martes, 5 de noviembre de 2013

Pastel Bagdad (o Tarta de Galletas y Chocolate)



¡Ay qué recuerdos me trae esta tarta! Es una de las primeras que aprendí a hacer, hace ya unos cuantos años..., muchos..., tendría yo más o menos  8..., ¡qué tiempos aquellos! La hacía en casa de mis tías, los fines de semana, que los pasaba allí enteritos entre discos de José Luís Perales, mis primeras labores de punto de cruz, realce o matizado, y algún que otro ratito en la cocina. ¡Madre mía!, los niños de ahora ya no hacen esas cosas. El caso es que todos esos momentos han marcado mi presente "DIY" tanto culinario como artesanal, y ¡me encanta, me encanta, me encanta!.

La verdad es que esta tarta quedó arrinconada entre las hojas de mi primer recetario y hace un par de años volvió a salir (en forma de tarta de dinosaurios). Y hace unos días salió de nuevo, aprovechando que era el cumpleaños de Raquel y que lo mejor para un cumpleaños infantil es una tarta de chocolate. 

Es una tarta chocolate total, nada de natillas, ni nata, ni otras variantes: galletas y chocolate mezclado con unos cuantos ingredientes. ¿El secreto de su sabor?: una cucharadita de Nescafé que le da un toque muy especial. Es sencillísima de elaborar, muy rápida. La complicación más grande es montar claras a punto de nieve, y todo lo demás muy facilito. 

¿A que estáis deseando ver la receta? Aquí la tenéis:

INGREDIENTES (para un molde cuadrado de unos 20 cm.):
  • 200 grs. de Chocolate de Cobertura sin leche
  • 3 cucharadas de Agua
  • 2 cucharaditas de Nescafé
  • 4 Huevos
  • 4 cucharaditas de Coñac o Licor de caramelo
  • 100 grs. de Mantequilla
  • 200 grs. de Galletas
  • 1/2-1 vaso de Leche
  • 1 pizca de Sal
  • 1 cucharada de Azúcar
Se trocea el chocolate y se funde al baño maría con 3 cucharadas de agua mezcladas con el Nescafé

Separamos las yemas de las claras (las claras 2 en un recipiente y otras 2 en otro). Montamos 2 claras a punto de nieve.

Se retira del fuego y se añade la mantequilla en trocitos, las 4 yemas y el licor. Se mezcla bien y cuando esté templado (más bien tirando a frío) se incorporan 2 claras a punto de nieve.

Ponemos la leche en un plato hondo y vamos mojando las galletas (unos 2 segundos aproximadamente cada una). Vamos forrando un molde cuadrado con las galletas alternando capas de crema de chocolate y galletas, terminando con una de galleta (tendremos más o menos capas en función del tamaño del molde). Lo ideal son 4 capas de galletas y 3 de chocolate, aun así no sale demasiado alta. 

Se deja enfriar y en el momento de servir se montan las 2 claras restantes a punto de nieve con una pizca de sal y con 1 cucharada de azúcar y se adorna el pastel (esta vez la adorné sin las claras, aunque la receta original sí las lleva).

Esta es del 2.012, del cumpleaños de mi sobrino Nachete.

miércoles, 16 de octubre de 2013

World Bread Day 2013 - Pan redondo "Turris"



Hoy 16 de octubre se celebra el día mundial del pan, día en que los aficionados al pan casero cocinan y "muestran al mundo" sus panes hechos en casa, panes para todos los gustos: una pasada. Si introducís en Google o Pinterest "World Bread Day" quedaréis maravillados de la gran exposición de panes que encontraréis: panes de todo el mundo, panes de todos los tipos, panes caseros que no son difíciles de conseguir si os introducís en este mundillo, un mundo que ando descubriendo y que me tiene entusiasmada.




Así es que este año me estreno en tan maravilloso evento. Y como es un estreno, pues soy muy novata aun en esta ciencia, lo voy a hacer con un pan muy sencillo, pero de una calidad extraordinaria. La receta viene de la mano del maravilloso panadero Xavier Barriga, del que ya os he puesto en este blog las recetas de magdalenas y de croissants, ambas super-extendidas en internet. Tengo su libro de "Pan", en el que también viene esta receta y el de "Bolleria", ambos de "caerse la baba". El pan que os pongo es el pan redondo que vende en sus panaderías de Barcelona "Turris" y es la típica hogaza de aroma y textura extraordinaria que va estupenda con "lo que le eches".



