domingo, 5 de febrero de 2012

Majado de Ajo y Perejil


Hoy comienzo un apartado que llevo algún tiempo queriendo hacer. Es el apartado de "Consejos": un "batiburrillo" de temas dónde os explicaré algunos de mis trucos en la cocina. No sé cuánto dará de sí, pero lo que si tengo claro es que quiero compartir con vosotros lo poco o mucho que os pueda ayudar en la cocina y sacaros de algún apuro. Ya me contáis qué os parece. Y si tenéis alguna sugerencia será bienvenida.

Y empiezo con una de las cosas más útiles que tengo en casa siempre: el majado de ajo y perejil. Seguro que alguna ya lo hace y podrá ratificar su utilidad.

A pesar de tener un blog de cocina y poder dar la impresión de que me paso horas cocinando, nada más lejos de la realidad. Llego a la casa a las 15:15 después del trabajo y la mayoría de los días no tengo nada preparado. Por otro lado me gusta cuidar mi alimentación e intento "compensar" los excesos de dulces con una alimentación basada en la cocina a la plancha al menos 2 o 3 días a la semana.

Y el pescado a la plancha..., no sé a vosotros, pero a mí me pide ajo y perejil. Y no hay nada más cómodo que tener un tarrito en la nevera con esta mezcla ya hecha. Cuando la carne o pescado están casi cocinados se lo añadimos por encima. 5 segundos de fuego y ¡listo! Me ahorro pelar ajos cada vez y tener siempre perejil fresco en casa (pocas veces puedo comprar en la verdulería).

Os cuento en qué consiste. Básicamente se trata de picar con batidora, mortero o similar una combinación de ajo y perejil, y conservar en un tarro con aceite. Suelo hacer dos cabezas de ajos, un buen puñado de perejil y unos 200 ml. de aceite de oliva virgen extra. Estas cantidades son a ojo por lo que varían bastante de una vez para otra, pero siempre sale bien.



Yo suelo picarlo con la batidora a una velocidad baja, triturando sólo lo justo para que trocee y que no llegue a hacerse una salsa de ajo y perejil, sino que queden conservados en aceite. Si tenéis picadora 1-2-3 o tenéis ganas de hacerlo con mortero, seguro que os queda mejor, pero yo atajo y lo hago de ésta forma.

En cuanto a la conservación: un tarro de cristal tapado y un montón de semanas en la nevera. El aceite conserva a las mil maravillas.

¿La utilidad que le doy? Carne y pescado a la plancha o al horno, queso fresco a la plancha, relleno de flamenquines, setas a la plancha, sofrito para comida, pasta (con este majado y unas anchoas simplemente tenéis un plato espectacular). Seguro que se os ocurren muchas más.

Es un básico en mi cocina y os garantizo que os alegraréis de tenerla en casa si soléis usar estos ingredientes.

jueves, 2 de febrero de 2012

Canelones de carne


¡Ay qué comida tan rica! Si es que me encantan... Y a mi hija ni os cuento... Me recuerda a mi niñez, en casa sacando la pasta y secándola sobre un paño de cocina. Luego le daba la vuelta y con una cucharadita ponía la carne encima. Lo de enrollarlos... solía hacerlo mi madre, que se daba más maña. Siempre que llego a este punto del proceso me viene este recuerdo...

En casa siempre los hemos hecho de carne, es la tradición en casa. Creo que es la forma más sabrosa de degustar. Pero tengo en mente unos de espinacas, paté..., hay muchas más opciones para experimentar. Os mantengo informados ;-)

Suelo hacer un sofrito de carne con tomate que utilizo para macarrones, empanadillas, berenjenas rellenas... Hago grandes cantidades y congelo. Y te sirve para un apuro en cualquier momento. Además como tiene tantas posibilidades no repites.

Os pongo la receta y ya me contais:

Ingredientes (para unas 4 raciones):
  • Sofrito de carne
  • Salsa Bechamel
  • 20-25 placas de canelones
  • 125 grs. de queso rallado (yo utilizo cualquiera que tenga en casa)

Sofrito de carne (os sobrará):
  • 50 grs. de Aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria (opcional)
  • 1/4 kg. de carne picada de ternera
  • 1/4 kg. de carne picada de cerdo
  • Sal
  • Pimienta
  • 1/2-1 vaso de tomate frito casero (sabrá mucho mejor que el de bote)

Picamos la cebolla finita y freímos a fuego lento. Cuando esté medio hecha añadimos los ajos y la zanahoria también picados finamente. Damos unas vueltas para que se hagan un poco y añadimos la carne picada. Salpimentamos y cocinaremos hasta que deje de soltar agua y veamos que está hecha.

