velocidad espiga. Debemos conseguir una masa un poquito pegajosa a las manos. Si vemos que no lo está suficiente añadimos algo más de la leche, pues cuanto más espesa esté la masa más dura quedará y eso no nos interesa, así es que debemos añadir toda la leche que podamos para que nos quede más suave. Aunque quede algo difícil de manejar con los reposos y amasados quedará algo más manejable. Si hemos añadido más leche volvemos a amasar otros 3 minutos. 

Ahora dejaremos levar la masa durante 1-2 horas en un bol grande o el vaso de la Thermomix. Debe doblar su tamaño. La protegeremos tapando el recipiente con film transparente.

Sacamos la masa del vaso y tras espolvorear con harina de fuerza la encimera amasamos un poco la masa para quitar el aire que tiene dentro. Si vemos que está algo pegajosa nos podemos untar las manos con aceite y así evitaremos que se nos adhiera en exceso.

Dejamos reposar 15 minutos y procedemos a dar forma al roscón. Para ello solo tenemos que meter un par de dedos en el centro de la masa para hacer el agujero central. Luego cogeremos con las 2 manos la masa e iremos dando forma, agrandando el círculo y afinando los bordes del roscón. Pensad que crecerá bastante en el siguiente levado y en el horno, por lo que debe quedarnos más o menos finita (os vuelvo a recomendar el vídeo de Ibán Yarza para que veáis como debe quedar).

Depositamos sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear. Pintamos con huevo y dejamos levar un par de horas. 

Precalentamos el horno a 200ºC.

Volvemos a pintar con huevo y decoramos con azúcar mezclada con unas gotitas de agua (nos debe quedar una textura como arena de la playa mojada), con fruta escarchada, almendras...

Horneamos durante unos 17 minutos, en la parte media del horno (o en un punto inferior a la mitad). Debemos estar pendientes a partir de los 12-15 minutos pues tiende a dorarse en exceso. En este caso cubriríamos con papel de aluminio cuando tenga el "dorado" deseado para que no nos quede muy oscuro.

Cuando esté frío cortamos y rellenamos con el ingrediente elegido. Por supuesto no se os debe olvidar el haba seca: a quien le toque paga el roscón, como manda la tradición.


RECOMENDACIONES PARA EL LEVADO:
Como se trata de un proceso lento, aunque no laborioso, probablemente tengamos que hacerlo en dos días. Puede que nos interese hornearlo por la mañana para el desayuno o por la tarde si vamos a merendar y no sepamos que hacer con la masa en el momento de la noche. 
Como recomendación general os recomiendo que el prefermento o el primer levado de la masa sea el que dejéis para la noche. No me atrevería a dejar el último levado (con el roscón ya formado) dentro de la nevera, pues es el más delicado. 
Dejad el prefermento o la masa tapados en la nevera toda la noche. Sacadlo para el siguiente paso dejándolo antes atemperar fuera de la misma 15-30 minutos.

domingo, 13 de enero de 2013

Tronco de Navidad



¡Pues si que ando perdida! No sé vosotros, pero yo en Navidad desconecto de TODO. Son unas fiestas muy especiales para mi. Las celebro en la familia con mucha ilusión (y muchas comidas, y muchas compras, y muchas celebraciones...). Por eso, a pesar de tener vacaciones en el trabajo, no me da tiempo de nada. Desconecto del blog y de cualquier rutina y me dedico a disfrutarlas.

Ahora me toca ponerme al día pues he cocinado bastante y tengo unas cuantas recetas en la recámara. Ya no pegarán mucho, pues son navideñas, pero bueno, si os gustan las guardáis en la recámara para el año que viene. Igualmente yo amplío así mi recetario personal que es uno de los objetivos que seguía al crear este blog.

Y como siempre en estas fiestas... ¡vaya manos de comer! Si es que tenemos la costumbre de celebrarlo todo comiendo: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, comidas con compañeros de trabajo, comidas con amigos, comidas con primos... ¡Un no parar! Y al hacer muchas de ellas en casa o en casa de alguno de ellos es una buena ocasión para preparar algún postre navideño.

Y así fue en la comida con mis amigas: la primera comilona de las fiestas. 10 chicas deseando juntarse para celebrar..., lo que sea. Amigo Invisible, "Pongo" y muchos manjares para pasar el rato. La realizamos en casa de Lola. Cada uno llevaría un plato, algo especial para estas fechas. Y como no, yo me pedí el postre. 

Hace ya tiempo que tenía ganas de hacer un tronco de Navidad, y más después de ver el paso a paso de "Las Recetas de María José". Me encantó el resultado y viendo en vídeo como se hace tan facilmente se anima uno mucho más. Este año caía fijo.