Pensaréis que el secreto de un buen pan puede estar en la complejidad de los ingredientes, en tener una técnica intachable o qué se yo. Pero he descubierto que los mejores "ingredientes" para un buen pan son la paciencia (como bien dice Xavier Barriga) y las ganas. Tenemos que trabajar la masa "hasta que esté", reposando lo que tenga que reposar y amasando lo que haya que amasar, sin prisas. Con esto y unos ingredientes aceptables podemos hacer un pan extraordinario.

La receta podéis verla en el blog de Las recetas de MJ, donde la bloguera más dicharachera realiza paso a paso el pan Turris con Xavier Barriga. Viendo este vídeo no necesitaríais la receta, porque está muy bien y claramente explicado todo el proceso. No obstante os pongo los ingredientes y la elaboración de forma reducida por si a alguien le interesa echarle un vistazo. Pero os recomiendo ver el vídeo porque aprenderéis mucho acerca del pan. Es excelente.

En mi caso el horneado de este pan lo hice dentro de mi nueva "cocotte" de Le Creuset, una de las mejores formas de hornear un pan, para conseguir corteza crujiente por fuera y pan húmedo por dentro. Podéis ver las instrucciones y beneficios de este horneado en esta página del "panarra" Ibán Yarza, todo un crack del pan.




INGREDIENTES (para 2 hogazas):
  • 1 Kg. de Harina Panificable (mejor que de fuerza, la podéis comprar en las panaderías)
  • 550-650 grs. de Agua fría (de la nevera)
  • 18 grs. de Sal
  • 5-10 grs. de Levadura fresca de panadero (o la tercera parte del peso si es levadura seca de panadero)
  • Espátula de panadero (muy recomendable)

Mezclamos la harina con 550 grs. de agua y la sal en un cuenco. Removemos bien con las manos hasta que quede todo bien integrado. Debemos obtener una masa pegajosa pero no excesivamente líquida, con algo de consistencia. Si la vemos muy seca añadiremos agua, hasta los 625 grs. aproximadamente como mucho, pero debemos hacerlo poco a poco para no excedernos de agua. Si está muy líquida podemos añadir más harina.

Volcamos sobre una superficie enharinada y vamos amasando volviendo la masa sobre sí misma para "oxigenarla" y girando (en el vídeo se ve perfectamente). Repetiremos la operación unos 5-10 minutos. Dejamos reposar la masa cubierta con un bol para que no se reseque. Con los reposos conseguimos que la masa tome consistencia, y se pegue menos para trabajarla.

Volvemos a amasar de la misma manera. Con el amasado conseguiremos "alisar" la masa, que quede como el culito de un bebé, lisita y sin grumos. Si vemos que se pega dejamos reposar más. Si no está lisa seguimos amasando. Estas son las dos claves. 

Una vez que esté lisa, elástica y con textura aplanamos la masa sobre la superficie de trabajo y añadimos la levadura remojada con un poco de agua encima para disolverla antes de amasar. Cuanta más levadura hayamos utilizado menos tiempo de reposo, pues tardará menos en subir. Pero si usamos menos levadura obtendremos mejor sabor en nuestro pan. Amasamos otros 4 minutos. Dejamos reposar tapada con un cuenco unos 10 minutos más.

Si vemos que sigue sin tener buena textura volvemos a amasar y reposar. Si está bien, amasamos un poquito y dejamos reposar durante una hora bien tapada.

Dividimos la masa en dos trozos (para hacer los dos panes, o más trozos si queréis panes más pequeños). Plegamos los bordes hacia dentro metiendo las "puntas" hacia el centro con 6 o 7 movimientos. Conseguiremos una bola redonda, lisa y tersa. Depositamos sobre papel de hornear (con los pliegues hacia abajo) y cubrimos con un paño húmedo. Dejamos reposar durante 3-5 horas en un sitio cálido (pero sin abusar de calor).

Precalentamos el horno a 250ºC durante media hora con la bandeja vacía dentro. También pondremos en la parte de abajo una bandeja a calentar. Con mucho cuidado damos las vuelta al pan (la parte de arriba se pone debajo y los pliegues quedan hacia arriba). Podemos dar unos cortes con una cuchilla para obtener las rayas características del pan.