Añadimos tomate frito al gusto y cocinamos un poquito para que se integren todos los ingredientes.


Salsa Bechamel:
  • 400 grs. de leche
  • 30 grs. de mantequilla
  • 60 grs. de harina
  • 1 cucharadita de aceite
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
Poner a calentar la leche en un cazo o en el microondas hasta que esté muy caliente (sin llegar a hervir).

Derretir la mantequilla en otro cazo. Añadir la harina y dar unas vueltas para que no esté totalmente cruda. Cuando veamos que se despegue de las paredes podemos añadir la leche caliente. Removemos con unas varillas sin parar (ya a fuego medio). Con esto evitaremos que se pegue al fondo y que salgan grumos. Salpimentamos y añadimos un poquito de nuez moscada: la responsable de su exquisito sabor. ¡Ojo!, igual que os digo que su sabor es muy importante, el exceso puede estropear el sabor de la bechamel. Echadla poco a poco y vais probando hasta que le encontréis el punto.

En cuanto a la consistencia que debe tener seguro que ya la conocéis: ni líquida, ni espesa (no debe quedar hecha un bloque). Lo bueno que tiene la bechamel es que es fácil de "arreglar". Si nos queda muy espesa, añadimos leche. Si nos queda muy líquida, cocinamos un rato más hasta que vuelva a espesar.


Elaboración de los canelones:

Hervimos las placas de pasta o cocinamos según las indicaciones de la marca. Colocamos sobre un paño de cocina limpio durante unos minutos. Damos la vuelta y dejamos el tiempo suficiente para que la pasta pierda la humedad y al enrollarla no se escurra.

Preparamos el sofrito.

Una vez la pasta esté seca colocamos una cucharada del sofrito sobre ella. La cantidad la iremos averiguando conforme vayamos enrollando: si hemos puesto poco veremos que queda el tubito bastante vacío. Si hay mucho veremos que no se puede enrollar: un poco de paciencia y enseguida le cogeréis el punto.

Una vez que hayamos enrollado el canelón colocamos en una fuente con el filo el fondo (para que no se deslíe). Iremos poniendo uno junto al otro hasta que completemos (el tamaño de la fuente también tendréis que calcularlo a ojo).

Hacemos la bechamel y cubrimos con ella la pasta. La cantidad, según os gusten de "bañados". A mí no me gusta que tengan demasiada, solo que les de el toque de suavidad que requieren. Es decir, los cubro por encima y relleno los huequecitos de las esquinas, pero sin abusar.

Añadimos el queso rallado por encima y gratinamos poniendo el horno solo por arriba (gratinador) a la temperatura máxima. Si veis que la carne o la bechamel no estaban demasiado calientes podéis ponerlos un ratito antes en la mitad del horno a 180º para que se calienten y después gratinais.


Es un plato de lujo. Espero que os guste.

lunes, 23 de enero de 2012

Smoothie de Fresas y Plátano


Hace ya algún tiempo vengo apuntándome a los batidos de frutas (solo fruta) para desayunar. Y claro, una empieza a mirar y mirar (para variar) y acaba encontrando recetas estupendas con las que tomar un batido distinto cada día de tu vida. Empezamos a añadirle yogur, leche y empezamos a crear, o simplemente ajustarlo a la fruta que tengamos en la nevera en ese momento.

Un Smoothie es un batido muy frío elaborado con fruta natural y algún tipo de lácteo, que le confiere una suavidad ("smooth") extra. Se originaron en América Latina (cuna de estupendísimas frutas tropicales), pero fueron los estadounidenses los que lo pusieron de moda. Y con el auge de internet y de las franquicias llega también a nuestro país, aunque sinceramente, "batidos de yogur o leche" hemos tenido aquí toda la vida ;-). En fin, que lo llamemos batido, o lo llamemos "smoothie" estaremos disfrutando de un producto natural, sano y light (dependiendo de la versión que elijamos, claro). Eso sí, si lo hacéis en casa. Los smoothies que compramos en franquicias en la calle están cargados de ingredientes "menos naturales y menos ligeros".