Y cayó. Y el resultado buenísimo, aunque quizás un poco chico para 10 comensales. No resultó complicado de hacer. La mayor complicación puede ser el número de pasos que tiene: bizcocho, crema, cobertura y setitas de adorno, pero todos bastante rápidos. Os animo a hacer este postre, que aunque no sea típico de aquí, deja un sabor de boca estupendo y muy navideño.

Si os animáis con él os recomiendo que veáis el vídeo, os ayudará mucho si andáis un poco perdidos.

Yo lo rellené con una crema de turrón casero y resultó buenísima. Aquí la tenéis.

INGREDIENTES (para un tronco de 8 comensales):

Para el bizcocho:
  • 4 Huevos
  • 120 grs. de Azúcar
  • 120 grs. de Harina
  • Una pizca de Cremor tártaro (opcional)
  • Una pizca de Sal


Para las setas de merengue:
  • 1 Clara de huevo
  • 80 grs. de Azúcar
  • Una pizca de Cremor tártaro
  • Una pizca de Sal


Para la Crema de turrón:
  • 200 ml. de Nata para montar (un brick)
  • Una tableta de Turrón de Jijona
  • Estabilizante de nata (opcional)


Para decorar:
  • 170 grs. de Chocolate de Cobertura
  • Azúcar glass
  • Cacao en polvo




Para la realización seguiremos por orden estos pasos:

Crema de turrón:
Machacamos el turrón hasta que se haga "pizquitos". Montamos la nata (previamente refrigerada) añadiendo el estabilizante. Cuando esté a medio montar (tenga consistencia pero no esté montada del todo) añadimos el turrón y con las varillas seguiremos montando y a la vez mezclando el turrón con la nata. Pararemos cuando adquiera consistencia y la nata tome el color marrón del turrón. Refrigeramos.


Bizcocho:
Separamos las yemas de las claras.

Montamos las claras a punto de nieve junto con el cremor tártaro y la sal hasta que queden muy consistentes.

Montamos las yemas junto con el azúcar hasta que queden espumosas.

Unimos a las yemas las claras montadas. Mezclamos con movimientos envolventes: de fuera a adentro sin "espachurrar" para que no pierdan el aire.

Precalentamos el horno a 170º C.

A esta mezcla le vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada y la vamos integrando.

Cubrimos una placa de horno con papel de hornear y repartimos la masa sobre la superficie intentando obtener un rectángulo uniforme (no tiene por qué ser igual de grande que la bandeja, pero sí lo más uniforme posible en cuanto a tamaño).

Horneamos a 170º C durante unos 10 minutos.

Mojamos un trapo de cocina limpio y lo escurrimos lo más posible.

Depositamos el bizcocho en el paño y vamos enrollando de forma que el bizcocho solo se enrolle sobre el trapo y no sobre sí mismo (para que no se pegue). En el vídeo podéis verlo muy claramente.

Dejamos enrollado un rato hasta que se enfríe.


Setas de merengue:

Montamos la clara junto con la sal, el cremor tártaro y el azúcar. Debemos conseguir un merengue espumoso y bien montado. 

Llenamos una manga pastelera con el merengue y vamos haciendo circulitos (sombreros de las setas) y palitos (el tronco), para posteriormente montar las setas. Debemos intentar que los palitos sean anchos para que puedan aguantar el peso del "sombrero".

Horneamos a 70º C durante una hora.

Dejamos enfriar y añadimos a la base del sombrero un poquito de la crema de turrón (también podemos utilizar chocolate de cobertura derretido). Nos servirá de "pegamento" para pegar el tronco al sombrero de las setas. Pegamos las dos partes.

Si vemos que la crema no nos ha quedado demasiado espesa podemos utilizar el chocolate de cobertura deterrido del paso siguiente para unir las setas, en vez de hacerlo con la crema de turrón.


Cortezas del Tronco:
Derretimos al baño maría el chocolate de cobertura y extendemos sobre una lámina de papel de hornear. Introducimos en la nevera o el congelador y dejamos solidificar.


Montaje:

Desenrrollamos el bizcocho y untamos con la crema de turrón. Enrollamos. Cortamos un trocito de un corte diagonal y lo añadimos a un lado como si fuera un trozo cortado de rama.

Cubrimos con el resto de la crema de turrón el resto del brazo. 

Cortamos a trocitos el chocolate que teníamos refrigerando, imitará la corteza del tronco. Cubrimos la crema de turrón del tronco con ella. Espolvoreamos con azúcar glas.

Decoramos con las setas y las espolvoreamos con un poco de chocolate en polvo.

Servir bien frío. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mantecados de sabores



¡Cuánto estoy tardando este año en ponerme con las recetas navideñas! Llevo más de un mes viendo los blogs de la gente llenos de recetas de dulces, turrones y demás postres navideños, y yo con muchas ganas, pero con poco tiempo.