Depositamos los panes (el papel de hornear) sobre la bandeja del horno. Depositamos con cuidado de no quemarnos un vaso de agua en la bandeja de abajo: conseguiremos vapor que hará que nuestra corteza quede durita. Horneamos durante unos 40-50 minutos a 230ºC.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla sobre unos 45 minutos.



lunes, 7 de octubre de 2013

Pastel de Queso y Néctar de Albaricoque



Ya os lo he contado muchas veces: me gusta el queso, me gustan las tartas de queso, me gustan las tartas de frutas (y más después de una comida copiosa). Creo que es mi cuerpo, dicen que el cuerpo es sabio. Y es que nunca me ha gustado la leche, sin embargo, soy adicta a cualquier tipo de lácteo (¿será para compensar?). Aunque claro, también soy adicta a los dulces... 

Y esta tarta..., ummmm... Debo de reconocer que ya la había probado. En un cumpleaños (¿de mi madre?) hace un par de años la hizo mi hermana Isa (Entre Recetas y Maletas). Todos quedamos encantados y allí quedó, en algún lugar de mi mente pendiente de un momento especial para hacerla.

¿De dónde la he sacado? Mi hermana, de un libro alemán de tartas de queso. Yo encontré la versión inglesa  de este libro (para mí bastante más fácil de traducir, jeje) y me puse manos a la obra. 

Obtendréis una tarta de queso muy fresca y ligera que encantó a todos los comensales.




INGREDIENTES (para un molde de 21 cm.):
  • 150 grs. de Galletas (yo usé unas cookies con pepitas de chocolate)
  • 75 grs. de Mantequilla
  • 500 ml. de Néctar de Albaricoque (de melocotón en mi caso)
  • 1 sobre de Gelatina Neutra Royal (ó 10 grs. Gelatina en Polvo ó 6 Hojas de Gelatina)
  • 375 grs. de Queso tipo Philadelphia
  • 110 grs. de Azúcar
  • 1 cucharada de Zumo de Limón
  • 250 ml. de Nata para montar
  • 1 cucharada de Azúcar
  • 3 cucharaditas de Maizena

Cubrimos la base del molde con papel de hornear. Ponemos el aro encima y cerramos para "aprisionar" el papel.

Derretimos la mantequilla en el microondas. Picamos las galletas con un robot de cocina o introduciendo en una bolsa y "machacando" con un rodillo. Mezclamos las galletas con la mantequilla derretida y colocamos sobre el papel de hornear en el molde. Apretamos muy bien para que quede consistente. Introducimos la mezcla en la nevera o el congelador.

Depositamos 1 taza (la mitad) del néctar de albaricoque en un cazo. Añadimos espolvoreando por encima la gelatina y calentamos a fuego lento lo justo hasta que se disuelva (si calentamos demasiado luego tendremos que esperar más rato a que se enfríe). Cortamos el fuego y reservamos.

Batimos la crema de queso y el azúcar con unas varillas hasta que nos quede una crema densa. Cuando el néctar haya perdido el calor añadimos la crema de queso y la nata que habremos montado también con unas varillas en un recipiente aparte. Mezclamos bien con una espátula con movimientos envolventes.

Volcamos sobre la base de galletas (que ya estará fría y durita) y reservamos en la nevera unas 3-4 horas (mejor toda la noche).

Para el topping mezclamos la cucharada de azúcar y la Maizena en un cazo. Añadimos poco a poco el néctar de albaricoque y vamos removiendo. Ponemos el cazo a calentar y con unas varillas vamos removiendo sin parar. La mezcla empezará a espesar. Seguiremos moviendo hasta que veamos que toma cuerpo. Retiramos del fuego. Esperamos que pierda el calor y añadimos sobre la mezcla de queso, que ya estará sólida. 

Refrigeramos otro par de horas y decoramos con unas rodajas de melocotón en almíbar.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Kulfi de Mango (Helado hindú de Mango) con Guirlache de Pistachos



Con unos meses de retraso publico esta entrada:

Por fin llegó la VII Quedada Tapera. Todos los asistentes esperaron a que me recuperara del parto y de que Fernando estuviera en condiciones de dejarnos cocinar y comer agustito. ¡Y vaya si lo hizo! Es un campeón durmiendo y me está dejando mucho tiempo para cocinar. Un sol...

Esta vez la temática: "Los viajes de Marco Polo", ¡con lo poco que a mí me gustan las especias! Pero bueno, seguro que algún postre habría que yo pudiera hacer. Y buscando buscando lo encontré: un Kulfi, y para que estuviera más rico lo haría de mango.