Os los recomiendo: es una forma de gastar fruta "pasadilla", tomáis una cantidad de vitaminas increíbles y variais cada mañana vuestro desayuno. ¡Ah! Y si tenéis niños, no os digo nada como los "engañais" para que tomen vitaminas sin casi darse cuenta.

Hoy os pongo la receta concreta de "la foto", pero otro día haré una entrada con ideas para crear vuestros propios batidos de fruta y os recomendaré algún librillo del tema. Aquí tenéis mi Smoothie de Fresas y Plátano

Ingredientes (para 2 personas):
  • 6-8 fresas grandes
  • 1/2 plátano (no pongáis más o anulará el sabor de la fresa)
  • 1 yogur natural (también podéis usarlo de fresa o plátano)
  • 1/2 vaso de leche
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Azúcar (o sacarina) al gusto
  • 1 cubito grande de hielo industrial (2-3 de los hecho en casa)


La elaboración es muy sencilla. En una batidora americana introducir todos los ingredientes y batir hasta que todo quede homogéneo.

Si no tenéis batidora americana podéis usar una batidora potente. En cuanto al hielo dependerá de la batidora que tengamos: algunas lo pican y otras no. Si no puede picar hielo podemos tener todos los ingredientes muy fríos preparados en la nevera (o incluso congelar alguno de los ingredientes).

Animaros con los smoothies, ¡son estupendos!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Cordiales murcianos


Hace un año, por estas fechas, recorriendo un centro comercial abarrotado de dulces navideños, Fernando me hablaba de unos dulces murcianos, que a él, a pesar de no ser muy goloso le encantaban. Me explicó más o menos los ingredientes que llevaban y me dijo el nombre, que no memoricé, aunque me quedé con la imagen del dulce en mi mente.

Pasó un año y bicheando por un blog que me encanta: Cosicas dulces... y alguna salada encuentro la receta "Cordiales". Leyendo los ingredientes me vino a la mente la conversación del año anterior con Fernando y de repente dije: "éstos eran". Sí, se trataba de los cordiales murcianos. Le envié el enlace y empezó el proceso para la elaboración de este dulce tradicional murciano.

Se hacen bastante rápido. Lo más laborioso es el momento de hacer la pelotita e introducir el cabello de ángel dentro, pero se acaba rapidillo.

He de deciros que el resultado es muy bueno, y según el "catador" oficial dimos de lleno con la receta tradicional. Así es que agradecer a María su receta que copio en mi blog con algún comentario y seguro repetiremos en siguientes navidades.


Ingredientes (para unos 25 cordiales):
  • 500 grs. de Almendra (o almendra molida en su defecto)
  • 375 grs. de Azúcar
  • Raspadura de 2 Limones
  • 1 cucharadita de Canela
  • 3 Yemas + 1 para pintar (opcional)
  • 1 Huevo
  • 300 grs. aproximadamente de Cabello de ángel
  • 15 Obleas crudas (de las del turrón de Alicantes)

Con algún cortador redondo u otro utensilio vamos recortando las obleas en círculos de unos 6 cm. de diámetro.

En un procesador o picador picamos la almendra (es mejor a comprarla picada porque gusta encontrar trocitos).

En un bol colocamos la almendra molida, el azúcar, la canela, la ralladura de los limones y el huevo y las 3 yemas batidas.

Amasamos bien con las manos hasta que todo quede integrado (nos quedará una masa pegajosa).

Con un peso vamos haciendo porciones de unos 40 grs.

Para hacer cada cordial separamos de cada porción un poquito de masa (nos servirá para sellar). Con el resto hacemos una pequeña cazuelita aplanando la masa en la mano y luego dando forma de cuenco, que rellenaremos con una cucharadita pequeña de cabello de ángel. Sellamos con la masa que habíamos separado y colocamos encima de la oblea (nos sobrará 1/2 o 1 cm. de oblea alrededor del cordial, pero en el horno se reducirá).

Podemos pintar la parte de arriba del cordial con un poquito de yema batida.

Horneamos a 190º entre 10-15 minutos, siempre vigilando para que no se quemen. Al salir del horno estarán blanditos pero se irán endureciendo conforme se enfríen.