Pero si en un puente no te pones con ésto..., date por vencida. Y el puente pasado empecé a llenar mi casa de aromas navideños. Esta vez con una receta que me impresionó por lo simple que es, y sobre todo por el resultado obtenido: un dulce con mucho sabor y muy fino, nada basto como a veces resultan algunos mantecados.

En mi casa "somos mucho" de mantecados. Hacen muchos por la zona y como somos tan golosos no nos limitamos a estas fechas para degustarlos, incluso mi hija prefiere un mantecado a un croissant o cualquier pieza de bollería. Cuando hice éstos nos encantaron, pero mi padre y mi hermano que son catadores asiduos de mis recetas, y sobre todo, muy críticos a la hora de evaluarlas (no se cortan un pelo, cosa que agradezco bastante) se quedaron encantadísimos con ellos, ¡hasta mi madre piensa hacerlos! Así supe que habían triunfado :-)

La receta es del blog de Asopaipas, que es un especialista en la materia. Hice varias variedades para ver qué tal estaban y todos quedaron exquisitos. No me enrollo más, aquí tenéis la receta.


INGREDIENTES (para unas 40-50 unidades):
  • 700 grs. de Harina de Fuerza
  • 350 grs. de Azúcar Glas
  • 350 grs. de Manteca de Cerdo Ibérica
  • Ralladura de Limón (mantecados de limón), vainilla líquida (mantecados de vainilla) o en vaina, Chocolate Valor en polvo (mantecados de chocolate), canela (mantecados de canela).
  • Azúcar Glas para espolvorear

El proceso es muy fácil. Lo primero que hay que hacer es tostar la harina, para darle ese gusto tan especial que tienen los mantecados. Para ello ponemos la harina en la bandeja del horno y horneamos a 150º C hasta que pierda el color blanco y empiece a tostarse. El tiempo varía mucho, así es que os recomiendo que estéis pendientes y cada 5-10 minutos remováis con una cuchara para que se tueste toda la harina por igual.

Dejamos enfriar un poco y mezclamos con la manteca y el azúcar glas. Si tenéis algún robot de cocina es bueno utilizarlo en esta fase para evitaros "pringaros" mucho con la manteca, aunque al final mezcléis un poco con la mano para que quede todo bien homogéneo.

Una vez bien mezclada la masa haremos partes, para las distintas versiones. Yo hice 3:
  • Una parte + ralladura de 1-2 limones: mantecados de limón
  • Una parte + una vaina de vainilla abierta (solo las bolitas negras) y una cucharadita de vainilla líquida: mantecados de vainilla
  • Una parte + 2 cucharadas rasas de cacao en polvo Valor: mantecados de chocolate
También podemos añadir una cucharadita de canela para hacer mantecados de canela, o de ralladura de naranja para la versión naranja...

Mezclamos cada parte de la masa con el ingrediente elegido. Yo suelo probar la masa en crudo para ver qué toque de sabor llevan, es decir, si le añado más limón, canela, vainilla... Una vez horneado tiene mal remedio...

Para dar la forma os recomiendo este proceso: encimera de la cocina + film transparente + masa + film transparente + rodillo. Es decir, amasar entre film transparente de cocina os hará el proceso mucho más fácil. No se os pegará la masa ni a la encimera ni al rodillo y será mucho más cómoda de trabajar.

Estiramos la masa dando el grosor deseado. A mi me gustan más finitos, se obtiene una masa más fina y apetecible. Le di 1 cm. de grosor como mucho. Si os gustan más gorditos, también podéis hacerlos así, pero tendréis que hornear algo más de tiempo.

Con un cortador redondo vamos cortando las distintas porciones y con un cuchillo bien afilado vamos separando del film y depositándolos con mucho cuidado en la bandeja de horno, previamente cubierta con papel de hornear. Con la masa que os sobre volvéis a hacer una bola, que volvéis a estirar y vais repitiendo el proceso hasta que se os termine la masa.

Precalentamos el horno a 180ºC. Horneamos durante unos 12-15 minutos. Es importante que estéis pendientes a partir de los 12 minutos más o menos. En cuanto veamos que empiezan a ponerse dorados debemos sacarlos, si no corremos el riesgo de que queden demasiado tostados y sobre todo crujientes, lo que les haría perder su aspecto suave. Fue lo que me pasó en la primera hornada, que fue de 20 minutos, y los mantecados de vainilla acabaron pareciendo los de chocolate. Aunque están buenos han quedado muy crujientes. Este tiempo de horneado también dependerá del grosor que les deis (en la receta original Asopaipas los deja 30-40 minutos).

Sacamos la bandeja del horno y con una paleta vamos colocando sobre una bandeja para que se vayan enfriando. 

Aun calientes, con un colador relleno de azúcar glas los vamos espolvoreando, para que enfríen con el azúcar ya puesto y se les adhiera mejor.

Después de esto..., a disfrutarlos. A mí no sé si me quedaran para cuando llegue Nochebuena. Os los recomiendo de verdad, os van a encantar.