Un Kulfi es un helado típico de la India, que se solía servir en las bodas, como un postre muy especial. La base es leche que se hierve durante bastante tiempo para que pierda agua, o lo que viene a ser lo mismo, Leche Evaporada. Como no tenía mucha confianza en mi paciencia y mover constantemente para que no se pegara la leche al cazo, decidí utilizar la Leche Evaporada "de bote" que todos conocemos.

Quedó un helado muy rico, con un sabor muy fresco y apetecible a mango y con un toque de cardamomo que le daba el punto "asiático" que se pretendía en esta quedada. En el plato lo veis acompañado con el Baklava que hizo mi hermana. Ambas hicimos el postre y lo servimos juntas.

Todos comimos estupendamente. Al final la comida no fue tan especiada. Y la próxima Quedada Tapera en nuestra casa. ¡Ya tenemos pensada temática!

Aquí tenéis un listado de las recetas de todos los participantes:


Y aquí tenéis mi receta:

INGREDIENTES (para 12 politos)

Para el helado:

  • 400 grs. de pulpa de Mango
  • 150 ml. de Nata líquida
  • 175 grs. de Leche Evaporada
  • 200 ml. de Leche Condensada
  • 3 vainas de Cardamomo
  • 50 grs. de Pistachos (opcional)
  • 25 grs. de Almendras en dados pequeños (opcional)
  • 12 Vasos pequeños de plástico (tamaño "chupito")

Batimos la pulpa de mango (los 400 grs. de Helado y los 100 grs. del sirope) bien para que quede líquida. Pasamos por un colador para quitar las posibles hebras que hayan quedado. Reservamos en la nevera.

Pelamos las vainas del cardamomo y sacamos las semillas. Mezclamos con la nata y la leche evaporada y cocemos durante unos 3-4 minutos sin parar de mover para que no se nos pegue la mezcla al cazo. Colamos para quitar el cardamomo y añadimos la leche condensada. Mezclamos bien y refrescamos en la nevera. 

Mientras pelamos los pistachos (los del helado y los del guirlache) y quitamos toda la piel que podamos. Si queremos que nos queden más limpitos los escaldamos un minuto en agua hirviendo y posteriormente los sumergimos en agua fría. Terminamos de quitar la piel y troceamos. Separamos 1/3 de los pistachos (los trozos más pequeños) para el helado y las otras 2/3 partes (los trozos más grandes) para el guirlache.

Cuando el helado se haya refrescado añadimos la tercera parte de los pistachos, 4/5 partes del puré de mango (a "ojímetro", no hace falta que peséis) y la almendra a la mezcla de helado y removemos. Introducimos en los vasitos y pasamos al congelador. Dejamos toda la noche.


    Para el guirlache:
    • 150 grs. de Pistachos
    • 300 grs. de Azúcar
    • Papel de hornear
    Para realizar el guirlache ponemos en una sartén el azúcar con una cucharada de agua. Mezclamos bien con una cuchara de madera y calentamos a fuego fuerte. Cuando pasen un par de minutos veremos que va cogiendo un tono amarillo claro. En ese momento añadimos los pistachos y removemos hasta que adquiera color de caramelo claro (ojo, sin pasarnos porque amargaría el guirlache). Esparcimos la mezcla sobre papel de hornear y dejamos enfriar a temperatura ambiente.


    Para el sirope de Mango:
    • 100 grs. de pulpa de Mango
    • 100 grs. de Azúcar
    • Un chorrito de Zumo de Limón
    Ponemos en un cazo la pulpa de mango que habíamos reservado junto con el azúcar y un chorrito de limón. Cocinamos unos 5-10 minutos, hasta que veamos que va perdiendo el agua y tomando un color más intenso (el mango ya no se ve crudo). Pasamos a un biberón de salsas y reservamos fresquito en la nevera.


    Emplatado:

    Para emplatar sacamos los vasitos con el helado del congelador. Sumergimos unos 5-10 segundos en agua muy caliente y desmoldamos en un plato. Con el biberón añadimos un poquito del sirope de mango por encima. Cortamos un trocito del guirlache de la pasta que tenemos y "pinchamos" en el helado.

    Si tenéis la suerte de acompañar este helado con el Baklava de pistachos, no se puede terminar una comida de mejor manera.


    jueves, 1 de agosto de 2013

    Mi nuevo "cacharrito" para cocinar... ¡me voy de vacaciones!