Os animo a hacer esta receta. Está exquisita. Podéis ver el paso a paso con fotos en la página de Cosicas dulces... y alguna salada

jueves, 29 de diciembre de 2011

Biscuit de Higos con salsa de Nueces


Este verano volvimos a Trevélez, como cada verano, a comer trucha. Es una tradición que Fernando cumple a rajatabla todos los veranos y a la que yo me he sumado. Hacen una trucha deliciosa, con un sabor buenísimo. Os recomiendo que os paséis por allí cuando subáis a las Alpujarras.

Pero si buenas estaban las truchas, casi mejor estaba el postre que le siguió, éste que os traigo. Es un postre bastante conocido, aunque yo no lo había probado aun. Pero sí recordaba haberlo visto en un recetario que tengo en casa. Desde aquél día de verano pensé que debía hacerlo, y al llegar las Navidades y ver higos secos en todas las tiendas de alimentación compré el paquetito que me sirve de base a esta receta.

Es muy sencillo de hacer, lo único que requiere es "muchas varillas" para montar yemas, claras y nata. Fue la guinda a la magnífica cena de Nochebuena que celebramos en casa. Cada uno de los comensales hizo su aportación culinaria, con lo que obtuvimos una cena de lujo: aperitivos de pasta brick, dátiles con bacon, foie, anchoas de la Scala, sopa de pescado, solomillo en salsa de champiñones... Un menú para chuparse los dedos. Y al final, cuando ya no cabía nada más, hubo hueco para este postre que resulta muy ligero para terminar.

Aquí os dejo la receta. Espero que os guste.

Ingredientes (para unos 10-12 comensales):

Para el Biscuit:
  • 6 yemas de Huevo
  • 250 grs. de Azúcar
  • 4 claras de Huevo
  • ½ litro de Nata
  • 150 grs. de Higos picados
  • 100 ml. de Oporto (o Coñac o algún licor para remojar)

Para la Salsa de nueces:
  • ½ litro de Leche
  • 125 grs. de Azúcar
  • 100 grs. de Nueces
  • 50 grs. de Miga de pan blanco fresca
  • Canela

Para hacer el biscuit:

Picamos los higos pequeñitos y ponemos en remojo con el Oporto durante una noche. Si no tenéis tanto tiempo podeís cocerlos a fuego lento un ratito para que se vayan poniendo blanditos.

En un recipiente adecuado, se baten al baño María las yemas de huevo con el azúcar hasta que se esponjen y espesen. Se retiran del fuego y se sigue batiendo hasta que se enfríen.

Montamos la nata y reservamos. Montamos las claras a punto de nieve y reservamos también.

Agregamos a las yemas la nata y los higos (el jugo del Oporto que haya sobrado también) y removemos hasta que todo quede bien integrado. Añadimos las claras y volvemos a remover con movimientos envolventes. Introducir en flaneras o en un molde de plum-cake y congelar.


Para preparar la salsa:

Cocemos la leche con el azúcar, las nueces y una pizca de canela. Cuando comience a hervir se incorpora la miga de pan, y se deja hervir durante media hora (con cuidado de que no se pegue, yo lo hice en Thermomix para estar más relajada con ésto).

Para servir se pone la salsa de nueces calentita en el fondo del plato y el biscuit encima.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mousse de Limón


Ya sé que estamos en Navidad y pegan recetas de eso, de Navidad, y las habrá... Pero estamos a día 20 y ya estoy empachada de tanta comida, mantecado y exceso.

Anoche nos juntamos en casa nuestro grupo de amigas para celebrar estas fiestas. Y pensando en eso, en los empachos, decidí "refrescarles" el postre con una mousse de limón, aunque no sea lo más apropiado. Tengo que decir que todos los cuenquecitos quedaron vacíos, y hasta alguien se quejó de que "era poco", jeje, por lo que creo que conseguí lo que pretendía.

Esta receta la llevo haciendo años en casa, desde antes de que existiera internet. No recuerdo de dónde la obtuve, pero es un proceso muy básico.

Así es que remangaros, poned en marcha las varillas y ¡vamos con ella!

Ingredientes (para unas 8 raciones):
  • 400 grs. de Nata
  • 250 grs. de Azúcar
  • 1 sobre de Gelatina neutra (o 6 hojas de cola de pescado)
  • 4 Huevos
  • 3 Limones


Si utilizamos hojas de gelatina poner a hidratarlas en agua fría.

Montar la nata y reservar en la nevera.

Separar las yemas de las claras. Batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que blanqueen.

Rallar la piel de 1 limón y hacer zumo de los 3 limones. Calentar al fuego. Si no queremos encontrar la ralladura en la mousse, hervir un rato y colar para que la ralladura deje la esencia y entonces añadimos la gelatina. Si no os importan los trocitos, añadir la gelatina y calentar la mezcla y cuando ésta se haya disuelto apagar el fuego. Cuando se haya enfriado un poquito verter sobre las yemas y mezclar.

Batir las claras hasta que estén espumosas, agregar el resto del azúcar y unas gotitas de limón y seguir batiendo hasta punto de nieve.

Añadir a la mezcla de yemas y limón la nata (reservar un poco para adornar sin olvidarnos que debemos azucararla). Mezclar con movimientos envolventes y añadir las claras a punto de nieve. Volvemos a mezclar con mucho cuidado y finalizamos cuando esté todo bien integrado.

Repartir en copas y enfriarlas en la nevera.

Adornar con nata y cualquier otro ingrediente que deseemos.

martes, 6 de diciembre de 2011

Spritzgebäck Biscuits


¡Pero cómo me gustan las galletas! ¡Qué ricas que están! Y no hay ninguna comprada que esté mejor que unas buenas galletas caseras. Hay mil variantes y todas están ricas... Aunque creo que mis preferidas son las pastas de té rizadas. Tienen una suavidad que no puedes parar de comer...

Hoy, para celebrar mis 20.000 visitas en el blog (nunca lo hubiera pensado cuándo empecé con él) os dejo esta receta, de nuevo del libro, Step by Step Baking (lo estoy "destripando" entero). Es una galleta alemana que se hace para navidad. Spritzen, significa algo así como "chorro", al ser galletas que se hacen con una churrera o manga pastelera, lo que les da el nombre. Son deliciosas: suaves, mantequillosas pero no pesadas. ¡Para no parar! Las hice para regalárselas a una amiga "convaleciente" y le encantaron a ella... ¡y a toda la familia!.




Agradeceros a todos las visitas y comentarios en mi blog. Un lujo contar con vosotros.

Ingredientes (para unas 50 galletas):
  • 190 grs. de Mantequilla a temperatura ambiente
  • 125 grs. de Azúcar
  • 1/2 cucharadita de Esencia de Vainilla o un sobre de Azúcar Vainillado
  • 1 pizca de Sal
  • 250 grs. de Harina
  • 65 grs. de Almendra en Polvo
  • 2 Yemas de Huevo L
  • 2 Claras de Huevo L
  • 50 grs. de Chocolate de cobertura (mejor si es con leche)
Batimos la Mantequilla con unas varillas hasta que quede homogénea. Añadimos el Azúcar, la Vainilla y la Sal y volvemos a batir hasta que quede todo bien integrado y lo más espumoso posible.

Vamos añadiendo la Harina tamizada poco a poco: mezclamos de tres en tres cucharadas con movimientos envolventes. Cuando esté todo integrado añadimos la Almendra de la misma forma.

Precalentamos el horno a 180º.

Añadimos las 2 Yemas y una Clara. Integramos bien.  Si vemos que la masa está espesa y le cuesta salir le añadimos 1/2 Clara más. Si aun así no está lo suficientemente maleable podemos añadir el resto de la clara pero sin pasarnos para que no quede muy líquida. Pasamos a una manga pastelera con boquilla rizada.

Sobre papel de hornear o una hoja de silicona damos formas a las pastas (con esta cantidad hice 3 bandejas) y horneamos durante unos 10-12 minutos, hasta que empiecen a tomar color. Es importante vigilar a partir de los 10 minutos para que no se tuesten demasiado: queremos solamente que pierdan el color de masa cruda, pero no que se doren. Dejamos enfriar las pastas unos 10 minutos en la bandeja para que no se rompan al cogerlas.

Calentamos el chocolate al baño maría. Cuando esté totalmente derretido bañamos las galletas (sólo la mitad) en él y dejamos enfriar en una rejilla. Si tenemos prisa podemos guardarlas unos minutos en el congelador y enseguida se endurecerá.