    Y bien mentirosa que soy, porque ni es nuevo (tiene ya un año y medio), ni es -ito, sino más bien un buen cacharro, ni es mío, se lo echarón los Reyes a Fernando, que es un ecoman en toda regla y le encanta la cocina. Eso sí, sirve para cocinar, en eso no os he engañado.

    Pensando en despedirme de vosotros hasta septiembre había pensado enseñaros el "artilugio de cocina" con el que voy a experimentar este verano. Seguro que ni Ferrán Adriá tiene uno de estos, jeje.

    Y es que no conocéis mi faceta ecológica. No sabéis la satisfacción que da coger un poco de fruta, azúcar y limón, sacar "la cocina" a la terraza y obtener una exquisita mermelada con el calor del sol. 




    O los ingredientes para un caldo (que sabéis que cuanto más rato cueza más rico sale), ponerlos en la olla al sol y solamente ir reorientando la cocina cada hora más o menos para hacer un delicioso caldo a fuego lento.




    Incluso estamos pensando en irnos a un merendero en el campo a cocinar: seguro que el "SEPRONA" no nos multa, porque a ver agente, ¿dónde está aquí el fuego?

    Estas cocinas aprovechan el calor del sol y lo concentran a modo de lupa en un punto: lugar donde colocamos la olla. La gente me pregunta, ¿pero calientan? Yo les digo que es como cocinar a fuego lento, es como poner una olla al mínimo-medio de cocción. Se tarda en cocinar aproximadamente el doble o un poco más que en una cocina normal, pero para mí la satisfacción es muy grande, ¿será que soy muy friki?




    Hasta ahora solo hemos hecho caldo, mermeladas, arroz con leche y risotto, pero el resultado ha sido estupendo. No paro de darle vueltas a la cabeza sobre recetas nuevas para experimentar.




    Y Fernando, que es mi Bricoman particular, está dándole vueltas a un diseño para hacer un Horno Solar, otra modalidad de cocción a través de la energía solar. Ya os contaré si sale la cosa.

    Pues eso es todo, espero que paséis unas estupendas vacaciones, que desconectéis de tecnologías y ordenadores, que cocinéis solo si os apetece mucho, y que disfrutéis de la familia y de los amigos. Nos vemos en Septiembre.

    Besos a todos...

    Cheesecake de Fresas y Pistachos



    De nuevo vengo con otra tarta de queso, que me encanta..., y de fresas, que también me encantan..., con mucho yogur, que está buenísimo y sin horno, que en verano es ideal. ¿Tenéis alguna duda que será una tarta de queso espectacular?

    Yo desde que la vi supe que triunfaría, y es que en "Dolci a go go", los cheesecakes son la estrella, y siempre que quiero hacer alguno nuevo miro en esa página, y nunca fallan, os la recomiendo 100 por 100.

    Y con la llegada de las fresas (aunque este año ya se han ido) busco y busco recetas con ellas. Me encantan, son mi debilidad, y hago todo tipo de postres de fresas. Y éste Cheesecake creo que lo he hecho ya 3 veces este año, por algo será, ¿no?

    Pues si os animáis aquí lo tenéis:

    INGREDIENTES (para un molde de 20 cm.)

    Para la base:
    • 150 grs. de Galletas
    • 70 grs. de Mantequilla
    • 15 grs. de Miel
    Para el relleno:
    • 200 grs. de Requesón (podemos sustituir por queso de untar)
    • 200 ml. de Nata
    • 200 ml. de Yogur Natural
    • 300 grs. de Fresas (separar unas pocas para adornar)
    • 120 grs. de Azúcar
    • 6 Hojas de Gelatina
    • 1/4 de vaso de Leche
    • Pistachos pelados

    Para hacer la base troceamos las galletas hasta hacerlas polvo (con Thermomix, bolsa de plástico y rodillo...). Preparamos el molde forrando la base con papel de hornear para luego poder desmoldarlo con facilidad.

    Por otro lado ponemos en un cazo la mantequilla y la miel. Calentamos y cuando estén derretidos añadimos las galletas. Colocamos esta pasta sobre el papel de horno del molde, apretando bien. Dejamos enfriar en la nevera.

    Para hacer el relleno comenzamos poniendo la gelatina en remojo en agua muy fría. Batimos las fresas hasta obtener un puré lo más fino posible. Colamos para eliminar las pepitas (así estará más apetecible). Añadimos el queso, el azúcar y el yogur y mezclamos muy bien. Montamos la nata y reservamos.

    Por otro lado en un poquito de leche muy caliente (1/4 de vaso o incluso menos) vamos añadiendo la gelatina bien escurrida para que se disuelva muy bien.

    Añadimos la gelatina a la mezcla de fresas y removemos bien. Incorporamos también la nata montada y mezclamos con movimientos envolventes para que no se baje. Cuando tengamos una mezcla homogénea vertemos sobre la base de galletas y dejamos enfriar en la nevera durante toda la noche (mínimo 5-6 horas).

    Antes de servir desmoldamos con cuidado y decoramos con las fresas apartadas y los pistachos troceados.


    lunes, 22 de julio de 2013

    Crostata de Ricotta y Cerezas



    ¡Me encantan las tartas de queso!, en todas sus variantes de queso y en todas las variantes posibles de tartas. Creo que aun no he probado ninguna que no me guste, y mira que me quedan tartas por hacer...

    Esta vez me he decantado por una Crostata de Cerezas. En Jaén hay dos zonas destacadas por sus exquisitas cerezas: Torres y Castillo de Locubín. En este caso las cerezas me las trajeron de Castillo, de un cerezo ecológico. ¡Podéis haceros una idea...!, ¡qué cerezas más ricas, dulces y jugosas...!, no sigo que os pongo los dientes largos.

    Imaginaros con semejante materia prima el postre que obtuve. Para más "inri" conseguí auténtica ricotta italiana (no requesón, que siendo parecido no deja el mismo sabor). O sea, los ingredientes más idóneos para una buenísima Crostata, porque sí, estaba exquisita. Ya la he hecho dos veces y tengo cerezas confitadas aun para una tercera, umm...

    La receta es del blog "Fior di zucca", que tiene unos postres estupendos. Y para una receta italiana que mejor que un blog italiano, ¿no os parece?

    Aquí tenéis la receta, que quitando el proceso de deshuesado de las cerezas es de lo más sencillo y además tiene poquísimos ingredientes:

    INGREDIENTES (para un molde de 26 cm.):
    • 1 Lámina de Masa Quebrada congelada
    • 400 grs. de Cerezas
    • 150 + 150 grs. de Azúcar
    • 750 grs. de Ricotta o Requesón (podéis usar queso de untar si queréis un sabor más neutro)
    • 2 Huevos
    • Ralladura de un Limón
    • 1 cucharadita de Azúcar Vainillado o de Esencia de Vainilla (opcional)
    • Azúcar Glass

    Sacamos la masa quebrada del congelador para que se atempere.

    Lavamos las cerezas y les vamos quitando el hueso con un cuchillo (las partimos por la mitad y sacamos el hueso). Aunque parece un proceso largo creo que tardé 10-15 minutos en hacer ésto.

    Cocemos las cerezas con 150 grs. de azúcar durante unos 10 minutos y dejamos enfriar.

    Pintamos el molde con mantequilla y espolvoreamos con harina. Precalentamos el horno a 180ºC.

    Estiramos la masa quebrada e introducimos en el molde. Nos ayudaremos de un rodillo de cocina para colocar la masa, enrollándola sobre él y depositando encima del molde. También usaremos el rodillo para recortar los bordes sobrantes de masa ¡No los tiréis! Los utilizaremos para decorar, aunque iremos bastante justos (no sobran tantos).

    Pinchamos la masa con un tenedor y horneamos durante unos 8-10 minutos, hasta que veamos que la masa no está cruda pero que aun no ha empezado a dorar. Si la dejamos más tiempo puede ponerse muy dura y costará mucho partir la tarta luego.

    Mientras se hornea mezclamos con una batidora la ricotta, los huevos, 150 grs. de azúcar, la ralladura del limón y el azúcar vainillado. Reservamos.

    Sacamos la masa del horno y añadimos la compota de cerezas sobre ella. Una vez bien distribuida añadimos la mezcla del requesón encima de ésta. Nivelamos bien con una cuchara o un cuchillo. Decoramos con las tiras de masa quebrada haciendo rombos sobre la crostata. 

    Horneamos durante unos 40 minutos a 180ºC.

    Sacamos, dejamos atemperar y enfriamos en la nevera (mejor de un día para otro).

    Espolvorear con azúcar glass y servir.